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En otra delirante fanfarronada, el presidente Donald Trump proclamó este martes en su red social Truth que el estrecho de Ormuz pasa a ser parte de la geografía estadounidense, acompañando su mensaje con un mapa marcado con los colores de la bandera y la leyenda “NUEVO Territorio de Estados Unidos”.
La declaración, que llega en medio del estancamiento de las negociaciones de paz con Irán, supone un paso más en la política expansionista del republicano y abre un nuevo frente de tensión internacional.
Este martes, adelantándose a la proclama del magnate republicano, el vicepresidente primero iraní, Mohamad Reza Aref, reafirmó que Ormuz se mantendrá bajo gestión de Irán y que el país “responderá a cualquier acto hostil”.
Aref aseguró que “Irán ha entrado en una nueva etapa y, en lo que respecta a la gestión del estrecho de Ormuz, también defenderá firmemente sus derechos”.
Un tuit que sacude la geopolítica
La publicación de Trump no fue un gesto aislado. En mensajes posteriores, el mandatario reiteró que “no hay conversaciones ni charlas en marcha con Irán” y que el bloqueo naval sigue en vigor.
“El estrecho de Ormuz está abierto y operativo. Todas las minas acuáticas han sido retiradas o detonadas”, aseguró.
La imagen difundida muestra el estrecho, clave para el transporte mundial de petróleo y gas, rodeado por un círculo y acompañado de la frase “NUEVO Territorio de Estados Unidos”. El gesto confirma que no se trata de una broma pasajera, sino de una declaración política con aspiraciones de legitimidad.
De Groenlandia a Ormuz: la lista de anexiones imaginarias
No es la primera vez que Trump apunta hacia territorios ajenos. En su segundo mandato ya había mencionado Groenlandia, el canal de Panamá, Canadá y Venezuela como posibles objetivos de anexión. Ahora, el estrecho de Ormuz se convierte en el símbolo de su política de supremacía global.
La pasada semana, en un mitin en una estación de policía en Long Island, estado de Nueva York, el mandatario había anticipado la acción de este martes: “Después de derrotar a Irán, declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos. Tenemos un bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros queramos que pase”.
El estrecho de Ormuz tiene una anchura máxima de aproximadamente 95 kilómetros, mientras que en su punto más angosto se reduce a unos 39-54 kilómetros, dependiendo de la referencia geográfica utilizada.
La vía separa el golfo Pérsico del de Omán y concentra una de las principales rutas mundiales de transporte de hidrocarburos, alrededor del 20-25 % del petróleo y el gas licuado. El país persa controla la ribera norte y Omán la sur, país que también fue blanco de amenazas de Trump, quien advirtió que lo bombardearía si mantenía contactos con Teherán para establecer un peaje marítimo.
De hecho, Irán y Omán avanzan en un acuerdo para gestionar conjuntamente el estrecho, lo que podría otorgar a Teherán mayor control sobre el tránsito marítimo en esa estratégica ruta. El pacto está en fase final de redacción y genera tensiones con Estados Unidos, que rechaza cualquier concesión a Irán.
La guerra iniciada en febrero por Washington y Tel Aviv ha reducido drásticamente el tránsito de mercancías y petróleo por el corredor, por el que cada vez menos barcos se atreven a cruzar. Este martes, un mercante fue atacado por un proyectil desconocido en aguas omaníes, lo que obligó a los guardacostas a rescatar a la tripulación.
El Mando Central mantiene desplegados cerca de 40 mil soldados en una veintena de bases desde Jordania hasta Omán. La guerra contra Irán ha disparado la presencia militar, reforzada con buques, aviones de combate y sistemas antiaéreos. Sin embargo, el desgaste es evidente: arsenales vacíos, bases seriamente dañadas por misiles iraníes y un Departamento de Defensa que evalúa reducir su presencia en Oriente Próximo.
La proclamación de Trump contrasta con la realidad logística: Estados Unidos no cuenta con munición suficiente para una operación de conquista. Una ofensiva militar convertiría la actual guerra en un escenario aún más devastador.
Negociaciones rotas y amenazas de tarifas
El memorando de entendimiento firmado en junio con Irán expiró este lunes sin avances. Trump descartó cualquier prórroga y aseguró que “no tiene interés en mantener con vida un proceso que nunca arrancó”.
Ante la intención de Irán y Omán de imponer peajes a los buques, el presidente estadounidense sugirió que sea su país quien cobre tarifas, contradiciendo décadas de política oficial de Washington en defensa de la libertad de navegación.
Desde el cierre del estrecho de Ormuz en febrero de 2026, la inflación en Estados Unidos ha repuntado hasta el 3,4 % interanual en julio, mientras que el precio del petróleo Brent llegó a superar los 120-144 dólares por barril en los meses posteriores, frente a los 72 dólares previos al conflicto. El West Texas Intermediate (WTI) se disparó hasta cerca de 98–100 dólares.













