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La profunda crisis que atraviesa Cuba obliga a reformular otro evento crucial del calendario de negocios, por lo que la 42.ª edición de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV), que en su época de esplendor fuera la mayor del Caribe insular, será celebrada, pero en modalidad digital en casi su totalidad.
El evento, previsto del 24 al 26 de noviembre, se presenta como un intento de sostener la tradición de la mayor cita comercial de la isla, aunque ahora trasladada a las pantallas de ordenadores y plataformas virtuales.
Este martes, el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva, aseguró que, pese al “escenario complejo”, el país no renuncia a la posibilidad de consolidar alianzas y atraer inversiones. “Es un evento reconocido en nuestro país y en la región por el peso que tiene en la consolidación de acuerdos de negocios”, afirmó, según recoge el sitio Cubadebate y la agencia española EFE.
Reformas y oportunidades
La feria servirá también para mostrar las interioridades de las 176 reformas económicas aprobadas en junio, que buscan liberalizar y descentralizar la economía cubana. Entre ellas destacan la posibilidad de que empresas extranjeras contraten directamente trabajadores e inviertan en negocios privados de la isla, la facilidad de abrir cuentas bancarias en el exterior sin autorización previa y permitir que el sector privado cree agencias de turismo.
El foro de inversiones, único espacio presencial previsto para el 26 de noviembre, será la vitrina para presentar la actualización de la Cartera de Oportunidades de Negocios. Allí se espera la participación de empresarios nacionales, extranjeros y representantes diplomáticos.
Se necesita coherencia y consistencia después de los anuncios hechos en Fihav 2025
La diáspora como actor clave
Uno de los objetivos explícitos de FIHAV 2026 es atraer a los cubanos residentes en el exterior, estimados en unos tres millones. Pérez-Oliva subrayó que las reformas abren nuevas posibilidades para que la diáspora participe en proyectos económicos y comerciales. “El evento dedicará un espacio importante a la promoción de oportunidades para los cubanos residentes fuera de la isla”, puntualizó.
Igualmente, el ministro destacó que países como España mantienen una presencia significativa en la feria y confió en que esa participación se sostenga. Aunque reconoció que algunas empresas podrían desistir, aseguró que otras nuevas podrían incorporarse, interesadas en explorar las transformaciones en curso.
Cuba abrirá a su diáspora el acceso a cuentas bancarias, propiedad empresarial y grandes inversiones
Tecnología como salvavidas y mecanismos como trabas
La modalidad digital permitirá que los expositores presenten sus productos en línea y que los participantes interactúen mediante plataformas virtuales. Se prevé que se aborden temas como el uso de inteligencia artificial y el desarrollo de productos exportables.
Antonio Luis Carricarte, presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, señaló que el foro presencial será clave para impulsar encadenamientos productivos y mostrar las potencialidades de la isla en el mercado internacional.
La Feria Internacional de La Habana nació en 1983 como un espacio para promover el comercio exterior y atraer inversiones en un contexto de apertura limitada. Con el paso de los años, se consolidó como el mayor evento multisectorial de Cuba y uno de los más relevantes de América Latina, reuniendo a decenas de países y miles de empresarios en el recinto ferial de Expocuba.
Durante sus primeras décadas, FIHAV fue símbolo de la capacidad de la isla para mantener vínculos económicos pese al aislamiento político. En los años 90, en plena crisis del “Período Especial”, la feria se convirtió en un escaparate de supervivencia económica.
En la última década, ha sido escenario de anuncios de reformas y de la llegada de nuevas compañías, aunque siempre bajo la sombra punitiva del embargo estadounidense y la insuficiencia de una burocracia que ha tardado años en licitar inversiones extranjeras o permitirlas a modo de goteo.
Habanos S.A. llegó a sus tres décadas con récord de ingresos en un año
Cancelaciones recientes
La crisis económica y energética que atraviesa Cuba en 2026 obligó a modificar de raíz su calendario de grandes eventos internacionales.
La Feria Internacional de Turismo (FITCuba 2026), que tradicionalmente reúne a turoperadores y empresarios en Varadero y La Habana, se celebró del 7 al 9 de mayo en un formato híbrido, con rondas de negocios virtuales y una jornada presencial reducida en el Parque Josone de Varadero. La decisión respondió a la imposibilidad de garantizar vuelos, hospedaje y transporte para miles de visitantes, lo que llevó a priorizar las plataformas digitales como vía para sostener la promoción del destino Cuba.
En contraste, la emblemática Fiesta del Habano, considerada uno de los encuentros más prestigiosos y rentables de la industria tabacalera mundial, fue cancelada por completo, reflejando cómo la crisis ha impactado incluso en los símbolos culturales y económicos más sólidos de la isla, la cual reporta ganancias millonarias destinadas a la salud pública.










