Este martes 8 de septiembre los cubanos volvieron a venerar a su Patrona, la Virgen de la Caridad del Cobre. Lo hicieron en momentos en que la crisis se ha agravado en la isla debido a la presión reforzada de EE.UU., algo que el Gobierno cubano no ha logrado paliar con sus medidas.
Tanto en Santiago de Cuba —donde se encuentra el Santuario Nacional de la Virgen del Cobre— como en La Habana y otras localidades del país, los fieles dieron muestras de su devoción en misas y peregrinaciones, al tiempo que volvieron a pedir por ellos, sus seres queridos y toda Cuba.
En la mañana, la Basílica del Cobre acogió la Eucaristía Solemne por la fecha, presidida por Monseñor Dionisio García Ibáñez, arzobispo de Santiago de Cuba, a la que asistieron tanto pobladores de la localidad como cientos de peregrinos de todo el país.
Ya en la tarde, como es tradicional, la imagen de la Virgen peregrinó nuevamente por el centro de la urbe santiaguera. Cientos de personas participaron en la procesión, que culminó frente a la Catedral santiaguera.
Ya allí los fieles, muchos de ellos vestidos de amarillo —el color que identifica a la Virgen de la Caridad y también a Oshún, la deidad afrocubana con que sincretiza—, cantaron y agradecieron a la Patrona de Cuba, siguiendo el ritual católico dirigido por el arzobispo García Ibáñez.
En La Habana
También la capital cubana, devotos de la Virgen de la Caridad del Cobre recorrieron este martes en procesión varias manzanas de Centro Habana, una tradición que celebra en esta fecha la festividad de la Patrona de Cuba.
Personas de diversas edades acudieron al homenaje a la Caridad o “Cachita”, como también la llaman los cubanos, a pesar de los severos efectos de la crisis económica y energética en la isla, reseñó la agencia EFE.
El cardenal y arzobispo de La Habana, Juan de la Caridad García Rodríguez, encabezó la procesión en el entorno de la iglesia Nuestra Señora de la Caridad, donde ofició previamente una misa por la celebración religiosa.
Durante el recorrido de la peregrinación, los fieles entonaron cánticos, hicieron oraciones, dieron vivas a la Patrona y lanzaron pétalos de girasoles al paso del cortejo que acompañó a la imagen de la Virgen, que es considerada símbolo de identidad y fe en la isla, informó la agencia española.
La voz de los fieles
Una de las participantes, Natividad Sánchez, dijo a EFE: “Soy devota de la Caridad del Cobre desde hace treinta años; es una santa que quiero mucho y hasta ahora he tenido felicidad, salud y hoy le he pedido que nos dé mucha salud, reunificación y mucha paz, que nos hace mucha falta”.
“Cuando estaba embarazada de mis dos hijos le hice una promesa para que nacieran saludables y por eso vengo con ellos todos los años a esta celebración, le traigo ofrendas de velas, flores, pero también le he pedido mucha salud y bendiciones y que resguarde al pueblo cubano”, contó, por su parte, Maritza Abreu.
Para Roberto Álvarez, su presencia en la iglesia y en la procesión en esta fecha es sobre todo por su “fe en la Virgen de la Caridad”. “Estoy vivo gracias a ella por un accidente que tuve y mi esposa pidió por mí: se hizo el milagro y estoy vivo aquí”, agregó.
También en otras ciudades y poblados de la isla los cubanos confirmaron su devoción por la Virgen de la Caridad, conocida como la “Virgen Mambisa” porque los independentistas cubanos la veneraron durante su alzamiento contra la colonia española.
Según la leyenda, en 1612 tres buscadores de sal encontraron la imagen de la Virgen flotando en las aguas de la bahía de Nipe sobre una tabla que decía: “Yo soy la Virgen de la Caridad”. Desde entonces, su culto se enraizó en la isla, para convertirse en símbolo de identidad y de fe.













