El joven actor Julio Hervís López recibió el Faro de Plata AISGE a Mejor Interpretación Masculina en la décima edición del Festival de Cine de Santander por su trabajo en El regresado, largometraje dirigido por el cineasta cubano Armando Capó.
El reconocimiento fue concedido en igualdad de condiciones a Hervís López y al ecuatoriano Domingo Ankuash, por su actuación en Nunkui, de Verenice Benítez.
El regresado obtuvo además el Faro de Plata AECID a la Mejor Producción Iberoamericana, concedido por un jurado especial designado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
La película, presentada en la sección competitiva Óperas Primas, constituye el segundo largometraje de Capó y la primera experiencia como productora de Rosa María Rodríguez al frente de GatoRosa Films. El proyecto fue ganador del Fondo de Fomento para el Cine Cubano en las categorías de desarrollo y producción.
Un regreso a Gibara
La historia tiene como escenario Gibara, Holguín, ciudad natal de Capó y un espacio recurrente en su obra cinematográfica. El argumento sigue a un joven pintor recién graduado que regresa a su pueblo con aspiraciones de desarrollar su trabajo y aportar a la comunidad.
En Gibara, el protagonista establece una relación cercana con un pintor olvidado al que considera su maestro, personaje interpretado por Luis Alberto García e inspirado en la figura del artista Luis Catalá, quien también fue una influencia importante en la formación de Capó.
El guion de Laura Conyedo parte de una idea original de Capó y está relacionado con experiencias y preocupaciones personales del realizador. La película coloca en el centro las dificultades que puede encontrar un artista cuando intenta desarrollar su obra en un entorno condicionado por la moral, la ideología y la política.
Ese conflicto se expresa a través de funcionarios que intervienen sobre la creación y de un artista que debe enfrentarse a los límites impuestos a su trabajo. En ese sentido, El regresado aborda también el problema de la censura y las tensiones entre creación artística y poder.
De ‘Agosto’ a ‘El regresado’
Capó ya había obtenido reconocimiento con Agosto, película ambientada en 1994, otro momento marcado por el éxodo cubano. Ese filme recibió el Premio Coral a la Mejor Ópera Prima en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana en 2019 y posteriormente llegó a espacios de industria como Cine en Construcción, del Festival de San Sebastián.
Antes de sus trabajos de ficción, el realizador había desarrollado una trayectoria vinculada al documental y a las historias de vida. También se formó en la Academia de Artes Plásticas El Alba, antes de estudiar cine.
El regresado continuó un recorrido de producción independiente que incluyó el cierre de una coproducción en Colombia y retoques posteriores en México. El montaje estuvo a cargo de Emmanuel Peña, también egresado de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, al igual que Capó y Rodríguez.
La productora Rosa María Rodríguez había comenzado además a mover el filme por festivales y mercados con el propósito de conectarlo con posibles distribuidores y agentes de venta, una ruta habitual para las producciones independientes que buscan circulación internacional.
El reconocimiento en Santander llega así a una película cuyo recorrido comenzó antes de su llegada a las pantallas españolas y que ha mantenido como uno de sus principales ejes la relación entre arte, territorio y libertad creativa.
La película comparte el palmarés de Óperas Primas con la argentina Gente de la ruta, de Lucas Koziarski, ganadora del Faro de Oro a Mejor Ópera Prima, mientras Nunkui, de Verenice Benítez, obtuvo también los premios a Mejor Guion y Sostenibilidad, además del reconocimiento compartido a la interpretación masculina.












