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Estados Unidos amplió este jueves su régimen de sanciones contra Cuba con la inclusión de ocho entidades y tres oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), en una nueva ronda dirigida contra el sector del níquel y varias estructuras vinculadas al desarrollo tecnológico y militar de la isla.
En estas medidas, publicadas por el Departamento de Estado hoy, la Administración estadounidense sostiene que los recursos provenientes de sectores estratégicos cubanos contribuyen al sostenimiento del aparato militar y de seguridad de la isla.
Communist Cuba is a corrupt failed state and a persistent threat to U.S. national security, sitting less than 100 miles from American shores. While ordinary Cubans endure blackouts, food shortages, and brutality, regime elites continue to hoard the island’s resources for…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) September 17, 2026
Entre las entidades incluidas figuran cuatro vinculadas al sector del níquel: SERCONI, CEPRONIQUEL, CEDINIQ y PINARES S.A, empresas que Washington relaciona con servicios técnicos, investigación, ingeniería y actividades vinculadas a la exploración y explotación de los recursos minerales cubanos.
El níquel constituye uno de los principales recursos minerales de Cuba y tiene especial importancia para la economía de la provincia de Holguín, donde se concentran las principales operaciones del sector.
Cuatro entidades del aparato militar
La nueva lista incorpora también cuatro estructuras vinculadas a la investigación y desarrollo para las FAR.
Una de ellas es el Centro de Investigación y Desarrollo de Simuladores (SIMPRO), dedicado al desarrollo y fabricación de sistemas de simulación y entrenamiento.
También fueron designados el Centro de Investigación y Desarrollo Naval (CIDNAV), relacionado con programas de investigación de la Marina de Guerra Revolucionaria y el Centro de Investigación y Desarrollo de Armamento de Infantería (CIDAI), dedicado al desarrollo, adquisición, modernización y evaluación de armamento.
Asimismo, entraron en las sanciones el Centro de Investigación, Desarrollo y Producción Grito de Baire (GELCOM), asociado con la producción de equipos electrónicos y de comunicaciones.
Junto con esas entidades, Washington incluyó a tres de sus directivos: el coronel Joaquín Francisco Cancio Monteagudo, director general de SIMPRO; el capitán Dioglis Pedrera Argüello, director general de CIDNAV; y el coronel superior Julio Hurtado Betancourt, director general de CIDAI.
La designación bajo el régimen estadounidense de sanciones contra Cuba implica el bloqueo de los bienes e intereses en bienes que los sancionados tengan dentro de Estados Unidos o bajo posesión o control de personas estadounidenses.
Las personas y empresas estadounidenses tampoco pueden realizar transacciones con las entidades designadas, salvo que exista una autorización específica de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
La medida puede tener además consecuencias para terceros que mantengan determinadas operaciones con las entidades incluidas en la lista, debido al alcance de las restricciones estadounidenses.
Las imparables sanciones
Las sanciones anunciadas este jueves se suman a una sucesión de designaciones adoptadas por Washington durante 2026.
El pasado 3 de septiembre, OFAC incorporó al listado de sancionados al Banco Exterior de Cuba, Comercial CUPET S.A., NICAROTEC, ABAPET y CEXNI, además de Fidel Ernesto Castro Calis, relacionado por Washington con Alejandro Castro Espín.
Washington justificó las nuevas medidas señalando que las entidades sancionadas forman parte de un sistema que, según su versión, beneficia a la élite cubana mientras perjudica a la población. El Gobierno cubano, por su parte, sostiene que las sanciones estadounidenses agravan las carencias que atraviesa la economía de la isla.











