El primer suboficial cubano Yohandri Varona Torres, sobreviviente del ataque de EE.UU. a Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro, aseguró que los comandos estadounidenses que participaron en la acción sufrieron más bajas que las reconocidas oficialmente.
“A pesar de su ventaja de fuego, estoy seguro de que les hicimos bajas. Más de las que ellos reconocen”, declaró durante un homenaje a los 32 cubanos fallecidos en los enfrentamientos del pasado 3 de enero, hasta el presente los combates directos más letales entre fuerzas militares de ambos países en toda la historia de la Revolución cubana.
El primer episodio de ese tipo tuvo lugar en 1983 en la isla caribeña de Granada, donde murieron 24 cubanos, en su mayoría constructores armados, frente a la invasora 82.ª División Aerotransportada de Estados Unidos.
En Caracas, al menos siete efectivos estadounidenses resultaron heridos en distinto grado durante la operación militar denominada Absolute Resolve, de acuerdo con fuentes del Pentágono citadas en su momento por NBC News.
Por su parte, el canal de noticias Fox News dijo entonces que durante el enfrentamiento un helicóptero militar estadounidense sufrió daños graves y varios soldados resultaron heridos.
El propio presidente Donald Trump en uno de sus contactos con la prensa admitió que los cubanos “son muy duros, son buenos soldados”.
Un ataque en plena madrugada
Las declaraciones de Varona Torres, publicadas este miércoles por la plataforma Resumen Latinoamericano, fueron realizadas el pasado 16 de enero en el Salón de Protocolo Nicolás Guillén, en Camagüey, durante un acto de recordación a los militares cubanos muertos en los combates.
Según relató, los enfrentamientos se desarrollaron en condiciones de evidente desventaja para las fuerzas encargadas de la protección del mandatario venezolano.
El suboficial cubano explicó que la noche del ataque se encontraba cumpliendo una guardia de seis horas como integrante de la Seguridad Personal de Maduro. Según su testimonio, todo parecía transcurrir con normalidad hasta que, cerca de las dos de la madrugada, observó la llegada de los primeros helicópteros.
El militar afirmó que apenas tuvo tiempo de abandonar su posición antes de que comenzara el fuego enemigo. Esa reacción inmediata, sostuvo, le permitió sobrevivir.
“Tenían mucho más poder de fuego que nosotros, que solo contábamos con armamento ligero”, recordó. De acuerdo con su relato, uno de los elementos que más le llamó la atención fue el elevado nivel de conocimiento que tenían los atacantes sobre las instalaciones.
“Lo otro a su favor es que parecían saber dónde quedaba todo. Así le tiraron a las postas y a los dormitorios donde estábamos los cubanos y lograron matar, entre los primeros, a los jefes”, señaló.
Estos son los 32 cubanos caídos durante la captura de Maduro en Venezuela
Un combate hasta agotar las posibilidades
Con 23 años de servicio en el Departamento de Seguridad Personal, Varona Torres afirmó que nunca había enfrentado una situación semejante. Sin embargo, aseguró que la preparación recibida durante su carrera marcó su reacción en aquellos momentos.
“Había que tirar y tirar. Defender y matar”, resumió al describir la respuesta de los efectivos cubanos.
Según explicó, la oscuridad y la superioridad tecnológica de los atacantes dificultaban cualquier maniobra defensiva. Aun así, sostuvo que los integrantes del dispositivo de seguridad continuaron combatiendo mientras dispusieron de armas y municiones.
“Nos batimos ahí contra los aviones que estaban ametrallándonos. A pesar de que nuestro armamento era más pequeño, no dejamos de pelear, nos enfrentamos”, afirmó.
El suboficial insistió en que el único objetivo durante aquellas horas era resistir: “En ese momento, mi único pensamiento fue batallar. Había que tirar y empecé a hacerlo”.
También describió la intensidad de los ataques aéreos y la situación que enfrentaban quienes se encontraban en tierra. “Todo estaba oscuro. Si un helicóptero viene para arriba de ti, lo único que te queda es tirarle y defenderte. Así fue. Hasta el último momento estuvimos disparando”, declaró.
Llegan los restos de los 32 militares cubanos muertos en los ataques de EEUU en Venezuela
Las pérdidas cubanas
El combate dejó un saldo de 32 cubanos fallecidos, pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias y al Ministerio del Interior. Según la información difundida posteriormente por el Gobierno cubano, entre los muertos figuraban dos coroneles, un teniente coronel, cuatro mayores y otros oficiales y suboficiales con edades comprendidas entre 26 y 67 años.
Varona Torres recordó especialmente los momentos posteriores a los enfrentamientos, cuando los sobrevivientes debieron encargarse de recuperar y trasladar los cuerpos de sus compañeros.
“Los cargamos y llevamos hacia un edificio, que había sufrido daños, pero nos permitía guarecerlos”, relató.
El militar describió esa tarea como uno de los episodios más dolorosos de su experiencia. “Eran hombres a los que conocíamos, con los que habíamos convivido hasta pocas horas antes. Pero los llevamos a todos, no abandonamos a ninguno”, afirmó.
En uno de los momentos más emotivos de su intervención, recordó a los fallecidos como compañeros de trabajo y de vida. “Nuestros compañeros son una gloria para toda Cuba. Ellos eran mis hermanos. Estaban conmigo trabajando. Los vi caer a todos y a todos los cargué”, dijo, según las declaraciones citadas por Resumen Latinoamericano.
Durante el homenaje, Varona Torres también expresó que mantenía intacta su disposición de servicio pese a las pérdidas sufridas.
“Con mi país estará siempre mi disposición para contrarrestar al enemigo donde haga falta”, aseguró, al tiempo que la muerte de sus compañeros “no puede ser en vano”.
Consecuencias para Cuba y el suministro energético
La captura de Maduro y el posterior establecimiento de la tutela estadounidense sobre la industria petrolera venezolana también han tenido repercusiones económicas para Cuba.
Tras la intervención, se produjo el corte de los suministros de petróleo venezolano hacia la isla, un recurso que durante años había constituido uno de los pilares de la cooperación bilateral y que constituía la baza energética principal de la isla.
La nueva situación política en Venezuela colocó al sector petrolero bajo control del nuevo Gobierno, liderado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez y respaldado por EE.UU.
Si bien las actuales autoridades se mantienen en la línea del chavismo, han fomentado su relación con Washington, rompiendo el discurso esgrimido durante años por Chávez y Maduro. Ese cambio modificó de forma sustancial los flujos de crudo hacia Cuba y añadió una dimensión económica dramática a las consecuencias derivadas del ataque estadounidense.
Además, si bien los vínculos entre La Habana y Caracas se mantienen, la cercanía de décadas se ha enfriado significativamente en el actual escenario, al punto que las propias autoridades cubanas reconocen que, si bien Venezuela sigue siendo un “país amigo”, ya no podría considerarse un “aliado”.
“Aliado es una palabra demasiado fuerte”, apuntó recientemente el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío en una entrevista con Bloomberg, en la que también expresó que Delcy Rodríguez “parece haber cambiado” tras la captura de Maduro y su esposa por EE.UU.












