El papa León XIV fue operado este martes con éxito de un cáncer de pulmón en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma, una intervención que mantiene abiertas las expectativas sobre su esperada gira por América Latina, prevista para comenzar el 6 de noviembre.
La cirugía transcurrió sin complicaciones, de acuerdo con los reportes oficiales. El Pontífice recuperó la consciencia con normalidad y regresó pocas horas después a su habitación, donde iniciará una recuperación que el Vaticano estima, en principio, en alrededor de una semana.
La Santa Sede informó en un primer comunicado que la intervención había concluido “positivamente en los tiempos y modos previstos”. Horas más tarde confirmó que el examen histológico intraoperatorio verificó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, un tumor maligno cuya presencia ya sospechaban los médicos a partir de las pruebas realizadas previamente.
El Papa, de 71 años, ingresó en el centro hospitalario poco después de la 1:00 de la tarde y fue sometido a una cirugía torácica de 90 minutos dirigida por el profesor Stefano Margaritora.
El equipo médico practicó la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida, considerada menos invasiva y que favorece una recuperación más rápida.
Pope Leo XIV underwent thoracic surgery at Gemelli Hospital on Tuesday afternoon, as planned, according to a statement from Dr. Luigi Carbone and Professor Stefano Margaritora released by the Holy See Press Office.
The surgeons removed the lower lobe of the Pope’s right lung, and tissue examined during the operation confirmed the diagnosis of “lung adenocarcinoma,” as suspected from tests conducted beforehand.
The Pope was in the operating room approximately three hours, while the operation itself lasted about 90 minutes. The doctors said it was successful and there were no complications.
Pope Leo awoke normally after surgery and, following a brief period of observation, returned to his room on the hospital’s 10th floor, according to the statement.
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Una intervención sin complicaciones
Según el parte médico difundido por el Vaticano, los cirujanos realizaron una “intervención radical”, término que en el ámbito oncológico hace referencia a la eliminación completa del tejido afectado y de áreas adyacentes para minimizar el riesgo de que permanezcan células cancerosas.
Los especialistas ya disponían de una estrategia quirúrgica definida gracias a los estudios preoperatorios. Fuentes vaticanas señalaron que se hizo “todo lo posible” para extirpar completamente el tumor.
Tras la operación, León XIV despertó sin incidencias y permaneció durante un breve periodo en observación antes de ser trasladado nuevamente a su habitación en la décima planta del hospital. Incluso, según indicaron fuentes de la Santa Sede, pidió cenar pocas horas después de la intervención, una señal considerada positiva dentro de la evolución inmediata del postoperatorio.
El Pontífice permanecerá ingresado al menos una semana mientras se vigilan los parámetros de recuperación y se realizan nuevas pruebas diagnósticas.
La confirmación de un tumor maligno
Aunque la detección temprana del nódulo pulmonar había sido presentada inicialmente por el Vaticano como una medida preventiva, los resultados obtenidos durante la intervención confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar.
No obstante, los especialistas subrayan que la situación puede ser compatible con un pronóstico favorable. La jefa de cirugía torácica del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, Nuria Novoa, explicó que el hecho de que se tratara aparentemente de una lesión localizada permite pensar que la enfermedad fue detectada en una fase precoz.
Aun así, la evaluación definitiva dependerá de los análisis anatomopatológicos completos, cuyos resultados podrían conocerse en un plazo de entre diez y catorce días. Esos estudios determinarán con precisión el alcance de la enfermedad y si la cirugía es suficiente o si será necesario complementar el tratamiento con quimioterapia o radioterapia.
La especialista recordó, además, que la extracción de un lóbulo pulmonar implica una reducción de la capacidad respiratoria. Sin embargo, destacó que el resto del pulmón suele adaptarse progresivamente hasta recuperar una funcionalidad cercana a la normalidad en muchos pacientes.
El primer problema de salud de su pontificado
La operación del cáncer pulmonar supone el primer gran desafío de salud para León XIV desde su elección como sucesor de Francisco.
Hasta ahora, el Pontífice proyectaba una imagen de buena forma física. Aficionado al tenis y al ejercicio regular, no se le conocían enfermedades previas de relevancia ni hábitos relacionados con el tabaquismo.
Precisamente por ello, el anuncio realizado por el propio Papa durante el Ángelus del pasado domingo sorprendió tanto dentro como fuera del Vaticano. Entonces explicó que durante una revisión médica se había detectado un nódulo pulmonar “bien localizado” y que había decidido seguir las recomendaciones de los especialistas para extirparlo cuanto antes.
El secretario de Estado vaticano, Pietro Parolin, reconoció este martes el impacto de la noticia al admitir que “nadie se lo esperaba”.
La mirada puesta en América Latina
Más allá de la evolución médica, la principal incógnita en el Vaticano se centra ahora en la agenda internacional del Pontífice.
León XIV tiene previsto iniciar el próximo 6 de noviembre una visita de 12 días por Uruguay, Argentina y Perú, una gira considerada de enorme importancia pastoral y diplomática para una región especialmente cercana a la Santa Sede.
La decisión de adelantar la operación respondió también al deseo de garantizar, en la medida de lo posible, una recuperación completa antes de afrontar un viaje que incluirá varios desplazamientos de larga distancia.
Los especialistas recuerdan que en los casos de cirugías pulmonares se aconseja evitar los vuelos durante las semanas posteriores a la intervención.
En principio, el calendario juega a favor del Pontífice, ya que entre la operación y el inicio de la gira transcurriría un margen temporal compatible con la recuperación habitual. Sin embargo, cualquier previsión dependerá de la evolución clínica y, sobre todo, de los resultados definitivos de los análisis.
Por ahora, la Prefectura de la Casa Pontificia ha suspendido todas las audiencias papales hasta el 20 de octubre.













