El supuesto secuestro de una joven de 18 años en Bayamo, Granma, no ocurrió. El hecho, que mantuvo en tensión a ese territorio cubano y generó numerosas reacciones en las redes, fue en realidad una acción premeditada y fingida con fines de extorsión.
Así lo informó este domingo el Ministerio del Interior (Minint) en la provincia, tras concluir una investigación sobre la desaparición de Amanda Kamila Pérez Casal, estudiante de primer año de Ingeniería Agrónoma en la sede universitaria bayamesa.
De acuerdo con una nota oficial difundida por el telecentro estatal CNC TV Granma, la joven confesó que había planificado, junto con otras dos personas, fingir su desaparición con el propósito de extorsionar económicamente a sus familiares.
El caso se investigaba inicialmente como una ausencia del domicilio, pero las pesquisas permitieron determinar que no se había producido ningún secuestro. Según el Minint, la propia joven señaló a los otros dos implicados directos.
La nota precisa que los responsables son procesados por el delito de simulación de delitos, conforme a lo establecido en el Código Penal vigente. Sin embargo, no ofrece detalles sobre las circunstancias de la desaparición simulada, la cantidad de dinero que pretendían obtener ni la identidad de los otros dos involucrados.
Una desaparición que generó alarma
Amanda había sido vista por última vez entre la noche del 29 de octubre y la madrugada del día 30, cuando se desplazaba en una bicimoto por Bayamo, según reportes difundidos durante la búsqueda.
En los días siguientes, plataformas independientes y usuarios de redes sociales divulgaron versiones sobre un posible secuestro. Una de las informaciones que más repercusión tuvo señalaba que familiares y personas cercanas a la joven, incluidos residentes en el extranjero, habían recibido mensajes desde su cuenta de WhatsApp en los que se exigían 2 mil dólares a cambio de su supuesta liberación.
La existencia de esos mensajes y su contenido no fueron confirmados entonces por las autoridades. Algunos reportes también mencionaron cantidades superiores, aunque sin aportar pruebas que permitieran verificar esas versiones.
El caso cobró mayor visibilidad el 2 de noviembre, cuando plataformas digitales informaron sobre un operativo policial en el reparto Viviendas Campesinas, en Bayamo. Según esos reportes, agentes y peritos realizaron registros en una vivienda donde habrían encontrado la bicimoto y otras pertenencias presuntamente vinculadas a Amanda.
También circularon informaciones sobre la detención de personas relacionadas con la investigación, aunque esos datos no fueron confirmados oficialmente en aquel momento.
La hipótesis de que pudiera tratarse de un autosecuestro para obtener dinero comenzó a circular antes de que el Minint lo confirmara en su nota oficial. Con ella, se da fin a la incertidumbre y los rumores, aunque se mantienen aún aspectos por preciesar de un caso que provocó preocupación dentro y fuera de Cuba.











