Miles de migrantes cubanos deportados desde Estados Unidos hacia México durante el segundo mandato de Donald Trump enfrentaron malos tratos en centros de detención migratoria estadounidenses y ahora sobreviven en condiciones precarias, sin estatus legal definido ni acceso garantizado a servicios básicos, según un informe divulgado este miércoles por Human Rights Watch (HRW).
La organización documentó 4353 deportaciones de cubanos entre enero de 2025 y marzo de 2026, dentro de un total de casi 13 mil nacionales de terceros países enviados por Washington a territorio mexicano.
Mayo 27: La admin. Trump deportó a un cubano de 67 años a México después de vivir décadas en USA. Vivió en la calle, sin documentos. Murió en la calle. Su acta de defunción decía: nacionalidad “desconocida.”@hrw documenta más de 4.300 casos como el suyo.https://t.co/F7ZGaSX2tB pic.twitter.com/xfpCWCkKB0
— Ade Ferro 🟧 🌻 (@adeferr) May 27, 2026
El reporte, basado en entrevistas a migrantes y datos oficiales obtenidos mediante solicitudes amparadas en la Ley de Libertad de Información, concluye que muchos fueron trasladados sin debido proceso, dinero ni documentación, según señala HRW.
El estudio, titulado “Nos abandonan aquí a morir”, sostiene que la política de deportaciones masivas impulsada por la Administración Trump modificó drásticamente el trato hacia los cubanos con órdenes antiguas de expulsión.
Durante años, muchos permanecieron en Estados Unidos porque Cuba rechazaba aceptar determinadas deportaciones. Algunos habían vivido allá durante décadas, con permisos de trabajo, familias y residencia legal previa.
Human Rights Watch entrevistó a 41 cubanos deportados. Treinta y cinco dijeron haber perdido sus “green cards” tras condenas, en la mayoría de los casos por delitos menores como conducir bajo efectos del alcohol, falsificación de documentos o infracciones vinculadas a drogas. Otros enfrentaron cargos más graves relacionados con agresiones o armas.
Condiciones inhumanas
El informe recoge además testimonios sobre “condiciones inhumanas” en centros de detención migratoria administrados por ICE. Los entrevistados describieron hacinamiento, escasa atención médica, temperaturas extremas, comida insuficiente o en mal estado y aislamiento prolongado.
Uno de los casos citados es el de un hombre de 52 años detenido en el centro Alligator Alcatraz, Florida. El hombre denunció agua contaminada, alimentos crudos y propagación de enfermedades entre los internos. Otro entrevistado relató haber permanecido 15 días aislado en una celda de castigo en un centro de detención de Texas sin acceso a la luz solar.
Quince de los entrevistados afirmaron haber sufrido violencia física o verbal durante su detención. HRW asegura además que la mayoría nunca tuvo acceso a audiencias para impugnar su deportación a México ni para solicitar protección internacional, incluso cuando expresaron temor de ser enviados allí.
Limbo legal indefinido
Tras llegar a ciudades del sur mexicano como Tapachula y Villahermosa, muchos quedaron atrapados en un escenario que el informe define como un “limbo legal indefinido”.
Sin documentos migratorios permanentes y con escasas opciones de regularización, la principal vía disponible es solicitar refugio ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), un sistema saturado y afectado por recortes presupuestarios.
El reporte advierte que numerosos deportados, especialmente personas mayores, padecen enfermedades crónicas y no logran acceder a medicamentos ni atención médica por carecer de la Clave Única de Registro de Población (CURP), requisito habitual en hospitales mexicanos.
Detenciones de cubanos en EEUU se disparan mientras cae drásticamente la aprobación de residencias
“Estamos abandonados aquí”, declaró uno de los cubanos entrevistados por HRW tras ser deportado a Tapachula después de más de dos décadas viviendo en Estados Unidos. Otro migrante de 60 años resumió así su situación: “Nos están enviando aquí a morir”.
Algunas de las personas entrevistadas se vieron obligadas a vivir en la calle al llegar y, al momento de la entrevista, dormían frente a hospitales o en parques, agrega el informe.
Human Rights Watch pidió a Washington y Ciudad de México transparentar los acuerdos que permiten estas deportaciones y garantizar procedimientos de protección efectivos para las personas trasladadas a terceros países. La organización también reclamó mecanismos de residencia permanente para quienes no puedan regresar a Cuba.
Entre esos países que han recibido deportaciones de EE. UU., México es el que recepciona mayores cifras con 12 977; seguido de Honduras, con 1352, y de Canadá, con 1066. Del total de migrantes deportados a México, el grupo más numeroso corresponde a las personas originarias de Cuba, que suman 4353.












