“Cambios fundamentales” en Cuba. Esa es la condición que ha puesto el presidente Donald Trump al Gobierno cubano para ampliar el diálogo y la relación con la isla.
Así lo hizo saber en un mensaje transmitido este jueves a las autoridades cubanas por John Ratcliffe, el director de la CIA, durante su sorpresiva vista a La Habana, según informó la propia agencia estadounidense.
De acuerdo con un comunicado de esa entidad, citado por EFE, Ratcliffe transmitió que Estados Unidos está dispuesto a explorar un diálogo más amplio con Cuba sobre temas económicos y de seguridad, aunque condicionado a “cambios fundamentales” por parte del Gobierno de la isla.
La nota de la CIA confirma que su director se reunió con Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro y asesor de seguridad, así como con el ministro cubano del Interior, Lázaro Álvarez Casas.
Durante el encuentro, según el informe, se abordaron asuntos relacionados con la cooperación en materia de inteligencia, la seguridad regional y la situación económica de Cuba, en un contexto de persistentes tensiones entre Washington y La Habana.
Director de la CIA se reunió en La Habana con autoridades del Ministerio del Interior
Fecha de vencimiento
Por su parte, El Nuevo Herald asegura que la propuesta de Trump transmitida por Ratcliffe incluyó la posibilidad de ayudar económicamente a Cuba, aunque la misma tiene “fecha de vencimiento”.
El medio de la Florida cita a un funcionario de la CIA, según el cual “el diálogo de alto nivel le brinda a Cuba una oportunidad única para estabilizar su economía, pero esta ventana de oportunidad no permanecerá abierta indefinidamente”.
La fuente confirma que el jefe de la inteligencia de EE.UU se reunió con Rodríguez Castro, Álvarez Casas y otros oficiales cubanos “para transmitir personalmente el mensaje del presidente Trump de que Estados Unidos está dispuesto a involucrarse seriamente en temas económicos y de seguridad, pero solo si Cuba realiza cambios fundamentales”.
De acuerdo con ese funcionario, cuya identidad el periódico no revela, Ratcliffe instó a las autoridades cubanas a “aprovechar esta oportunidad para una colaboración genuina”. Además, enfatizó que “Trump preferiría llegar a un acuerdo”, pero que de no lograrlo podría tomar “medidas para hacer cumplir las líneas rojas”.
Igualmente, la fuente citada señala que el director de la CIA y los funcionarios cubanos dialogaron sobre la cooperación en materia de inteligencia, la estabilidad económica y los asuntos de seguridad, “todo ello en el contexto de que Cuba ya no puede ser un refugio seguro para los adversarios del hemisferio occidental”.
La Habana rechaza su designación por EEUU como una “amenaza para la seguridad nacional”
La versión cubana
Al informar este jueves sobre la reunión con Ratcliffe, el Gobierno cubano no hizo referencia al mensaje de Trump mencionado por la CIA en su comunicado. Tampoco dio detalles sobre quiénes se reunieron en representación de la isla con el alto jefe estadounidense.
La nota oficial de La Habana apunta que el encuentro se realizó ” a partir de la solicitud presentada por el gobierno de EE.UU” y que durante el mismo se demostró “categóricamente que Cuba no constituye una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU., ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo”.
Además, las autoridades cubanas refirieron su “histórica posición” en “el enfrentamiento y la condena de manera inequívoca al terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”.
“Una vez más se evidenció que la Isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra EE.UU. ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación”, señala la declaración del Gobierno cubano.
Finalmente, la nota resaltó “el interés de ambas partes en desarrollar la cooperación bilateral entre los órganos de aplicación y cumplimiento de la ley, en función de la seguridad de ambas naciones, regional e internacional”.
La visita de Ratcliffe tuvo lugar en uno de los momentos más tensos de las relaciones bilaterales entre Washington y La Habana, marcado por el endurecimiento de las sanciones y el bloqueo petrolero a la isla, así como declaraciones de Trump sobre “tomar el control” de Cuba, que han disparado los temores sobre la posibilidad de una intervención militar.













