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Estamos en mayo, el quinto mes del año. El tema del “descubrimiento” y conquista [de América] y de sus protagonistas españoles ha sido titular en los últimos días tras la tourné de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por “Méjico”, como ella prefiere decirle, castellanizando a la fuerza el nombre del país. La resistencia que encontró en México, tras sus exaltaciones a Hernán Cortés y a la supuesta “gestión civilizatoria” de los españoles en nuestras tierras, nos vuelve a recordar un tema principal: el de las invasiones y los invasores.
No me queda más remedio que pensar en mi país y en las aseveraciones/declaraciones/amenazas que el régimen de Trump todos los días repite acerca de que todo está tan mal en este archipiélago, que no hay que hacer nada, que se caerá solo.
En estos primeros cinco meses del año, el gobierno de Estados Unidos ha lanzado un grupo de medidas (también se dice paquete) que en la práctica constituyen una declaración de guerra, indicando con ello que saben que no se “caerá solo”, sino que ellos tienen que empujar.
Lamentablemente, la economía sigue muy mal, tanto que casi es posible aplicarle aquella categoría que sirve para calificar la situación crítica, ruinosa, de algunos edificios en “estática milagrosa”.
Los resultados del primer trimestre del año fueron abordados en la reunión del Consejo de Ministros realizada la semana anterior. La información pública oficial ofrecida por el periódico Granma aunque no muy abundante en datos, como es tradicional, nos dice que la cantidad de dinero en circulación ha aumentado y que la inflación registró un índice interanual del 13,2 % ligeramente superior al mismo período del año anterior.
Que sea solo ligeramente superior es sorprendente, dadas las condiciones de la economía y las realidades que los cubanos vivimos todos los días en los mercados. Quizás haya que revisar lo antes posible la metodología de cálculo de la inflación, por eso de que un termómetro mal calibrado impide un diagnóstico acertado y puede inducir a remedios equivocados.
Se extraña que en la información publicada no aparezcan datos referidos al comportamiento del PIB, tampoco al crecimiento o decrecimiento del empleo, al comportamiento de las exportaciones y/o de la balanza comercial de bienes, a nuevos proyectos con inversión extranjera, al crecimiento de nuevas empresas en el sector no estatal.
No obstante esas ausencias en la publicación, en este primer trimestre del año, como era de esperar, se debe tener, con relación al mismo período del año pasado, un comportamiento peor del PIB, un incremento del déficit, un incremento de la inflación y una mayor devaluación del CUP frente al dólar norteamericano. Esto último habla de lo poco efectivas que han sido las medidas de política monetaria que se han puesto en práctica, algo que no debe sorprender.
Sería conveniente saber cuántas nuevas empresas privadas y licencias para TCP han sido aprobadas por los gobiernos locales en este trimestre, cuántas han sido denegadas y cuáles son las principales razones de denegarlas. ¿Cuánto tiempo transcurre desde que el proyecto es presentado a la plataforma del MEP hasta su aprobación o desaprobación por los gobiernos municipales?
Es difícil crecer cuando el tejido empresarial no crece. A nivel local, la creación de empleo necesita de más empresas y no puede esperarse que ese crecimiento provenga mayoritariamente del sector estatal.
La oferta local ante la debilidad de la dinámica de la economía nacional depende cada vez más del esfuerzo local. Si se desea reducir la burocracia, entonces se deben simplificar los procesos, algo que parece elemental, pero que cuesta trabajo poner en práctica.
Sorprende que se haga un llamado a reducir la burocracia, cuando el exceso de normas produce de forma natural más burocracia.
Adelanto que no hay relación alguna entre la reducción del aparato estatal —de 27 a 21 ministerios— y la reducción de la burocracia. Lo esencial en este caso, está en los procesos, en la transparencia de los mismos, en reducir al mínimo el diluvio de normas y erradicar el síndrome de la permisología, adoptando otro descubrimiento muy viejo, que dice que lo que no está explícitamente prohibido está permitido.
Igual se podría reducir ese aparato gubernamental mucho más, dejarlo incluso en mucho menos ministerios, y descubriríamos que ello tampoco garantiza menos burocracia.
Somos una tierra de descubridores y descubrimientos. Durante todos estos más de sesenta años en el intento de alcanzar el desarrollo y construir el socialismo —y aquí, al menos para mí, el orden de los factores sí altera el producto—, hemos ido de descubrimiento en descubrimiento…
Un día, allá por los inicios de los años setenta, descubrimos, o redescubrimos, que las relaciones monetario-mercantiles eran necesarias para avanzar hacia el socialismo y, a regañadientes, de manera más formal que real, la incluimos como un componente del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía.
Otro día, allá por los mismos años, descubrimos que el Estado no podía ocuparse de todo, incluido el negocio de limpiar zapatos, y se promulgó, si mal no recuerdo, en 1978, el primer decreto sobre “el trabajo por cuenta propia”, que languideció hasta los años iniciales de la década del noventa.
En la década de los ochenta, en sus inicios, descubrimos, con los sucesos de la embajada del Perú, que a pesar de toda la mejora social que esta revolución había propiciado, existía una cantidad de personas considerables que prefería otro sistema.
En esos mismos años, volvimos a descubrir que los agricultores cubanos y nuestra economía necesitaban del mercado y nació el Mercado Libre Campesino, de muy corta vida.
A finales de los ochenta, descubrimos que, a pesar de haber estado construyendo el socialismo durante 25 años, seguíamos padeciendo una dependencia extrema de un solo mercado y de un solo producto, a pesar de haber desarrollado con éxito una profunda revolución educacional y científica y una transformación tecnológica significativa.
Descubrimos también en esa década que era necesario y posible utilizar el capital extranjero, el mismo que, apenas quince años antes, calificamos como un instrumento imperialista de explotación y diez años después de su aceptación lo definimos como estratégico para nuestro desarrollo.
Luego, en los noventa, descubrimos que era mejor despenalizar el dólar que seguir llenando las cárceles de “traficantes de divisas”; que el trabajo por cuenta propia podía ayudar a amortiguar el desempleo provocado por la crisis que nos golpeó; que era necesario reabrir el mercado libre campesino, ahora rebautizado como mercado agropecuario; que las empresas estatales, al menos una parte de ellas, podían manejar sus divisas.
Luego, entrado este siglo, descubrimos que tener un sector privado en el turismo y en la red extrahotelera, lejos de ser perjudicial para nuestra industria turística, era todo lo contrario, pues le agregaba valor al producto turístico cubano.
Descubrimos, entrado este siglo, que no debíamos seguir poniendo parches, sino que teníamos que desarrollar y construir un nuevo modelo que sustituyera al que fue y que ya no nos servía ni a nosotros mismos. Algo que definitivamente no hemos logrado.
Descubrimos que la comunidad cubana en el exterior podía aportar al país, aunque todavía hoy esos caminos no están suficientemente desbrozados.
Ocurrió lo impensable y un presidente norteamericano visitó Cuba y aflojó levemente la cuerda y entonces descubrimos el enorme reto que es saber manejar con habilidad esa relación.
Y en los tiempos de pandemias y vuelta hacia atrás de la relación con Estados Unidos, descubrimos que dentro de Cuba hay cubanos emprendedores, capaces de intentar en Cuba lo que otros han intentado en el extranjero, capaces de competir con empresas extranjeras, capaces de tener una alta resiliencia ante un marco institucional poco coherente y consistente, con arraigados prejuicios en contra de todo aquello que no sea estatal, como si no ser estatal implicara a la misma vez no ser de Cuba.














La agradezco al sabio economista recordarnos la capacidad de la Revolución Cubana de reinventarse periódicamente, algo muy diferente a lo que dicen nuestros enemigos sobre un supuesto congelamiento en el tiempo. Por eso ha superado la agresión externa por el apoyo popular. Lo atrasado e incivilizado es el bloqueo q nos impone el régimen de Trump como bien lo nombra Juan Triana.
¿La capacidad de reinventarse periódicamente?, ¿Esto es una broma? La única capacidad que ha tenido la “Revolución” es la de reprimir al pueblo de mil maneras y sobre todo a los disidentes de su “ideal colectivista y humanitario”, convirtiendo el proyecto de sociedad en una de las mayores estafas de la historia.
Engañaron a millones de personas que ingenuamente creyeron en ellos por muchos años, mas la mentira tiene patas cortas. Solo los dueños de la finca llamada Cuba y sus acólitos se han beneficiado en estos 67 años, en los que han convertido al país en una ruina de lo que una vez fue. Hablan de bloqueo que efectivamente ha hecho mucho daño, pero, y ¿el bloqueo interno del gobierno a sus ciudadanos, poniendoles mil trabas a los que desean prosperar, porque solo yo puedo tocar, como diría un comediante? El “gran hermano”, entiéndase el gobierno, siempre receloso de todo lo que signifique prosperidad y libertad individuales.
Y solo un dato más, no hablen mas de Revolución, esta murió en 1968 cuando decidieron estatalizarlo todo. Lo que vino después es solo una deriva autoritaria y represiva de un socialismo que hace tiempo está en cuidados intensivos. Solo hay que esperar a fallezca más temprano que tarde (ojala sin violencia y muertes), sencillamente porque la gente no aguanta más vivir en la miseria y sin esperanza de cara al futuro. Eso es lo peor de todo…la desesperanza.
Así nos va por andar jugando a los descubrimientos…nada nuevo en la tierra del señor se ha creado últimamente, se ha secado la inventiva q ayudó a paliar la crisis generada por la caída del CAME. Las cuentas especiales, la caja, los sistemas cerrados se fcto…o quizás ya no hay margen para seguir inventando el agua tibia…no aparece la receta para restablecer los principales equilibrios macro y mucho menos restablecer el tejido empresarial e incrementar la demanda solvente para estimular la oferta. Gracias por tus siempre agudas y certeras reflexión Triana
Al final todo es sencillo y se resume en que el gobierno solo le ha dado prioridad a su supervivencia de liderazgo, nada mas, solo ganar tiempo y esperar por un milagro.
No ha habido nunca un programa economico ,ahora de pronto queremos extraer y refinar mas petroleo Cubano, poner paneles solares hasta en el mar.
Nada se nos fue el tren ahora estamos a expensas de como nos quieran tratar los americanos, no hay de otra, toda ese retorica epica no se la creen ni ellos mismos.
Muy buena reflexión Dr. Triana, usted nombró solo algunos de los descubrimientos que fueron rectificaciones de políticas erradas y decisiones mal tomadas de las cuales se pudiera hacer un libro. Imagino que dirigir un país es como ser padres, no viene con una guía o manual de como hacer las cosas, sin embargo, cuando las decisiones no se consultan, cuando se pierde la voluntad de escuchar o se menosprecia lo que otros opinan o sugieren (incluso expertos), se pierde el derecho a justificarse, como tampoco es justificable mantener a toda costa los mismos mecanismos y ataduras cuando el escenario internacional es cambiante, y hoy es otro. A este gobierno le ha faltado visión, capacidad y voluntad de adaptación al cambio y de responder certeramente y en el momento preciso con transformaciones a las presiones externas.
Sinceramente es una tierra de descubrimientos.
Aún tengo la revista cubana donde sesudos doctores en ciencias explicaban las limitaciones de ls energía eólica en Cuba, exceptuando algún pedacito de Turiguanó y con comillas, hasta que descubrimos que la Base Naval yanqui los usaba, volvimos a calcular y hasta nos entusiasmados.
Redescubrimos el ariete hidráulico de 1850 y le dimos un premio nacional de forma en 2015.
En 1987 habíamos descubierto un edificio ecológico, con paneles solares, reciclaje del agua, economia circular y muchas otras cosas más en Santiago de Cuba llamado CETER, el cual fue canibalizado y abandonado hasta redescubrir estas cosas en el siglo XXI. En el Malecón habanero existen dos grandes excavaciones rectangulares en el arrecife, fueron los lugares de prueba de
generadores franceses mareomotrices (electridad a partir de las mareas)…. que en Cuba nunca se instalaron. También un día descubriremos que con el calor de los motores de Geysel en ambas cayerias se puede calentar el agua de cocinas, lavanderías, moteleras como indicó en su tiempo el “difunto” ingeniero Marcos Portal, descubriremos que en canalón W79 y el fibrocem transfieren más de 12 °W m2 y eso afecta seriamente la salud como demostró una comisión del minsap que llevó al “difunto” doctor Carlos Lage a prohibir su producción, descubriremos que extender la gasificacion del viscoso crudo cubano hubiese sido más rentable que las hornillas de 1200 W de la revolcuion energetica, como indicaron expertos de Arabia Saudita y OPEP, que emplear la señal china en vez de inventar una, hubiese acelerado la televisión digital, que dos vías de ferrocarril eran mejor que planificar una autopista de ocho carriles que al final quedó en seis, para una isla larga y estrecha. Y descubriremos que todo esto y más lo estuvieron diciendo muchos expertos cubanos formados por la propia Revolución y que fueron desoidos porque no se ajustaban al estado de ánimo del momento. Descubriremos que de cada cual según su capacidad y que a cada cual según su trabajo o aporte, algo que se cumple más en muchos más países de todo tipo que en Cuba, y que es la fórmula de redistribución del socialismo (por cierto, en China y Vietnam sí se cumple)
Descubriremos muchas cosas ya viejas y conocidas, pero quiénes estaremos vivos y aquí para hacerlo?
Yo soy patriota, y no quiero la sumisión de mi país a ningún imperio. También creo que la Humanidad sólo se salvará a través de proyectos sociales que coordinen la colectividad con la individualidad, la planificación estratégica de recursos con la iniciativa personal, que prioricen el bien mayor por encima de un privilegio menor. Pero cada vez que se hace un recuento, es menos épico y más oscuro.
La sociedad cubana del siglo XXI es una construcción colectiva que los miopes o ciegos quieren atribuir solo a una élite en el gobierno, y subestiman a millones de cubanos dentro y fuera de Cuba que hemos abrazado las ideas de generaciones de revolucionarios e intelectuales que lucharon por la independencia y la justicia social. Fidel Castro Ruz resumió toda esa historia y comprendió lo que el pueblo quería. Leo a diario mucha basura, pero el hecho real e innegable es que la Revolución cubana está en el poder y hasta nuestros enemigos saben que es resultado del apoyo popular mayoritario. Por eso el castigo colectivo al que nos somete el régimen de Trump.
Alejandro, en toda sociedad hay una vanguardia hacia un lado, un sector reaccionario hacia el otro, y una gran masa de indecisos o personas con ambos rasgos en medio, que oscilan más o menos según sus experiencias más marcadas o valores aprendidos pero no son realmente comunistas o anticomunistas, revolucionarios o contras, al nivel de la vanguardia o reacción.
Lo del apoyo mayoritario, no lo discuto, pero realmente qué apoyan y qué defienden?
La barriga enorme de este o aquel dirigente mientras tienen poco para comer? O la Patria?
La impunidad de éste o aquel delincuente mientras son super controlados los honestos? O la Patria?
El absurdo de gastar en X cosa mientras se carece de lo más elemental en muchos momentos o lugares? O la Patria?
Y qué es la Patria? La Patria es un conjunto de cosas, un sentimiento, un espacio, pero es también la barriga del dirigente demagogo, la ostentación y “triunfo” del delincuente con relaciones, las obras absurdas (como la retahíla de hoteles sin infraestructura) y las infraestructuras en ruinas.
Porque son nuestros dirigentes, nuestros delincuentes, nuestras ruinas. Es nuestro problema
Yo quiero que la Revolución evolucione, que Cuba mejore, no que los yanquis invadan ni destruyan nada. Pero muchas personas erróneamente están confundiendo la parte con el todo, el defender la patria con defender los privilegios e impunidad para otros, y esto no es un secreto para la CIA.
Camine por las calles y escuche a las personas.
Elija el barrio y ciudad que quiera. La gran mayoría está opuesta a los yanquis o una invasión, ahí le doy la razón, pero a la vez la gran mayoría no soporta ya a quienes deberían admirar si fuesen admirables. Son objeto de burla y desconfianza.
De hecho las personas están en un conflicto:
Tienen el sentimiento patriótico y a la vez no saben cómo manejar su insatisfacción e ira creciente con el estado de cosas y sus representantes actuales.
No quieren darle agua a los yanquis, pero no soportan ya un discurso vacío o demagogo más.
No se lanzan a protestar precisamente por la presión yanqui para no envalentonarlos más.
Nuestro problema es que hemos convertido a los funcionarios públicos incluído el Presidente de la República en personajes que dictan y no en ciudadanos que fueron “”electos”” para trabajar por la mejora de las condiciones de vida del Pueblo.Encabezados por GAESA , ningún organismo rinde cuentas al SOBERANO y la pléyade gubernamental se ha acostumbrado a vivir del Bloqueo al que ellos mismos han convertido en una Mitología de la Política de bajo costo.
No hay en Cuba un Ministerio,un solo Ministerio que exhiba resultados positivos y,por ejemplo, hace unos días quisimos explicar que emitir billetes de alta denominación (para realmente facilitar la recogida de dinero de las mipymes) no afectaría la circulación y que generaría aumento de inflación debido a una mayor Masa Monetaria circulante.No más teoría de plátano burro, la estructura de cualquier informe sobre Economía tiene una sola guía y en esto hasta Triana teoriza dejándose arrastrar al Tecnocratismo burocrático.La guía es esta:
Estado de la producción
Estado de los precios
Estado del empleo
Estado del Equilibrio interno
Estado del equilibrio externo
El Gobierno cubano no necesita rendir cuentas por la “”Cuenta cotidiana de los cubanos solo cuenta para conocer del empeoramiento de las condiciones de vida y no cito ejemplos porque los ejemplos forman parte de los Fenómenos pero no son la Esencia.
Y debo añadir lo siguiente:
*?puede alguien que no sufre nuestras escaseces de agua,electricidad,comida, pensar como yo?
Cuba necesita un Gobierno Socialista CAPAZ.