El presidente Donald Trump aseguró este miércoles que no habrá una “escalada” con Cuba y adelantó que “pronto” hará un anuncio sobre el bloqueo petrolero impuesto a la isla tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en enero.
“No, no habrá una escalada. No creo que sea necesario. Ese lugar se cae a pedazos. Ellos perdieron el control”, declaró ante la prensa al regresar a Washington tras un evento en Connecticut, relató un despacho de la agencia española EFE.
“Tenemos a Cuba en mente, es muy importante. Muchos problemas durante muchos años.”, declaró el presidente, reiterando tópicos de su discurso hacia la isla.
Acusación contra Raúl Castro
El mismo día, el Departamento de Justicia imputó en Miami a Raúl Castro, de 94 años, por la muerte de cuatro aviadores de la organización de exiliados Hermanos al Rescate en 1996.
La imputación contra Raúl Castro, quien cumplirá 95 años el próximo 3 de junio, abarca cargos de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, acusaciones que podrían derivar en la pena de muerte.
Trump calificó la inculpación como “un momento muy importante” y recordó el apoyo que recibe del electorado cubanoamericano en Florida.
Cuba en la mira de Washington
El mandatario insistió en que la población cubana en Estados Unidos “valora” la decisión judicial y reiteró que su Administración mantiene a Cuba “en mente” como prioridad.
Desde la captura de Maduro en Venezuela, Washington ha intensificado la presión sobre La Habana, imponiendo un bloqueo que impide la llegada de crudo y advirtiendo en varias ocasiones sobre un posible control directo de la isla. “Veremos, lo anunciaremos muy pronto”, respondió Trump al ser preguntado sobre la duración del embargo.
Relación con la comunidad cubanoamericana
Trump destacó su vínculo con los cubanoamericanos, quienes —según dijo— le brindaron un 94 % de apoyo electoral en Florida. “Estamos allí para ayudar a las familias, a la gente. Tengo tantos amigos cubanos en Miami, empresarios increíbles que sueñan con regresar e invertir”, afirmó.
El presidente aseguró que Estados Unidos cuenta con “mucha experiencia en Cuba”, mencionando la CIA y al senador Marco Rubio, de origen cubano, como parte de esa relación histórica.
Díaz-Canel: “Quiten el bloqueo y vamos a ver a cómo tocamos”
Cuba responde
El presidente Miguel Díaz-Canel, por su parte, rechazó la acusación contra Raúl Castro, calificándola como “una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar el argumentario para justificar el desatino de una agresión militar”.
Poco después, el gobierno cubano emitió una declaración oficial en la que condenó “en los términos más enérgicos” la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra el general de ejército Raúl Castro Ruz, calificándola como “un acto despreciable e infame de provocación política”.
En el comunicado, La Habana sostuvo que Washington “carece de legitimidad y jurisdicción” para llevar adelante esta acción, que descansa en la “manipulación deshonesta” del incidente ocurrido en febrero de 1996, cuando dos aeronaves de la organización Hermanos al Rescate fueron derribadas tras reiteradas violaciones del espacio aéreo cubano.
El texto denuncia que Estados Unidos “omite las múltiples denuncias formales presentadas por Cuba” ante organismos internacionales y autoridades estadounidenses sobre más de 25 incursiones ilegales entre 1994 y 1996.
“La respuesta de Cuba constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas y el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional”, subrayó el comunicado, que además acusa a Washington de “complicidad” con acciones violentas y de “gran cinismo” al formular cargos mientras ha ejecutado operaciones militares que califican como “crímenes de ejecuciones extrajudiciales”.
Finalmente, el Gobierno Revolucionario afirmó que la acusación “se suma a los intentos desesperados de elementos anticubanos por justificar el castigo colectivo contra el pueblo cubano” mediante el reforzamiento del bloqueo energético y amenazas de agresión armada.
Hermanos al Rescate: advertencias y octavillas
Este martes, el Archivo de Seguridad Nacional (NSA) desclasificó documentos de la Administración Federal de Aviación (FAA) que revelan advertencias internas sobre las incursiones de Hermanos al Rescate en el espacio aéreo cubano antes del derribo de dos avionetas en 1996.
En correos electrónicos y reportes, altos funcionarios anticiparon “el peor escenario posible” y alertaron: “Algún día los cubanos derribarán uno de estos aviones”.
Los informes muestran que meses antes del incidente varios responsables estadounidenses habían señalado que las reiteradas provocaciones aéreas podían derivar en un desenlace grave.
Las comunicaciones internas reflejan la preocupación del Gobierno de Estados Unidos por uno de los episodios más tensos en las relaciones bilaterales de la década de 1990, subrayando que las violaciones del espacio aéreo cubano eran de “ostensible dominio público” y que el riesgo de una respuesta militar estaba claramente identificado.
Informe de la OACI
Por su parte, en julio de 1996, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) dictaminó que el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 ocurrió sobre aguas internacionales, lo que reforzó la narrativa acusatoria de Estados Unidos contra Cuba.
Este punto fue clave en la confrontación diplomática, ya que La Habana sostuvo que las aeronaves habían violado su espacio aéreo, tal como lo había sucedido repetidamente en incursiones anteriores, incluso sobre la capital con el lanzamiento de octavillas a baja altura, hecho ocurrido en enero de 1996. alrededor del hospital Hermanos Ameijeiras.
La investigación de la OACI, que incluyó análisis de datos radar, grabaciones de comunicaciones militares y testimonios de testigos oculares, determinó que las posiciones más fiables para los derribos fueron aproximadamente 9 y 10 millas náuticas (16-18 kilómetros) fuera del espacio aéreo territorial cubano.
“Esa organización (Hermanos al Rescate) había llevado a cabo actos premeditados, que no tenían carácter civil y que violaban tanto el derecho internacional como la soberanía de Cuba”, declaró Ricardo Alarcón, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba en aquel momento, ante las Naciones Unidas poco después de los asesinatos. “También estaban relacionados con delitos muy graves contra el pueblo cubano”.
Afirmó que se habían utilizado modelos de aviones como los de Hermanos al Rescate para cometer actos de sabotaje, como quemar campos de caña de azúcar y arrojar “sustancias biológicas”, recordó un reportaje del New York Times publicado este 20 de mayo.











