|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El abasto de agua es uno de los sectores más golpeados por la severa crisis económica y energética en Cuba, agravada por las recientes sanciones y el bloqueo petrolero de EE.UU.
Así lo enfatizó este miércoles el presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Antonio Rodríguez, quien aseguró que los créditos internacionales destinados a ese sector están actualmente paralizados, al tiempo que unos 2,7 millones de cubanos enfrentan dificultades con el suministro de agua.
Durante su intervención en el programa Mesa Redonda, Rodríguez subrayó que el actual cerco energético ha afectado severamente el funcionamiento de estaciones de bombeo, plantas de tratamiento y sistemas de distribución de agua en todo el país, refirió Cubadebate.
Según explicó el directivo, el servicio hidráulico depende ampliamente del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), por lo que los apagones y la falta de combustible repercuten directamente en la capacidad de abastecimiento.
“Hay lugares donde el agua se rebombea con bajas presiones y si no hay corriente se quedan muchas personas sin recibir el servicio”, afirmó.
Antonio Rodríguez señaló, además, que el déficit de generación eléctrica ha incrementado las roturas de equipos hidráulicos y conductoras de agua, agravando todavía más la situación.
Proveedores “en un compás de espera”
Durante su comparecencia, el presidente del del INRH explicó que su entidad realizaba anteriormente importaciones cercanas a los 100 millones de dólares anuales, pero en el último año solo pudo concretar operaciones por alrededor de 10 millones de dólares debido a las restricciones financieras y comerciales.
“Hoy no tenemos ningún crédito operativo”, aseguró el funcionario, quien atribuyó esta situación a las presiones derivadas de las renovadas sanciones estadounidenses y las dificultades para acceder a financiamiento internacional.
Rodríguez explicó que varios proveedores habituales han abandonado contratos con Cuba, mientras otros mantienen sus operaciones “en un compás de espera” ante posibles consecuencias legales por comerciar con la isla.
También se refirió a problemas bancarios para procesar pagos internacionales y la interrupción del transporte marítimo de recursos por parte de navieras internacionales.
El presidente del INRH precisó que Cuba cuenta actualmente con 3331 estaciones de bombeo, la mayoría de las cuales requieren operar entre 18 y 24 horas diarias para garantizar el suministro de agua, algo que se ve afectado considerablemente por los apagones.
Según detalló, el 64 % de esas instalaciones necesita funcionar más de 18 horas continuas, mientras apenas el 36 % opera menos de 10 horas.
Ante esta situación, señaló que el sector está “urgido de acelerar el cambio de la matriz energética” y explicó que se trabaja para que el 52 % de las estaciones de bombeo dispongan de fuentes de energía renovables.
Crisis energética deja a más de 200 mil habaneros con problemas para acceder al agua
Crisis energética sin fin
En la Mesa Redonda de este miércoles también se abordó el impacto de la crisis energética sobre otros sectores esenciales del país.
El ingeniero Rubén Campos Olmo, director general de la Unión Eléctrica (UNE), calificó como “demoledor” el impacto de la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump el pasado 29 de enero, que prohíbe la entrada de combustible y lubricantes a Cuba.
Campos Olmo aseguró que desde esa fecha el país dejó de recibir combustible para refinar y producir derivados destinados a la generación eléctrica.
“Prácticamente una potencia equivalente a los 1 300-1 400 MW se quedó sin respaldo de combustible”, explicó durante el programa televisivo.
Según detalló, esta pérdida representa más del 50 % de la generación nocturna del país, lo que agrava aún más los apagones prolongados que afectan a la población cubana.
Ni toque de queda ni “Prueba Nacional” de apagones, desmienten las autoridades cubanas
Transporte en números rojos
Por su parte, el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció que los niveles actuales de transportación se encuentran entre los más bajos de los últimos años.
El titular explicó que la falta de combustible ha reducido significativamente tanto el transporte estatal como el privado, afectando significativamente la vida cotidiana de la población y el funcionamiento general de la economía.
“Esa es la realidad. Es palpable cuando transitamos por las calles, la ausencia de transporte público, la disminución sensible del transporte privado también y las afectaciones que eso tiene en la vida cotidiana de los cubanos”, afirmó.
Ante este escenario, el Gobierno se vio obligado a implementar mayores restricciones en el sector, particularmente en el transporte de pasajeros, con vistas a garantizar “transportaciones priorizadas”, como las de alimentos y otras mercancías que llegan a los puertos cubanos.
Según se explicó en el programa, la interrupción casi total del suministro de petróleo desde finales de 2025 —a excepción de un breve período de mejoría por el arribo de un buque petrolero de Rusia— ha profundizado la crisis energética que Cuba arrastra desde mediados de 2024.
La situación ha provocado apagones de más de 20 horas —y hasta de más de un día de manera continua— en gran parte del país y una paralización significativa de sectores esenciales de la economía nacional.












