Líderes del Partido Demócrata denunciaron que los bombardeos de EEUU contra Venezuela y el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro constituyen una “declaración de guerra” ilegal.
El excongresista Justin Amash, el senador Brian Sánchez y la representante Melanie Stansbury afirmaron que el presidente estadounidense no tiene autoridad para emprender operaciones militares sin la autorización del Congreso, por lo que calificaron la ofensiva como inconstitucional y susceptible de un proceso de juicio político.
Por su parte, el senador demócrata Rubén Gallego recordó su experiencia en Irak para advertir que la guerra es injustificada y que podría repetir tragedias del pasado.
Las críticas no se limitaron al Partido Demócrata. El senador republicano Mike Lee también cuestionó la decisión presidencial y señaló que no existe justificación constitucional para una acción de esta magnitud sin una declaración formal de guerra.
La ofensiva militar, defendida por Trump como parte de su estrategia de captura y sometimiento, ha abierto un intenso debate interno en Estados Unidos y ha provocado una ola de condenas internacionales por lo que se considera una violación flagrante de la soberanía venezolana.












