El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, aplaudió este miércoles la imposición de aranceles del 25 % ordenados por el presidente Donald Trump a la mayoría de las importaciones procedentes de Brasil, cuyo gobierno respondió con la ley de reciprocidad.
Rubio dijo que la medida responde a que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva no ha negociado “de buena fe” con Washington. En un mensaje publicado en la red social X, Rubio aseguró que Lula ha antepuesto “su propio ego” durante el último año en lugar de alcanzar un acuerdo en beneficio del pueblo brasileño.
El jefe de la diplomacia estadounidense afirmó además que las políticas económicas del mandatario brasileño son “malas para los estadounidenses y malas para los brasileños” y responsabilizó al Gobierno de Brasil de no haber logrado un entendimiento comercial con Estados Unidos.
Today, President Trump directed USTR to impose a 25% tariff on most Brazilian imports. Let there be no confusion about why: President Lula and his government have not negotiated with the US in good faith.
His economic policies are bad for Americans and bad for Brazilians. For…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) July 16, 2026
En respuesta, precisa la agencia EFE, el Gobierno de Brasil anunció este jueves que iniciará “inmediatamente” los trámites para aplicar la ley de reciprocidad y culpó a la familia del expresidente Jair Bolsonaro de los aranceles estadounidenses.
“El 15 de julio de 2026 pasará a la historia de las relaciones entre Brasil y Estados Unidos como un hito lamentable”, señaló la Presidencia brasileña en una nota, compartida por el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en sus redes sociales.
“No existe justificación para adoptar medidas unilaterales contra nuestro país. Según estadísticas del propio Gobierno estadounidense, Estados Unidos acumuló en los últimos 15 años un superávit de 424 500 millones de dólares en el comercio con Brasil”, aseveró el comunicado.
Proteger los intereses económicos estadounidenses
Las declaraciones de Rubio se produjeron después de que la Administración Trump anunciara la imposición de un arancel del 25 % a la mayoría de las importaciones brasileñas, una medida que eleva la tensión comercial entre Washington y Brasilia.
El embajador y representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, afirmó que los nuevos gravámenes buscan proteger los intereses económicos estadounidenses frente a prácticas comerciales que considera desleales.
Según Greer, las negociaciones mantenidas con Brasil durante el último año no lograron resolver las diferencias, aunque aseguró que Washington mantiene abierta la puerta para continuar el diálogo.
Greer acusó a Brasil de perjudicar a empresas tecnológicas estadounidenses, de retroceder en la aplicación de medidas anticorrupción y de permitir que agricultores brasileños obtengan ventajas competitivas mediante el uso de tierras deforestadas ilegalmente, lo que, a su juicio, ha dificultado el acceso de trabajadores, productores y exportadores estadounidenses al mercado brasileño.
La investigación incluyó consultas formales con el Gobierno de Brasil, dos audiencias públicas y el análisis de más de 360 comentarios escritos presentados por particulares y organizaciones. Además, 77 testigos comparecieron en las audiencias celebradas este mes antes de que la Administración Trump adoptara la medida definitiva.
El Gobierno de Lula señala a los Bolsonaro
El Gobierno de Brasil acusó de ‘tarifazo’ a las maniobras de la familia Bolsonaro, cuando faltan menos de tres meses para las elecciones presidenciales, que se perfilan como un pulso entre Lula y el hijo mayor del líder ultraderechista, el senador Flávio Bolsonaro.
Nota à imprensa sobre a imposição de tarifas unilaterais contra o Brasil pelos Estados Unidos
O dia 15 de julho de 2026 passará para a história das relações entre Brasil e EUA como um marco lastimável.
O governo brasileiro repudia a decisão anunciada hoje pelo governo dos EUA…
— Lula (@LulaOficial) July 16, 2026
“Es lamentable constatar que el desafortunado desenlace de las investigaciones basadas en la Sección 301 forma parte de un relato construido con la activa colaboración de la familia Bolsonaro”, señaló la nota del Gobierno.
Bolsonaro, actualmente, cumple en casa una pena de veintisiete años de cárcel por un intento de golpe de Estado contra Lula. Eduardo Bolsonaro, otro de los hijos del exmadatario ultraderechista, también fue condenado el mes pasado por la Corte Suprema de Brasil a cuatro años de prisión en régimen inicial semiabierto por impulsar desde EE. UU. sanciones contra Brasil para torpedear el juicio contra su padre por golpismo.
Por último, Flávio Bolsonaro envió una carta a la Administración Trump en la que pidió el aplazamiento de los aranceles hasta después de las elecciones ante el temor de que la medida favorezca a Lula.













