Carlos Argüelles lleva 28 años viviendo en Belfast, donde fundó Cuban Sandwich Factory, una pequeña cafetería de sándwiches cubanos en el centro de la ciudad. Desde mediados de junio tuvo problemas para cobrar lo que Deliveroo, la multinacional británica de reparto de comida a domicilio, le debía por una sencilla razón: la palabra Cuba.
El banco estadounidense, determinado por la política de la Administración Trump hacia la isla, bloqueaba las transferencias en cuanto detectaba la palabra “Cuba” en la operación, y por tal motivo Arguelles se vio obligado a suspender el servicio.
“Parece que hay un disparador automático en cuanto aparece la palabra Cuba”, explicó Arguelles al Irish Times, que publicó el caso este martes.
El propietario aclaró que la responsabilidad no era de Deliveroo, cuyo representante incluso le aconsejó no suspender el servicio, ya que el problema está en el banco estadounidense intermediario.
Cuban cafe in Belfast hit by US sanctions on Havana https://t.co/YD97YMi650
— The Irish Times (@IrishTimes) September 1, 2026
Arguelles explicó a BBC que, a su juicio, el sistema informático bancario identificó erróneamente su negocio como una entidad sujeta a las sanciones estadounidenses, recientemente endurecidas.
“No es intencional, pero no es justo”, dijo. Y afirmó que no cree estar siendo objeto de un ataque deliberado, pero que, aun así, “no es justo”. “Soy de Cuba. Este es un restaurante cubano. Vendemos sándwiches cubanos”, declaró.
Según el medio británico, el banco finalmente liberó la deuda después de que el caso estalló en los medios.
Después de anunciar la suspensión del servicio en redes sociales, Arguelles dijo haber recibido una avalancha de mensajes de apoyo. “Es una situación horrible”, resumió.
No es la primera vez que la política de Washington le alcanza en Irlanda del Norte. Durante el primer mandato de Trump ya vivió una situación parecida, cuando un representante de Deliveroo le pidió a este mismo empresario que demostrara su residencia en el Reino Unido.
Arguelles vive en el norte de Irlanda desde 1998, cuando se mudó desde Cuba para casarse con una mujer del condado de Antrim. Tiene familia en la isla, afectada por las mismas sanciones.
Medios cubanos como Cubadebate, que se han hecho eco de este caso, subrayan cómo ilustra con precisión quirúrgica el alcance extraterritorial de las sanciones de la administración Trump contra el Gobierno de la isla.












