Cuatro de las principales cadenas de televisión estadounidenses —CBS, NBC, ABC y Fox News— anunciaron este lunes que dejarán de participar en el sistema de cobertura conjunta de la Casa Blanca.
La decisión fue tomada en solidaridad con CNN, MS NOW y Politico, tras el veto impuesto por el presidente Donald Trump a esos tres medios.
Al boicot se unieron también los influyentes periódicos The Washington Post y The New York Times, los que confirmaron que no publicarán imágenes de actos y coberturas del presidente, informó la agencia EFE.
Tras estos anuncios, el mandatario reaccionó con furia, calificando a los periodistas de las plataformas informativas vetadas de “payasos” y acusándolos de publicar “solo cosas negativas” sobre él.
El veto presidencial y la demanda judicial
El viernes, Trump comunicó públicamente que negaba el acceso a la Casa Blanca a CNN, MS NOW y Politico, alegando que sus reportajes eran “noticias falsas”.
Este lunes, los tres medios presentaron una demanda contra la Administración estadounidense, en la que invocaron la Primera Enmienda y denunciaron lo que consideran un ataque directo a la libertad de prensa.
La demanda está dirigida contra Trump, su jefa de gabinete Susie Wiles, el director de comunicación Steven Cheung y el responsable del Servicio Secreto, Sean Curran. Los demandantes subrayan que la medida se tomó “sin previo aviso” y que la motivación fue expresada por el propio presidente en su red social Truth Social: “No me gusta su cobertura”.
La reacción de Trump: “Son payasos”
En un mensaje publicado en redes sociales, Trump defendió su decisión y arremetió contra los medios afectados. “Estos periodistas son payasos de tercera que distorsionan, retuercen y degradan intencionadamente todo lo que escriben o publican”, escribió.
El presidente lamentó, además, que el juez federal Timothy Kelly, encargado del caso, haya sido nominado por él mismo en el pasado.
“El nombre del juez es Tim Kelly y, lamentablemente, fue nombrado por Trump (…). Casi sin duda tendremos que recurrir porque los de las noticias falsas no deben poder entrar en el despacho más importante del mundo, el Despacho Oval”, afirmó.
Trump afirmó que “la Casa Blanca no está emprendiendo un ataque contra la prensa libre” y que su veto se centra en medios que “solo publican cosas negativas” y “violan nuestra Seguridad Nacional con noticias falsas y difamatorias de ‘fuentes’ desconocidas”.
La respuesta de las grandes cadenas
La primera consecuencia del veto fue la renuncia de CBS, NBC, ABC y Fox News a participar en el llamado pool televisivo, el sistema rotativo que permite compartir imágenes de las actividades presidenciales con el resto de la prensa.
“A partir de hoy, el grupo de periodistas televisivos no cubrirá los eventos designados como cobertura conjunta del Presidente”, escribió Bryan Boughton, jefe de la oficina de Fox News en Washington y presidente del grupo.
La decisión implica que las imágenes de los actos presidenciales dejarán de estar disponibles para todos los medios, un gesto de solidaridad que busca subrayar que cualquiera puede ser el próximo objetivo del veto.
Por su parte, The Washington Post anunció que no publicaría fotografías de los actos de Trump de este lunes en Nueva York, mientras que The New York Times dijo que no publicará imágenes tomadas por el grupo de fotógrafos que cubren la Casa Blanca (pool, en inglés).
“Los estadounidenses merecen unos medios de comunicación libres e independientes que cubran a su Gobierno sin intimidaciones, así como una cobertura exhaustiva de los acontecimientos de interés periodístico”, señaló el reconocido medio neoyorquino.
Breaking News: Major TV networks — ABC, CBS, Fox News and NBC — agreed to suspend their pooled coverage of President Trump after the White House blocked CNN from its duties. https://t.co/pyHbL9VwwD
— The New York Times (@nytimes) September 21, 2026
Antecedentes de confrontación
No es la primera vez que Trump y CNN se enfrentan en los tribunales.
En 2018, la Casa Blanca retiró la acreditación al reportero Jim Acosta, en un episodio que incluyó un forcejeo por el micrófono en una conferencia de prensa. El juez Timothy Kelly ordenó devolverle el pase, y la Administración cedió.
Pero ahora, con un Trump más obsesionado por consumar una agenda vengativa contra quienes considera enemigos, cuesta creer que el asunto se resuelva con una cesión.
En los últimos 18 meses, el presidente ha demandado a medios como The New York Times y The Wall Street Journal, ha obtenido indemnizaciones millonarias de CBS y ABC News, y ha prohibido el acceso a Associated Press por negarse a usar la denominación “golfo de América” para el golfo de México.
La defensa de los corresponsales
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA), que agrupa a unos 900 periodistas de más de 250 medios, reaccionó con firmeza.
“Esto va de algo más que los derechos de los periodistas. Va del derecho del pueblo estadounidense a recibir información completa e independiente de las actividades, políticas y decisiones de quien sea que ocupe el puesto de máximo mando”, declaró Jacqui Heinrich, de Fox News, presidenta de la asociación.
El gesto de las grandes televisoras, al renunciar al pool, refuerza esa defensa y envía un mensaje claro al Gobierno: la libertad de prensa no puede ser objeto de represalias políticas. Sin embargo, la Administración republicana no parece dispuesta a cambiar su discurso punitivo.
El veto a CNN, MS NOW y Politico se suma a una lista de medidas que reflejan la tensión entre Trump y los medios. Sus aliados han intentado justificar la decisión recordando que Joe Biden retiró credenciales a cientos de periodistas al inicio de su mandato, aunque en ese caso se trató de un procedimiento administrativo habitual.
La diferencia, subrayan los críticos, es que ahora el veto se aplica de manera selectiva y punitiva, dirigido contra medios que publican informaciones incómodas para el presidente.











