ES / EN
- agosto 20, 2026 -
No Result
Ver todos los resultados
OnCubaNews
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
OnCubaNews
ES / EN
Inicio Opinión Columnas Entre dos aguas

Hemingway: Método o fachada del reporter aniquilador

Cuba y La Habana estuvieron siempre en el corazón de Hemingway, no solo porque allí y gracias a su gente escribiera obras notables para la literatura universal.

por
  • Leandro Estupiñán
julio 18, 2019
en Entre dos aguas
1

Un amigo solía asegurar que julio era el mes de Ernest Hemingway (1899-1961); y me parece oportuno recordarlo porque en julio nació y murió el escritor norteamericano que en Cuba encontró un espacio para la creación, y lo hizo suyo a la vez que aprendía a valorar la cultura de la isla descrita en algún momento como “larga y triste”.

En 1939, junto a su tercera esposa, Martha Gellhorn, vivió en el Hotel Ambos Mundos, en el corazón de la Habana Vieja. Allí comenzó a escribir ¿Por quién doblan las campanas? Luego adquirió Finca Vigía, en San Francisco de Paula, lugar desde el cual laboró otras tantas novelas y fungía como refugio en tanto la fama del Premio Nobel 1954 se lo permitía.

Cuba y La Habana estuvieron siempre en el corazón de Hemingway, no solo porque allí y gracias a su gente escribiera obras notables para la literatura universal, sino porque, lo dijo él en Las verdes colinas de África: “Donde un hombre se siente como en su casa, fuera del país donde ha nacido, es allí donde quiere ir.”

También en julio una granada de mortero estuvo a punto de fulminarlo una noche de 1918. Ernest se había enlistado en la Cruz Roja como chofer de ambulancia y se encontraba en el frente italiano. Comía queso y bebía vino junto a otros cuatro soldados cuando un bombazo demolió el hueco donde acampaban.

La escena aparece en Adiós a las armas y así empieza a mezclarse la vida con la ficción: “Entonces se oyó una especie de toz profunda, un ruido parecido al de una locomotora que arranca, y después una explosión que hizo temblar la tierra (…) Entre el ruido volví a distinguir la gran tos, después el arranque, luego un destello, como cuando se abre repentinamente la puerta de un horno, una llama, primero blanca, luego roja, seguido todo de una violenta corriente de aire.”

Ilya Ehrenburg, corresponsal de ‘Izvestia’, Ernest Hemingway y el brigadista alemán Gustav Regler en España en 1937. Ernest Hemingway Collection.

Su cuerpo había recibido el impacto de 237 esquirlas, y sangraba en alarmante destrozo; sin embargo, el estado de los otros era peor: de sus compañeros apenas quedaban  trozos y solo uno parecía sobrevivir. Entonces, pese a su propio estado, Hemingway se echó aquel cuerpo al hombro y cruzó las alambradas.

Su heroica acción le hizo merecer la medalla al valor y propició una de las grandes enseñanzas de vida, pues con 18 años había entendido que un hombre puede salir invicto de ciertas embestidas, pero jamás llega ileso a ninguna parte: al año siguiente, de regreso a su saca de Oak Park, Hemingway tenía una rótula de aluminio y unas cuantas fragmentos de acero que los médicos no pudieron extraerle.

De adolescente era ya un tipo impresionante: seis pies de estatuara, cabeza maciza (tan grande que no había casco que le sirviera, decía él), anchos hombros y unos brazos de 17 pulgadas en los bíceps que estaba dispuesto a descargar sobre cualquier cosa que se interpusiera en su camino o lo sacara de concentración, acaso porque tal como respondió a George Plimton en la famosa entrevista para The Paris Review: “Puedo escribir siempre que la gente me deja solo y no me interrumpe. O bien puedo hacerlo cuando soy despiadado con mi prójimo”.

Ernest Hemingway ca. 1944 Foto: Hulton-Deutsch Collection/CORBIS.

Al escritor canadiense Morley Callaghan lo sorprendió con un reto: “Ponte los guantes a ver si es verdad que has peleado”, y lo empujó a que probara lo que aquel había escrito en sus libros. A otros ni siquiera les dio tiempo a reaccionar. Según Callaghan, el día en que se enfrentaron por segunda vez, en su cabeza tenía fresca la historia de cuando Hemingway se había trepado a un ring y había noqueado a un campeón francés de peso mediano. ¿Había que resolverlo todo a puñetazos?, se preguntan unos. Otros, sus críticos, creen que se trata de una perpetua caricatura.

Quizá la respuesta más acertada la diera Earl Rovit, quien en un libro dedicado al escritor asegura que Ernest Hemingway tenía una “necesidad instintiva de defenderse, no ya solo con la violencia física, sino valiéndose de toda clase de máscaras”. Con apenas tres años cumplidos su padre le había regalado una vara de pescar y también lo había estimulado al boxeo. De hecho, tanto la pesca como el boxeo fueron grandes pretextos mediante los que se sacaba de encima la gente. Siguiendo la idea de Rovit, eran sus máscaras más efectivas.

Hemingway en Finca Vigía, cerca de 1947. Foto: Colección Ernest Hemingway / John F. Kennedy Presidential Library and Museum, Boston.

También necesitaba de la guerra, tal vez por aquello de que en circunstancias límites el escritor se forja como la espada en el fuego. Es legendario su incursión como corresponsal de guerra, tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial. También durante la Guerra Civil española.

Hemingway no fue solo el reportero que rompía los moldes del periodismo, sino que quebraba toda clase de reglas. Contra lo que se espera de un corresponsal estuvo al mando de una pequeña tropa y solía vérsele con dos cantimploras cargadas después de los combates. Una iba rellena con ginebra y la otra con vermouth seco, cuya mezcla le proporcionaba poderosos martinis.

Los oficiales y soldados que fueron sus compañeros lo bautizaron como Papa, o Papá, apelativo tan potente que desembarcó en La Habana. En el Floridita, si alguien pedía un Daiquirí, el barman preguntaba: “¿Como Papá?”. Después, en una batidora llena de hielo granizado hasta el tope recibía un daiquirí doble sin azúcar.

Hemingway en El Floridita. Foto: Colección Ernest Hemingway / John F. Kennedy Presidential Library and Museum, Boston.

Fue en el Floridita donde una noche lo encontró el escritor Lisandro Otero, otro de sus admiradores cubanos. Estaría por los veinte años y era un destacado aprendiz de periodista que escribía cuentos y sopesaba novelas tan deudoras del hombre a unos metros suyo que, sin pensarlo, viéndolo sosegado junto a la barra, creyó oportuno saludar.

“Maestro”, dijo, y Hemingway, quien había empezado a garabatear ideas sobre el papel, levantó la vista, apartó el vaso con su enorme daiquirí  y, en un gesto advertido a tiempo, lanzó un derechazo que hubiera lamentado la quijada del entonces novel escritor. Otero demostró ser diestro esquivando embates y salió amoscado para su asiento.

Al rato supo que su belicoso maestro le había pagado la cuenta y lo invitaba a visitar  Finca Vigía, esas cuatro hectáreas paradisíacas en cuya casa vivía con su mujer, Mary Welsh, 25 gatos, media docena de perros, miles de libros y, disecados, los animales que había matado en África.

Ernest Hemingway en Cuba. Foto: Gamma-Rapho via Getty Images.
Ernest Hemingway en Cuba. Foto: Gamma-Rapho via Getty Images.

Pese a esta tendencia suya de medirse con la naturaleza todo el tiempo, su obra demuestra que era un hombre sensible. Tal vez sea el único rasgo que lo salve en esta época donde el cazador ya no es el héroe sino el villano de la película. Rovit también escribió que Hemingway era en verdad “hipersensible”, característica que explica esa disposición a arremeter contra un posible enemigo aun antes de que lo agredieran.

Para los estudiantes de periodismo con pretensiones literarias que fuimos, Ernest Hemingway se alzaba como el modelo ejemplar. Con su estilo breve y sensual mostraba esa otra arista del reporterismo que a veces veíamos olvidada, y nos recordaba (y recuerda aún) que tanto el periodista como el escritor no pueden llegar sanos, limpios y olorosos a ninguna parte.

Es preciso alcanzar la meta en pedazos, sangrante y con los restos que de nuestra obra hayamos logrado salvar a cuestas. Como el joven Hemingway al cruzar las trincheras y, como él, si alguien se interpone en el camino de la creación, no dudar en espantarle con un puñetazo (real, verbal o circunstancial).

Etiquetas: Portada
Noticia anterior

No vale la pena pelearnos

Siguiente noticia

Puertorriqueños siguen exigiendo en la calle renuncia del gobernador

Leandro Estupiñán

Leandro Estupiñán

Los pies en Buenos Aires y la cabeza, en su lugar, aunque la mente desande por ahí. Una rumba flamenca, la primera idea y arranqué esta columna. De precisar datos curriculares, remítase a la foto, y a los textos que vayan saliendo.

Artículos Relacionados

Foto: MALBA.
Entre dos aguas

Belkis Ayón ante los argentinos 27 años después de su muerte

por Leandro Estupiñán
agosto 6, 2026
0

...

Gersende Camenen y Armando Valdés Zamora en el Instituto de Literatura Hispanoamericana. Fotograma de la conferencia.
Entre dos aguas

Gastón Baquero y Lydia Cabrera en Argentina, de la mano de Gersende Camenen y Armando Valdés Zamora

por Leandro Estupiñán
julio 16, 2026
0

...

Mo Yan en el MALBA, Buenos Aires. Foto: LEZ.
Entre dos aguas

Cuando Mo Yan era “un buey en el huerto” prefería pasto latinoamericano

por Leandro Estupiñán
julio 2, 2026
0

...

La artista francoiraní Marjane Satrapi, mundialmente conocida por el cómic y película 'Persépolis', a su llegada a la ceremonia de entrega de los  Premios Princesa de Asturias, en Oviedo. Foto: Paco Paredes/ EFE.
Entre dos aguas

Nasser Ali y Marjane Satrapi, la tristeza como causa de muerte

por Leandro Estupiñán
junio 11, 2026
0

...

Iglesia de San Juan Bosco, Miami. Foto: es.sjboscomiami.org.
Entre dos aguas

La brevísima historia de una devota argentina que auxilió a migrantes en una parroquia de Miami

por Leandro Estupiñán
mayo 28, 2026
0

...

Ver Más
Siguiente noticia
Los artistas puertorriqueños René Pérez “Residente” y Benito Antonio Martinez Ocasio “Bad Bunny” avivan a la gente previo a una manifestación frente al capitolio puertorriqueño contra el gobernador Ricardo Roselló, en San Juan, Puerto Rico, el miércoles 17 de julio de 2019. Foto: Dennis Rivera/AP.

Puertorriqueños siguen exigiendo en la calle renuncia del gobernador

Kevin Spacey, en un tribunal de Massachusetts. Foto: Steven Sennen.

Retiran caso contra Kevin Spacey

Comentarios 1

  1. Kurt Turing says:
    Hace 7 años

    Buen trabajo.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

La conversación en este espacio está moderada según las pautas de discusión de OnCuba News. Por favor, lea la Política de Comentarios antes de unirse a la discusión.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete

Lo mejor de OnCuba, cada semana. ¡Únete a nuestra comunidad!

Más Leído

  • Foto: Otmaro Rodríguez

    ¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

    42 compartido
    Comparte 17 Tweet 11
  • Una empresa privada cubana busca producir pastas alimenticias con energía solar, y ayuda del PNUD

    65 compartido
    Comparte 26 Tweet 16
  • Volver sobre las urgencias y el horizonte estratégico para las reformas económicas en Cuba

    58 compartido
    Comparte 23 Tweet 15
  • Nueva “solinera” en La Habana para carga de vehículos eléctricos y uso comunitario

    27 compartido
    Comparte 11 Tweet 7
  • Centro de estudios cercano a Trump recomienda presencia militar permanente en torno a Cuba

    11 compartido
    Comparte 4 Tweet 3
  • Midterms: La socialista Angie Nixon consigue candidatura demócrata para el Senado por Florida

    8 compartido
    Comparte 3 Tweet 2

Más comentado

  • Foto: Otmaro Rodríguez

    ¿Hará suyo el pueblo un programa de reformas que desconozca o no trate adecuadamente sus realidades?

    42 compartido
    Comparte 17 Tweet 11
  • La Habana del centenario

    17 compartido
    Comparte 7 Tweet 4
  • El próximo líder de Cuba no hay que buscarlo en Washington

    117 compartido
    Comparte 47 Tweet 29
  • Gaza: la crisis humanitaria a 300 días del alto al fuego

    2 compartido
    Comparte 1 Tweet 1
  • Respuesta a una cubana o un cubano como yo: Seguiré apostando por Cuba

    103 compartido
    Comparte 41 Tweet 26

Cannabidiol

  • Sobre nosotros
  • Trabajar con OnCuba
  • Política de privacidad
  • Términos de uso
  • Política de Comentarios
  • Contáctenos
  • Anunciarse en OnCuba

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.

Gestionar consentimiento
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferences
The technical storage or access is necessary for the legitimate purpose of storing preferences that are not requested by the subscriber or user.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. The technical storage or access that is used exclusively for anonymous statistical purposes. Without a subpoena, voluntary compliance on the part of your Internet Service Provider, or additional records from a third party, information stored or retrieved for this purpose alone cannot usually be used to identify you.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
Ver todos los resultados
  • Cuba
  • Cuba-EE.UU.
  • Economía
  • Cultura
  • Cartelera
  • Deportes
  • Opinión
  • Podcasts
  • Videos
  • Especiales
Síguenos en nuestras redes sociales:

OnCuba y el logotipo de OnCuba son marcas registradas de Fuego Enterprises, Inc, sus subsidiarias o divisiones.
© Copyright OnCuba Fuego Enterprises, Inc Todos los derechos reservados.