Las exportaciones estadounidenses hacia Cuba sumaron 490.1 millones de dólares en 2025, un 13% más que el año anterior y posicionándose como el tercer valor más alto desde que comenzaron estos envíos bajo el actual marco legal en 2001.
En diciembre, las ventas de alimentos y productos agrícolas ascendieron a 46.2 millones, frente a 41.7 millones en igual mes de 2024 y 45,2 millones en 2023, de acuerdo con el más reciente informe del Consejo Económico y Comercial Estados Unidos-Cuba difundido por Cubatrade.
El acumulado anual de 490.111.943 supera los 433.6 millones de 2024. Desde 2001, las exportaciones se realizan al amparo de la Trade Sanctions Reform and Export Enhancement Act (TSREEA), que autoriza ventas directas de alimentos y productos agrícolas a Cuba bajo pago en efectivo, y de la Cuban Democracy Act, que regula otros rubros, incluidos insumos sanitarios.
El informe subraya el crecimiento de las exportaciones destinadas al sector privado cubano. Desde 2022, cuando se emitió la primera licencia del Buró de Industria y Seguridad (BIS) para exportar vehículos a nacionales y empresas privadas en la Isla, el valor acumulado de estas operaciones supera los 394 millones, según Cubatrade.
Solo en 2025, los envíos de vehículos nuevos y usados, eléctricos y de combustión, además de bicicletas, camiones, motocicletas y piezas, alcanzaron 149.4 millones.
Las donaciones también aumentaron un 116,7% hasta 147 millones en 2025. Las cifras reflejan el valor en dólares de los productos exportados y no incluyen costos de transporte, servicios bancarios u otros cargos asociados a las operaciones.
Alimentos a la cabeza
En la composición de las exportaciones de 2025 predominan ampliamente los alimentos. La carne de ave y sus derivados, excluidos los huevos, encabezaron la lista con 298.63 millones de dólares y un volumen de 236 539 toneladas métricas, muy por encima de su promedio de la última década (223.76 millones), lo que representa un crecimiento del 184% en ese período.
En segundo lugar se ubicaron la carne de cerdo y sus productos, con 47.93 millones (15 573 toneladas), seguidos por los lácteos, que totalizaron 32.24 millones (13.584 toneladas). También destacan las bebidas no alcohólicas —excepto jugos— con 16.87 millones, y el arroz, que alcanzó 16.08 millones y 21.671 toneladas métricas.
Otros rubros relevantes fueron las preparaciones alimenticias (11.3 millones), cuyos valores superan ampliamente el promedio de la última década, y los productos de panadería (10.86 millones).
Los jugos de frutas y vegetales sumaron 7.41 millones, mientras que los condimentos y salsas aportaron 5.09 millones. Resulta llamativo el incremento en vegetales procesados, con 4.44 millones y 2439 toneladas, cifra muy superior al promedio decenal reportado.
La economía más rezagada de América Latina y el Caribe
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) confirmó en su Anuario Estadístico de 2025 que la economía de Cuba ha llegado a un límite crítico: dos años consecutivos de contracción y el nivel más bajo de producto interno bruto (PIB) per cápita corriente de toda la región.
El informe de la CEPAL sitúa a la isla en el último lugar latinoamericano, incluso por debajo de Haití, y refleja una brecha de casi 90 % respecto al promedio regional. De acuerdo con la entidad, el PIB cubano a precios corrientes alcanzó apenas 12 099.9 millones de dólares en 2025, equivalente al 0.2 % del total regional estimado en 6.79 billones.
El organismo regional también calculó el PIB a precios constantes de 2018, lo que permite corregir los efectos de la inflación.
Bajo este indicador, la economía cubana alcanza 88 906,6 millones de dólares, equivalente al 1.4 % del total regional. El PIB per cápita constante se sitúa en 7 956,1 dólares, todavía un 12 % por debajo de la media regional de 9 032,9 dólares.
Aunque la distancia se reduce, Cuba sigue rezagada. El economista Elías Amor, en su blog Cubaeconomía, subrayó que “la crisis no responde a un episodio puntual, sino a un deterioro estructural acumulado”.
Los especialistas coinciden en que la crisis cubana no es coyuntural. La falta de reformas profundas, otros fallos e ineficiencias internas, la dependencia de subsidios externos y el impacto de las sanciones de EE.UU —a las que se une el reciente bloqueo petrolero impuesto por la Administración Trump—, han debilitado aún más la capacidad productiva del país.
En opinión de expertos, el futuro inmediato de Cuba luce sombrío. Con dos años de contracción y un PIB per cápita en mínimos históricos, el margen de maniobra del gobierno es limitado. La falta de divisas, la crisis energética y la presión social por el deterioro del nivel de vida configuran un escenario de alta vulnerabilidad.










