|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El director del Centro Nacional de Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent, presentó este martes su dimisión en medio de desacuerdos con la administración del presidente Donald Trump en torno al conflicto con Irán.
Según reportó Europa Press, Kent decidió apartarse del cargo al no compartir la postura del Gobierno estadounidense respecto a la guerra, cuya justificación cuestiona abiertamente. En sus declaraciones, el ya exfuncionario atribuyó el rumbo del conflicto, en parte, a la influencia de Israel y de sectores de presión política dentro de Estados Unidos.
La renuncia se produce en un contexto de creciente tensión internacional y debate interno en Washington sobre la estrategia militar en Medio Oriente, así como sobre el alcance de la implicación estadounidense en el conflicto con Teherán.
El Centro Nacional de Contraterrorismo es una de las principales agencias encargadas de coordinar la lucha contra amenazas extremistas y de seguridad nacional, por lo que la salida de su director añade un nuevo elemento de incertidumbre en la gestión de la política exterior y de seguridad del país.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha ofrecido detalles sobre quién asumirá el cargo ni ha reaccionado públicamente a los señalamientos realizados por Kent.
Senado de EEUU respalda a Trump
El pasado 5 de marzo, el Senado de Estados Unidos rechazó una resolución que buscaba frenar la ofensiva militar contra Irán, respaldando así la estrategia del presidente Donald Trump en un conflicto que podría extenderse varias semanas.
La votación, con 53 votos en contra y 47 a favor, permitió mantener sin restricciones la operación iniciada por Washington en coordinación con Israel. Mientras tanto, el número de víctimas en Irán escalaba, en medio de bombardeos en varias ciudades y enfrentamientos indirectos en otros países de la región.
La crisis se ha ampliado también al estrecho de Ormuz, donde Irán ha reforzado su control y advertido sobre posibles ataques a embarcaciones, elevando la tensión internacional y el riesgo para el comercio global de petróleo. En paralelo, continúan los ataques en Líbano y las respuestas de actores como Hezbolá, mientras Turquía mantiene consultas con la OTAN tras incidentes en su espacio cercano.










