La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este jueves un incremento del ingreso mínimo para los trabajadores públicos, hecho que coincidió con la reanudación de vuelos comerciales directos con Estados Unidos.
Se trata de un doble movimiento que busca aliviar la crisis económica en la nación sudamericana y que marca un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales tras años de tensiones con Washington, que nunca se ahorró sanciones contra Caracas.
Rodríguez informó que a partir de este 1 de mayo el ingreso mínimo integral se elevará a un equivalente de 240 dólares mensuales, frente a los actuales 190 dólares promedio. El mecanismo combina el salario base —congelado desde hace cuatro años en apenas 130 bolívares (0,26 dólares)— con bonificaciones adicionales.
La mandataria, juramentada de forma interina en enero tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense, exhortó al sector privado a aplicar la medida “en aquellos casos donde sea inferior al equivalente a los 240 dólares”.
El anuncio llega en un contexto en el que muchos trabajadores públicos reciben alrededor de 160 dólares al mes, mientras que el promedio en el sector privado fue de 237 dólares en 2025, según el Observatorio Venezolano de Finanzas.
La canasta básica de alimentos supera los 500 dólares, lo que obliga a numerosos venezolanos a tener dos o más empleos.
Rodríguez reconoció que la pensión para jubilados, fijada ahora en 70 dólares, “no es suficiente”, y prometió un plan de atención médica y alimentaria “casa por casa”. “Que los trabajadores tengan cómo ser escuchados y atendidos”, dijo al anunciar también un plan de recuperación de las inspectorías del trabajo, refieren reportes de prensa.
Protestas y promesas de futuro
El incremento salarial fue presentado durante el cierre de una movilización oficialista “por la paz y contra las sanciones” estadounidenses. En el acto, Rodríguez pidió paciencia a los trabajadores y aseguró que su gobierno trabaja para mejorar la economía.
“Espero que para el año 2030, 2040, podamos decir que tenemos el mejor salario de América Latina”, expresó, proyectando un horizonte de crecimiento sostenido.
La presidenta insistió en la necesidad de formalizar el trabajo, señalando que la baja tasa de formalización ha distorsionado salarios y pensiones.
“Tenemos que formalizar el trabajo y que puedan tener el amparo del Estado y de la ley”, subrayó.
El nuevo incremento ocurre en un contexto marcado por el descontento de sectores gremiales y protestas contra la gestión económica del actual Gobierno y, en particular, por los bajos salarios en el país.

Reanudación de vuelos directos con EEUU
En paralelo, Venezuela celebró la llegada del primer vuelo directo desde EE.UU tras siete años de suspensión. American Airlines se convirtió en la primera aerolínea estadounidense en retomar operaciones, en un gesto que sigue al restablecimiento de relaciones diplomáticas.
El avión, procedente de Miami, aterrizó en el aeropuerto internacional Simón Bolívar a las 13.24 hora local, y fue recibido con un arco de globos rojos, blancos y azules. Luego voló en sentido inverso, desde Caracas hasta la Florida.
El director del Consejo Nacional de Dominio Energético de EE.UU., Jarrod Agen, viajó en el vuelo con la misión de reunirse con funcionarios venezolanos y ejecutivos del sector energético, en línea con las diligencias de la Administración Trump para facilitar operaciones de empresas estadounidenses en el país sudamericano.
Los vuelos directos fueron suspendidos en mayo de 2019, cuando Washington consideró que la agitación social y la tensión política en Venezuela representaban un riesgo. Para entonces, Delta y United Airlines ya habían cancelado sus operaciones.
Durante la bonanza petrolera, Miami fue destino favorito de la clase media venezolana, tanto para turismo como para compras. La crisis política y económica, sumada a las medidas de Hugo Chávez y luego de Maduro, provocó un éxodo que convirtió a ciudades floridanas como Doral en enclaves de la diáspora.
La reanudación de los vuelos marca un cambio tras la operación militar del 3 de enero que capturó a Maduro y abrió un canal de acercamiento diplomático. Pese a que el Departamento de Estado aún recomienda evitar viajes a Venezuela, el gobierno de Trump autorizó a American Airlines a programar vuelos regulares.

Reclamo contra sanciones y acuerdos energéticos
En un acto este jueves, Rodríguez reiteró su llamado a eliminar todas las sanciones contra Venezuela. “¡Que no quede una sola sanción oprimiendo al pueblo!”, exclamó en el evento realizado en Carabobo, en el que calificó la lucha como una “segunda independencia”.
En paralelo, la mandataria encabezó la firma de un acuerdo energético entre Pdvsa y la multinacional italiana ENI (Ente Nazionale Idrocarburi) para incrementar la producción en el área Junín 5 de la Faja Petrolífera del Orinoco. El CEO de ENI, Claudio Descalzi, destacó que la empresa “nunca se fue de Venezuela” y que con los recursos disponibles tienen la “posibilidad de acelerar la producción”.
Rodríguez elogió la permanencia de ENI como “una de las apuestas más importantes” para el bienestar de Venezuela y Europa, anticipando un “impulso extraordinario” en los próximos meses.












