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El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó su preocupación por el deterioro de la situación sanitaria en Cuba debido a la inestabilidad del suministro eléctrico y la crisis energética que atraviesa el país.
En un mensaje publicado en la red social X, el funcionario advirtió que, aunque reconoce los esfuerzos de las autoridades cubanas por restablecer el servicio eléctrico, “la salud de las personas y los servicios que la sostienen no pueden quedar a merced de un suministro eléctrico inestable y de la geopolítica”.
Health should be protected at all costs and never be at the mercies of geopolitics, energy blockades and power outages.
The situation in #Cuba is deeply concerning as the country struggles to maintain health service delivery at a time of immense turbulence, leading to energy… pic.twitter.com/DF9uENDjjo
— Tedros Adhanom Ghebreyesus (@DrTedros) March 25, 2026
De acuerdo con el directivo, los continuos apagones están afectando directamente el funcionamiento del sistema de salud, una situación que también ha denunciado el Ministerio de Salud Pública de Cuba.
Consecuencias para el sistema de salud
Entre las consecuencias, señaló la postergación de miles de cirugías en el último mes y dificultades en hospitales para sostener servicios críticos como urgencias y cuidados intensivos.
El impacto también alcanza a pacientes vulnerables. “Personas que necesitan atención, desde pacientes con cáncer hasta mujeres embarazadas, están en riesgo debido a la falta de electricidad para operar equipos médicos y mantener la cadena de frío de las vacunas”, alertó.
Aunque no mencionó directamente a EEUU, el pronunciamiento se produce en un contexto marcado por el endurecimiento de las sanciones de Washington, que desde inicios de 2026 incluyen un bloqueo petrolero que ha agravado la crisis energética en la isla.
Esta situación ha contribuido al deterioro de las condiciones económicas y sociales en Cuba, donde la escasez de combustible ha paralizado parcialmente la generación eléctrica, profundizando los apagones y afectando tanto los servicios básicos como el abastecimiento de bienes esenciales.
Tedros insistió en que “la salud debe protegerse a toda costa” y no puede depender de factores externos, en medio de una crisis que ya impacta de forma directa en la atención médica y en la vida cotidiana de la población.
Alertas desde el Ministerio de Salud Pública de Cuba
En varias ocasiones el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) ha denunciado las graves consecuencias del cerco petrolero de EEUU en la vida de los cubanos.
A mediados de marzo, por ejemplo, el ministro de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, aseguró que la lista de espera quirúrgica en el país asciende a 96 387 pacientes, de los cuales 11 193 son niños, una situación que vinculó directamente con el bloqueo petrolero de EEUU contra la isla.
El funcionario detalló que otros programas sensibles también enfrentan dificultades. Entre ellos mencionó el seguimiento a unas 32 mil mujeres embarazadas que requieren ecografías diagnósticas.
Portal Miranda habló también de problemas en la logística de transporte refrigerado que han afectado la administración oportuna de vacunas a más de 30 mil niños, a pesar de que los biológicos se encuentran disponibles en los almacenes.
Asimismo, el sistema sanitario atiende actualmente a 16 mil pacientes en radioterapia y a 2888 personas que dependen de tratamientos de hemodiálisis, servicios que requieren un suministro eléctrico estable para su funcionamiento.












