El presidente Donald Trump no ha descartado la opción de una intervención militar en Cuba, de acuerdo con un reporte publicado este miércoles por USA Today.
El diario estadounidense de tirada nacional aseguró que el Pentágono está intensificando discretamente la planificación de posibles operaciones en la isla, en caso de que el mandatario ordene una acción directa contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel.
La información fue replicada por la agencia EFE, que citó a funcionarios del Departamento de Defensa bajo condición de anonimato. Según estas fuentes, el Pentágono estaría afinando planes de contingencia sobre Cuba, aunque el propio Departamento de Guerra llamó a no especular sobre “escenarios hipotéticos”.
Planificación discreta en el Pentágono
El artículo de USA Today, fechado este 15 de abril, señala que el Departamento de Guerra ha recibido instrucciones de la Casa Blanca para contemplar “diversas contingencias” relacionadas con Cuba.
“El Pentágono afirmó que tiene previsto contemplar diversas contingencias y que permanece preparado para ejecutar las órdenes del presidente según lo indicado”, indicó el medio, que aseguró haber recibido un comunicado oficial confirmando la existencia de estos planes.
La revelación coincide con un reporte del medio independiente Zeteo, que también informó sobre una intensificación de los preparativos militares.
“Funcionarios del Pentágono y de otras dependencias del Gobierno recibieron discretamente una nueva directiva de la Casa Blanca de Trump. El mensaje: intensificar los preparativos para posibles operaciones militares contra Cuba”, refirió Zeteo.
Cuba, “la siguiente” en la lista de Trump
Las revelaciones en medios de prensa sobre preparativos para una posible operación militar en la isla se producen poco después de que Trump insinuara públicamente que podría “hacer una parada en Cuba” una vez concluido el conflicto contra Irán, actualmente en cese al fuego.
El presidente republicano ha advertido en repetidas ocasiones que “Cuba es la siguiente” y que su gobierno podría llevar adelante una “toma amistosa o no” de la isla, en referencia a su intención de provocar en el país caribeño un cambio favorable a los intereses norteamericanos.
Las declaraciones del mandatario y otros políticos en esta cuerda se suman a una política de presión que incluye un reforzamiento de las sanciones de Washington a la isla desde el retorno de Trump a la Casa Blanca, a lo que se suma, desde enero, un cerco energético que busca asfixiar a la maltrecha economía cubana.
Aunque la vocera gubernamental Karoline Leavitt matizó recientemente las palabras del Trump y aseguró que no deben interpretarse como una amenaza directa de intervención militar en la isla, las filtraciones sobre planes en esta dirección mantienen la amenaza latente.
Trump dice que posiblemente se centre en Cuba una vez concluya la guerra en Irán
Reacciones en La Habana
Desde La Habana, no han faltado reacciones a las declaraciones de la Administración Trump. El canciller cubano Bruno Rodríguez acusó esta semana a Washington de intimidar a quienes intentan comerciar con la isla y defendió el derecho de Cuba a importar combustibles.
El Gobierno cubano ha reiterado que las sanciones estadounidenses son contrarias al derecho internacional y ha pedido apoyo a la comunidad internacional para enfrentar lo que describe como una política de “hostigamiento”.
En medio de las tensiones, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel ofreció su primera entrevista a una cadena estadounidense, NBC, emitida el 12 de abril, en la que afirmó que los cubanos “morirían” por defender la isla de una eventual invasión.
“Si eso sucede habrá combates, habrá lucha, nos defenderemos, y si tenemos que morir, moriremos, porque como dice nuestro himno nacional: ‘Morir por la patria es vivir’”, declaró al programa Meet The Press.
El mandatario rechazó cualquier justificación para una agresión militar y descartó dimitir pese a las presiones de Washington. “Renunciar no forma parte de nuestro vocabulario”, dijo ante una interrogante al respecto de la entrevistadora Kristen Welker, a quien replicó si haría la misma pregunta a Trump o si se trataba de una orden del Departamento de Estado.
Antecedentes en Venezuela
El contexto regional refuerza la preocupación sobre una posible acción militar. El 3 de enero, fuerzas de EE.UU llevaron a cabo un operativo en Caracas que resultó en la captura de Nicolás Maduro y la muerte de 32 militares cubanos que colaboraban con el Gobierno chavista.
La operación fue precedida por advertencias y ejercicios militares en la zona, lo que ahora genera paralelismos con la situación cubana.
Analistas señalan que la estrategia de la Administración Trump busca proyectar fuerza en el hemisferio occidental, bajo el argumento de combatir el narcotráfico y debilitar regímenes considerados hostiles a Washington, además de intentar desplazar la presencia comercial y económica de Rusia y sobre todo de China en Latinoamérica.
En ese contexto, el Gobierno estadounidense ha reforzado alianzas militares y ha incrementado la presencia de fuerzas estadounidenses en el Caribe. La planificación de contingencias contra Cuba se interpreta como parte de esa estrategia más amplia.
No obstante, ambos países reconocieron la existencia de conversaciones para abordar el conflicto bilateral y en marzo Washington permitió que un petrolero ruso llegara a la isla para aliviar la escasez energética.











