Irán envió a Estados Unidos, a través de Pakistán, una nueva propuesta de negociación para poner fin al conflicto iniciado en febrero, pero el presidente Donald Trump declaró que “no está satisfecho” con lo ofrecido, justo cuando vence el plazo de 60 días que la ley otorga al Congreso para autorizar el uso de la fuerza militar.
La República Islámica transmitió su propuesta a Islamabad el jueves por la noche, según la agencia oficial IRNA. El plan planteaba un proceso en fases, comenzando con el fin de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz, dejando para más adelante el debate sobre el programa nuclear.
Trump respondió desde el Jardín de las Rosas: “Tal como están las cosas, no estoy satisfecho con lo que ofrecen”. El mandatario insistió en que los líderes iraníes están descoordinados y que Washington no aceptará acuerdos que permitan a Teherán avanzar hacia un arma nuclear, de acuerdo con informes del periódico español El Mundo.
Este primero de mayo, el líder de Irán llamó a la nación iraní a derrotar también al enemigo en la lucha cultural y económica, tras la victoria en el campo de batalla militar.
“Ahora que la República Islámica de Irán, tras más de cuarenta y siete años de esfuerzo abnegado y apoyándose en la gracia divina, ha demostrado al mundo parte de su notable capacidad en la contienda militar contra los enemigos de su progreso y elevación, también debe frustrar y derrotar a aquellos en la fase de la lucha económica y cultural”, subrayó el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, en un mensaje emitido este viernes con motivo del Día del Maestro y del Día del Trabajo, informó el portal persa Hispantv.
El plazo de 60 días y el Congreso en silencio
La carta enviada por la Casa Blanca al Congreso el viernes sostuvo que “las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero han terminado”, eludiendo así el plazo legal de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973.
Ese marco exige que el Congreso declare la guerra o autorice el uso de la fuerza en un plazo de 60 días, que vencía el 1 de mayo. Sin embargo, los legisladores republicanos evitaron pronunciarse, dejando la decisión en manos del presidente.
Algunos senadores, como Todd Young de Indiana, advirtieron que el pueblo debe tener voz en la autorización de futuras operaciones militares, mientras otros, como Kevin Cramer de Dakota del Norte, respaldaron la idea de un ejecutivo fuerte.
El bloqueo de Ormuz y sus efectos globales
El estrecho de Ormuz, por donde pasa un quinto del petróleo y gas licuado del planeta, sigue cerrado por el doble bloqueo de Irán y Estados Unidos. La ONU alertó que esta situación está “estrangulando la economía mundial”, al interrumpir el tránsito de una quinta parte del petróleo y gas comercializados por mar.
El Departamento del Tesoro estadounidense advirtió a las navieras que no paguen peajes a Irán, bajo riesgo de sanciones. Emiratos Árabes Unidos expresó que no se puede confiar en Teherán en acuerdos unilaterales sobre el paso marítimo.
Los precios del petróleo registraron una caída generalizada este viernes, impulsada por una propuesta iraní de retomar las negociaciones de paz con Estados Unidos, aunque los contratos cerraron la semana con ganancias acumuladas frente a los niveles del lunes.
El crudo West Texas Intermediate (WTI) para entrega en junio bajó un 2,98 %, hasta los USD 101,94 por barril, mientras que el Brent del Mar del Norte para julio retrocedió un 2,02 %, hasta los USD 108,17. Ambos contratos acumularon una ganancia semanal de aproximadamente 2,95 % respecto al precio de apertura del lunes, indicó el portal Infobae.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) advirtió que, bajo un escenario de precios energéticos persistentemente altos, el crecimiento del comercio mundial de mercancías podría caer al 1,4 % en 2026, mientras que el PIB global se reduciría del 2,8 al 2,5 %. El Banco Mundial calificó la coyuntura como la mayor crisis de suministro de petróleo registrada, con una caída cercana a 10 millones de barriles diarios en marzo.
El organismo prevé que los precios de la energía aumenten un 24 % este año y que el índice general de productos básicos suba un 16 %, impulsado por fertilizantes (+31 %) y metales en máximos históricos. “La guerra golpea la economía mundial en oleadas acumulativas: primero la energía, luego los alimentos y finalmente la inflación”, resumió el economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill.
Entretanto, una encuesta de ABC News/Washington Post/Ipsos muestra que un 61 % de los estadounidenses cree que la guerra contra Irán fue un error, un nivel de desaprobación comparable al que alcanzaron los conflictos de Irak y Vietnam.
Apenas un tercio considera que la decisión fue correcta, reflejando un creciente malestar público frente a la estrategia militar de Washington.
La mayoría de los encuestados también percibe riesgos derivados de la agresión: un 60 % teme una recesión económica y un 56 % advierte un debilitamiento de las relaciones con los aliados. Estos datos subrayan que, más allá del frente militar, la guerra contra Irán ha abierto un frente de incertidumbre política y económica dentro de Estados Unidos.











