Un proyecto para la producción de arroz entre Cuba y Rusia se desarrolla con “progresos y retos” en Sancti Spíritus, de acuerdo con la prensa oficial.
El proyecto, anunciado en diciembre como una Asociación Económica Internacional, “avanza como una vía efectiva para elevar los rendimientos en este cultivo”, refiere un reporte de la Agencia Cubana de Noticias (ACN), que no brinda detalles de lo logrado hasta la fecha.
Según el despacho noticioso, especialistas de las dos naciones recorrieron las áreas arroceras de dicha asociación en la provincia espirituana y realizaron un intercambio de trabajo “donde valoraron los progresos y retos en la producción arrocera mediante la aplicación de tecnologías de precisión”.
La alianza entre la empresa estatal cubana Agroind S.A. y el Consorcio Ruso del Arroz “ha favorecido labores de cultivo y manejo agrícola, al tiempo que fortalece la eficiencia en los rendimientos del grano”, apunta la ACN, aunque sin abundar al respecto.
La misma, según directivos del Ministerio cubano de la Agricultura citados por el medio, “constituye un ejemplo de cómo la integración de conocimiento local, inversión externa e innovación tecnológica puede consolidar la producción arrocera nacional”.
Cuba y Rusia impulsan proyecto arrocero en Sancti Spíritus para reanimar la producción nacional
El proyecto y sus pretensiones
Dentro del proyecto, oficializado en la pasada Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2025), la parte rusa aporta “insumos fundamentales”, mientras Cuba pone la tierra, el agua, la fuerza de trabajo y la infraestructura local, así como la experiencia de los arroceros espirituanos.
El mismo se desarrolla en áreas de la Empresa Agroindustrial de Granos Sur del Jíbaro, en el municipio de La Sierpe, donde inicialmente se sembraron 600 hectáreas, aunque la intención —de acuerdo con lo informado en diciembre— es “llegar a 10 mil hectáreas, con alto rendimiento”.
Rafael Osmel Otero, director general de la empresa, declaró entonces que la asociación cubano-rusa “pretende incrementar los rendimientos agrícolas a unas seis toneladas por hectárea, prácticamente el doble de los que ha venido registrando La Sierpe en los últimos años”.
Esta producción cooperada se comercializará bajo la marca de Campeche, aunque los reportes de prensa no precisan cuál será su destino. No obstante, según la ACN, la misma debe repercutir “favorablemente en las aspiraciones del país por avanzar hacia la soberanía alimentaria, reducir importaciones y responder en mayor grado a la demanda”.
Cuba, que este año pretende sembrar unas 200 mil hectáreas de arroz, tiene también un proyecto arrocero con una empresa de Vietnam, a la que entregó tierras en usufructo en el municipio pinareño de Los Palacios.
En su primera cosecha, el pasado año, se produjeron unas 7 mil toneladas de arroz, con un rendimiento de unas 7 mil toneladas de arroz, un resultado muy superior a los alcanzados en los últimos años en Cuba y que se atribuyó a las semillas vietnamitas y al fertilizante utilizado.
La isla importa más del 80 % del arroz que consume. De acuerdo con datos oficiales el país requiere unas 700 mil toneladas anuales para el consumo nacional.











