La irrupción de la publicidad y el patrocinio no es la única novedad que marca el presente del béisbol cubano. Ahora llegó el turno a la atención personalizada a los aficionados dentro de los estadios, una práctica común a nivel internacional, pero desterrada durante más de seis décadas de la isla, donde el deporte se acerca cada vez más al entorno profesional.
La nueva modalidad VIP comenzará a introducirse en el estadio Calixto García, cuartel general de los Cachorros de Holguín que participan en la IV Liga Élite del Béisbol Cubano (LEBC).
De acuerdo con la información divulgada en su perfil de Facebook por el periodista local Roberto Carlos Rodríguez, el principal parque de esa provincia contará con dos salas con capacidad para tres o cuatro personas que deseen “vivir el juego de una forma diferente”.
Estas “salas VIP” se encuentran localizadas en la parte alta de la instalación y cuentan con una vista panorámica de todo el terreno, desde donde sus clientes recibirán, además, un servicio gastronómico especializado. Su capacidad limitada facilitará un “ambiente íntimo y exclusivo”.
El costo del servicio será de 1500 pesos (CUP) por persona, de acuerdo con Rodríguez, que no precisa la fecha en que el mismo debe entrar en funcionamiento.
Quienes opten por esta opción para disfrutar de un partido de los Cachorros —y puedan costearla— tendrán el incentivo de contar con acceso preferencial al estadio una hora antes del inicio del partido a través de la puerta del Museo Provincial del Deporte, con derecho a una visita guiada por ese recinto.
A su vez, podrán compartir un momento con los jugadores y cuerpo técnico del equipo 30 minutos antes del inicio del choque, posibilidad que pudieran repetir al concluir el mismo para obtener autógrafos o una foto como parte de la experiencia.
Opción ¿para quiénes?
Esta inédita iniciativa adoptada por las autoridades del béisbol holguinero está respaldada por la Ley del Deporte Cubano, primera de su tipo en el país, que fue aprobada por la Asamblea Nacional en julio del pasado año, y que entrará en vigor este 13 de mayo.
La publicidad comenzó a aparecer en los estadios cubanos un poco antes, gracias a una resolución del presidente del Inder a partir de la entrada en vigor de la Ley de Comunicación Social, y su implementación, si bien llamó la atención de muchos, no generó tantas opiniones como el anuncio de la nueva opción disponible en el estadio de los Cachorros.
Si en buena medida la mayoría de la afición acepta la necesidad de cambios estructurales dentro del béisbol de la isla, el anuncio de las salas VIP holguineras ha generado controversia en las redes, con comentarios a favor y en contra sobre este servicio y su tarifa de 1500 pesos.
Se trata a todas luces —como hacen notar varios internautas— de una cifra fuera de alcance para el aficionado promedio, todavía más en medio de la profunda crisis económica que vive la isla, donde la mayoría de las familias deben realizar un considerable esfuerzo para cubrir mes a mes sus necesidades más básicas.
Algunos señalan incluso que el monto está incluso lejos de ser asequible hasta para los propios jugadores, los principales protagonistas del espectáculo, y que se verían imposibilitados de propiciar a sus familiares el acceso a este servicio teniendo en cuenta que reciben un pago de solo 3500 CUP mensuales por participar en el torneo.
También ha sido blanco de los cuestionamientos la nula información brindada hasta el momento sobre la utilización de las ganancias por la iniciativa. No obstante, uno de los objetivos recogidos en la Ley del Deporte Cubano es contribuir a la financiación del sistema deportivo y mejorar las condiciones de quienes participan en los eventos que se celebran en el país.
Sin embargo, también ha habido voces a favor del proyecto, las cuales subrayan que se trata de una modalidad opcional, destinada para un sector ya existente en el país que puede pagar por estos servicios. Además, señalan que el dinero recaudado podría beneficiar el mantenimiento de la instalación y ayudar a mejorar el espectáculo deportivo en su conjunto.












