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El emplazamiento definitivo del parque eólico La Herradura Uno, en Las Tunas, parece finalmente a punto de comenzar.
Este parque, llamado a convertirse en el mayor de su tipo en Cuba, cuenta ya con “la asistencia técnica y los recursos necesarios” para la instalación de sus aerogeneradores, si bien —al menos por el momento— la misma se realizará “por debajo del esquema original”.
Carlos Arias Sobrino, director de la Empresa Eléctrica en ese territorio oriental, explicó a la prensa que el complejo contará inicialmente con 22 aerogeneradores capaces de producir hasta 34 megawatts (MW) en su máxima capacidad.
El directivo precisó que esa cifra es inferior a la concebida inicialmente, que fijaba en 34 el número de aerogeneradores, así como una potencia total de 51 MW, refirió el diario Granma.
No obstante, señaló que no se descarta la posibilidad de incorporar en el futuro los 12 equipos restantes para completar la capacidad prevista, aunque no aportó detalles al respecto.
En cualquier caso, se trata de una generación muy superior a la hasta ahora instalada en Cuba, la cual tiene a los dos parques de Gibara, en Holguín —con menos de 10 MW de potencia máxima en conjunto—, como los mayores emplazamientos.
El reporte oficial no precisa cuándo comenzará en Las Tunas la instalación de los aerogeneradores ya disponibles, ni tampoco la fecha en que se prevé su entrada en funcionamiento, si bien afirma que ello debe suceder “en el transcurso del año”.
Apuesta por la energía renovable
Según Arias Sobrino, cuando el nuevo parque eólico entre finalmente en funcionamiento permitirá que la energía renovable cubra la mayor parte o llegue a generar más electricidad que el consumo promedio de Las Tunas cada día.
Ello sería posible con la suma de su aporte al de los ocho parques solares ya instalados en el territorio, que en conjunto superan los 60 MW de capacidad.
La Herradura Uno comenzó a construirse hace más de diez años, aunque dificultades para completar la tecnología provocaron retrasos en las obras. Pese a ello, el proyecto nunca quedó totalmente paralizado y durante este tiempo continuó avanzando en infraestructuras complementarias como la subestación eléctrica y el centro de mantenimiento, según Granma.
La puesta en marcha del parque ocurre en medio de la profunda crisis energética que sufre Cuba, marcada por el deterioro de su sistema termoeléctrico y las limitaciones financieras para renovar la infraestructura de generación.
A esta situación se suma la falta de combustible para sostener la generación distribuida, un escenario agravado tras el cierre delos suministros procedentes de Venezuela y México, y el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Frente a este panorama, las autoridades cubanas han apostado por ampliar el uso de las energías renovables, especialmente la solar fotovoltaica, especialmente a través de la colaboración con China, al tiempo que buscan otras alternativas que contribuyan a paliar el impacto de la agudización de la crisis.











