Tras varios días fuera por una rotura, la termoeléctrica Antonio Guiteras volvió a conectarse finalmente la noche de este domingo.
Sin embargo, su entrada tardía —poco después de las 11:00 PM, más allá de la hora prevista— contribuyó a que ayer la máxima afectación escalara hasta los 2119 MW, y no impedirá que hoy ascienda nuevamente por encima de los 2000 MW en el pico nocturno.
Al amanecer de este lunes la disponibilidad apenas alcanzaba los 1150 MW, una cifra que —en el mejor de los casos— debe mantenerse para el resto de la jornada, pues no está prevista la incorporación de ninguna de las plantas actualmente desconectadas.
Tras otra noche de déficit constante, los apagones ya golpeaban fuerte a las 6:00 AM, cuando la afectación se elevaba hasta los 1520 MW. Para el mediodía se espera una ligera disminución (1450 MW) gracias al aporte de los parques solares, según la previsión de la Unión Eléctrica (UNE).
Limitaciones térmicas
La caída de la disponibilidad se explica, en primer lugar, por el agotamiento del petróleo ruso que por escaso tiempo alivió un poco la crisis energética en la isla e impide emplear las capacidades existentes en la generación distribuida.
Pero, también, por la precaria situación de las antiguas termoeléctricas cubanas. Ya con la Guiteras en funcionamiento, otras siete unidades siguen desconectadas en el país, entre ellas las tres de la termoeléctrica Renté, en Santiago de Cuba.
Por si fuera poco, otros 516 MW se pierden por limitaciones de los bloques térmicos en funcionamiento.
Con todo ello, la disponibilidad en la noche seguirá estando en 1150 MW mientras la demanda estimada por la UNE casi triplicará esa cifra. De esa manera, la máxima afectación debe llegar hasta los 2080 MW este lunes, pero podría ser incluso mayor si ocurre una rotura o si la demanda supera lo pronosticado oficialmente, lo que se traduciría en apagones aún mayores en la isla.










