|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La Embajada de Cuba en EEUU rechazó este miércoles las acusaciones divulgadas por la cadena Fox News sobre una presunta operación de influencia política coordinada desde la sede diplomática cubana en Washington y aseguró que esas informaciones “son absolutamente infundadas”.
En un comunicado oficial, la representación diplomática cubana afirmó que las versiones difundidas por medios estadounidenses responden a “una campaña difamatoria promovida por el gobierno estadounidense” en medio del deterioro de las relaciones bilaterales entre ambos países.
La Embajada sostuvo que sus funcionarios “se atienen estrictamente a la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas en el desempeño de sus funciones y en sus actividades”, además de respetar “las leyes y regulaciones de los Estados Unidos”.
La reacción ocurre luego de que Fox News informara que autoridades estadounidenses investigan al diplomático cubano David Ramírez Álvarez por supuestamente coordinar actividades de “influencia extranjera maliciosa” dentro de territorio estadounidense.
Según la cadena televisiva, las pesquisas forman parte de una investigación más amplia relacionada con una supuesta red de influencia vinculada al Gobierno cubano en Estados Unidos.
Declaración de la Embajada de Cuba en Estados Unidos: pic.twitter.com/2l2Xiu1KzI
— Embajada Cuba EEUU (@EmbaCubaEEUU) May 27, 2026
¿Qué dijo el reporte de Fox News?
De acuerdo con Fox News, la investigación examina organizaciones, canales de financiamiento de entidades sin fines de lucro, redes de coordinación extranjera y posibles violaciones de sanciones relacionadas con Cuba.
A Cuban Embassy diplomat greets U.S. activists by first name at a Saturday night strategy session in a California union hall — then briefs them on congressional legislation, lobbying targets and nationwide organizing efforts to pressure lawmakers on behalf of communist-controlled… pic.twitter.com/St8X2ZBET4
— Fox News Politics (@foxnewspolitics) May 26, 2026
La información señala además que Ramírez Álvarez habría participado en una reunión celebrada el pasado 9 de mayo en la sede de un sindicato en California, donde supuestamente sostuvo contactos con activistas estadounidenses, destacó EFE.
Según la cadena estadounidense, durante ese encuentro el diplomático cubano habría ofrecido información relacionada con iniciativas legislativas en el Congreso y acciones de organización nacional dirigidas a presionar a legisladores estadounidenses en favor de posiciones del Gobierno cubano.
Los investigadores intentan determinar, según Fox News, si estas actividades sobrepasaron el ámbito del “activismo protegido constitucionalmente” para convertirse en una operación política coordinada por un gobierno extranjero.
El Gobierno de Cuba tiene su destino “en sus propias manos”, dice vicejefe de Gabinete de Trump
La respuesta de Cuba a las acusaciones de EEUU
En su respuesta oficial, la Embajada cubana defendió que las acusaciones buscan intimidar a sectores de la sociedad estadounidense que mantienen posiciones críticas hacia la política de Washington contra la isla.
“El aprecio a Cuba de millones de estadounidenses y la oposición de muchos de ellos a la permanente agresión de su Gobierno, e incluso a la amenaza militar, contra Cuba, están siendo objeto de intimidación con estas acusaciones carentes de fundamento y totalmente injustificadas”, afirmó la representación diplomática.
La declaración cubana se produce en un contexto de máxima tensión política entre Washington y La Habana, marcado por nuevas sanciones, acusaciones judiciales y un endurecimiento de la política estadounidense hacia la isla.
El clima bilateral se agravó aún más recientemente después de que el Departamento de Justicia de EEUU presentara cargos de asesinato contra el expresidente cubano Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas pertenecientes a una organización del exilio cubano.
En declaraciones posteriores, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, llegó incluso a calificar a Raúl Castro como un “fugitivo” de la justicia de EEUU, aunque evitó ofrecer detalles adicionales sobre posibles medidas relacionadas con el caso.
La controversia surge además en medio de crecientes presiones de Washington sobre Cuba y de un escenario regional marcado por nuevas sanciones económicas, restricciones financieras y acusaciones cruzadas entre ambos gobiernos.













