Medios regionales elevaron a 32 la cifra de muertos por el fuerte terremoto de magnitud 7,8 registrado este lunes en el sur de Filipinas.
También se hablaba de al menos 12 desaparecidos y 134 heridos, según datos facilitados por la Defensa Civil. El número de desaparecidos se duplicó en Mindanao, la segunda isla más grande de Filipinas y donde se habían registrado más de 130 réplicas, algunas con hasta una magnitud de 6,7.
Las muertes se deben, en su mayoría, a la caída de escombros y deslizamientos de tierra, según reporta la agencia española EFE.
Death toll from 7.8-magnitude earthquake in the southern Philippines rises to 15.
The quake caused buildings to collapse and sparked tsunami warnings across the region, with the authorities urging people in affected coastal regions to move to higher ground… pic.twitter.com/iWMbjGgU4S
— AFP News Agency (@AFP) June 8, 2026
El temblor, registrado a las 07:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias, ha dejado afectaciones a unas 10 000 familias en las zonas más castigadas, donde colapsaron algunas escuelas, supermercados y centros comerciales.
El Departamento de Educación ordenó brindar apoyo de emergencia a unos 6224 colegios afectados en cinco regiones de Mindanao, donde se suspendieron las clases para unos 3,2 millones de estudiantes, justo el día que comenzaba el curso escolar 2026-2027.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) de Filipinas aseguró en una publicación en X estar listo para apoyar la respuesta de emergencia del Gobierno, destacando que la “seguridad de los estudiantes y docentes” es su “máxima prioridad”.
Unicef afirmó estar monitorizando “los informes de fallecimientos, incluidos niños”, al tiempo que informó que movilizará “transferencias monetarias, servicios de salud y nutrición de calidad, agua, saneamiento, instalaciones e intervenciones de higiene, protección infantil y apoyo a las escuelas para que mantengan la continuidad del aprendizaje durante las emergencias”.
Interrumpido el servicio eléctrico en varias zonas
El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, declaró en un comunicado que las autoridades “están coordinando la respuesta y la vigilancia ante desastres en todas las áreas afectadas”, donde los servicios eléctricos y de telecomunicaciones también se han visto interrumpidos.
Entretanto, el aeropuerto internacional que sirve a la ciudad General Santos, además de en Mindanao, canceló 17 vuelos en la mañana, aunque siguió operando durante la tarde para vuelos gubernamentales, militares y humanitarios, como confirmó en Facebook la Autoridad de Aviación Civil del país.
A pesar de las alertas iniciales, Filipinas y otros países del Pacífico cancelaron la alerta de tsunami que permaneció activa durante cerca de ocho horas y estuvo acompañada de olas de hasta 1,48 metros sobre el nivel del mar.
El archipiélago filipino se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados, prcisa EFE.











