El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, viajará este miércoles a la Base Naval de Guantánamo para reunirse con tropas desplegadas en ese enclave militar y con jefes del Mando Central (CENTCOM), en medio de crecientes presiones de Washington sobre la isla.
El Pentágono informó que el desplazamiento de Hegseth forma parte de una gira de supervisión de operaciones en el Caribe y Oriente Medio, con el objetivo de mantener contacto directo con las fuerzas desplegadas y evaluar la situación regional, refirió un despacho de la agencia española EFE.
Una visita inédita desde su nombramiento
No consta que Hegseth haya visitado previamente la base de Guantánamo desde que asumió el cargo en 2025. La instalación, ocupada por Washington desde 1903 por un tratado que el actual Gobierno cubano desconoce, ha sido históricamente un punto de fricción con La Habana, que reclama su devolución como parte de su soberanía nacional.
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Tras su paso por Cuba, el secretario se dirigirá a Tampa, Florida, donde sostendrá reuniones con altos mandos del CENTCOM, en medio de un nuevo intercambio de fuego con Irán en Medio Oriente y de la creciente tensión sobre Cuba.

Contexto de sanciones y bloqueo energético
La visita se produce apenas una semana después de que la Administración estadounidense anunciara sanciones contra el presidente Miguel Díaz-Canel y otros altos cargos del Gobierno de la isla.
Desde inicios de año, Donald Trump ha endurecido su política hacia Cuba con restricciones económicas, financieras y diplomáticas tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro en Caracas el pasado 3 de enero.
Entre las medidas de presión de Washington se cuenta un bloqueo petrolero que ha agudizado la crisis energética en la isla. El mismo ha provocado virtualmente la paralización del país, con apagones prolongados, un transporte en mínimos y un deterioro adicional de la economía cubana.
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Reuniones previas en Guantánamo y La Habana
El viaje de Hegseth se suma a una serie de contactos recientes entre ambos gobiernos. El pasado 29 de mayo, el jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, se reunió con altos oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba en el perímetro de la base naval.
La delegación cubana estuvo encabezada por el general de cuerpo de ejército Roberto Legrá Sotolongo, primer viceministro de las FAR y jefe adjunto del Estado Mayor General. Ambas partes discutieron asuntos de seguridad operativa vinculados a la zona fronteriza de la base, según los trascendidos oficiales.
El encuentro en Guantánamo siguió a la visita a La Habana, a inicios de mayo, del director de la CIA, John Ratcliffe, quien sostuvo un encuentro con su contraparte cubana, incluido el ministro del Interior, general Lázaro Alberto Álvarez Casas.
Trump ha reiterado que Cuba figura entre sus objetivos de política exterior en su segundo mandato y ha proclamado que se enfocará en la isla una vez concluido el conflicto con Irán. Ello ha generado alarma en La Habana, que advierte sobre el riesgo de una escalada militar en el Caribe.
Estrategia de presión
Los desplazamientos de altos mandos estadounidenses a Guantánamo, los vuelos espía de reconocimiento sobre la isla y las sanciones contra dirigentes cubanos forman parte de una estrategia más amplia de presión regional, en opinión de expertos.
A ello se unen las reiteradas filtraciones de funcionarios a la prensa estadounidense y las declaraciones desde el Gobierno sobre posibles operaciones militares contra la Cuba.
En correspondencia con la doctrina de política exterior de la Administración Trump, Washington busca consolidar su influencia en el hemisferio occidental, mientras mantiene operaciones militares en Oriente Medio.
En este contexto, la visita de Hegseth a Guantánamo es interpretada por analistas como un mensaje de firmeza hacia La Habana y como una señal de respaldo a las tropas desplegadas en un enclave que sigue siendo símbolo de la disputa histórica entre ambos países desde 1959.












