Un nuevo intercambio de ataques entre Irán y EE.UU. ha vuelto a tambalear la frágil tregua en el Medio Oriente en momentos en que las negociaciones para poner fin al conflicto siguen sin dar muestras de avance.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció este miércoles que lanzó un contragolpe contra posiciones estadounidenses en la región, tras los bombardeos de Washington sobre varias localidades del sur de Irán.
El episodio marca una nueva escalada en la guerra abierta entre ambas naciones, con advertencias de ataques “más devastadores” si continúan las hostilidades.
Según un comunicado oficial, difundido por el portal persa Hispantv, las fuerzas iraníes respondieron con drones contra la Quinta Flota estadounidense en Baréin a las 2:30 de la madrugada (hora local), en represalia por los ataques estadounidenses que dañaron infraestructuras civiles en Jask, Sirik y Qeshm.
Además, atacaron instalaciones militares empleadas por EE.UU. en Kuwait y Jordania.
🚨Irán advierte a EEUU de ataques “más devastadores” si continúa agresiones
🔺Las Fuerzas Armadas de Irán han atacado bases de EE.UU. tras sus nuevas agresiones al país y han advertido que enfrentará ataques “más devastadores” si continúa sus actos.https://t.co/cXWBbdd4PJ pic.twitter.com/p6t2yI8r1n
— HispanTV (@Nexo_Latino) June 10, 2026
El detonante: derribo de un helicóptero Apache
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que los bombardeos fueron una “respuesta proporcional” al derribo de un helicóptero Apache cerca del estrecho de Ormuz, un hecho que el presidente Donald Trump aseguró que no quedaría impune.
Dos funcionarios estadounidenses señalaron que el aparato fue alcanzado por un dron iraní, identificado como un Shahed, aunque no está claro si el ataque fue intencional. Los dos tripulantes pudieron ser rescatados con vida, de acuerdo con despachos de prensa.
Washington informó, según informó la cadena CNN, que sus fuerzas atacaron defensas aéreas iraníes, estaciones de control terrestre y sitios de radar de vigilancia con proyectiles de precisión lanzados desde aviones de combate de la Fuerza Aérea y la Marina.
Medios estatales iraníes reportaron explosiones en la isla Qeshm, Bandar Abbas y el distrito de Jask, tres enclaves estratégicos alrededor del estrecho de Ormuz.
Más tarde, Washington anunció que había terminado sus ataques de represalia por el derribo del helicóptero, aunque queda por ver si responderá el contrataque iraní contra bases en la región.
Irán afirma que responderá a cualquier “ataque o amenaza” de Estados Unidos.https://t.co/slSX970QSL pic.twitter.com/xuWAbgjSVN
— EFE Noticias (@EFEnoticias) June 9, 2026
Advertencias desde Teherán
El cuartel general central de Jatam al-Anbiya, centro de mando de las fuerzas armadas de Irán, declaró que los ataques contra bases estadounidenses fueron una respuesta directa a la “agresión del ejército terrorista de Estados Unidos”.
En su comunicado, los militares iraníes advirtieron que “si el ejército criminal de Estados Unidos repite su agresión contra la República Islámica de Irán, se lanzarán ataques más devastadores y de mayor alcance contra objetivos previamente determinados en la región”.
Tras el contrataque, el ministerio iraní de Exteriores reafirmó su “derecho a defenderse” y advirtió los países del golfo Pérsico sobre su “responsabilidad” de impedir cualquier uso de su territorio por parte del ejército estadounidense para atacar Irán, reseña El País.
Por su parte, la comunidad internacional observa con preocupación la nueva escalada, que se produce tras otros ataques cruzados entre Irán e Israel. Diplomáticos europeos instaron a la moderación, mientras que Rusia y China criticaron los bombardeos estadounidenses, calificándolos de “provocación peligrosa”.
En paralelo, Naciones Unidas convocó una reunión urgente del Consejo de Seguridad para evaluar la situación y evitar que el conflicto se extienda más allá de la región.













