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La Aduana del Aeropuerto Internacional José Martí abortó un nuevo intento de introducir drogas ingeridas a Cuba, al detectar a un pasajero procedente de Panamá con 25 cápsulas ocultas en su organismo, indicaron fuentes oficiales.
El vicejefe primero de la Aduana General de la República, Wiliam Pérez González, informó en su cuenta oficial en la red social X sobre la operación, destacando la efectividad del análisis de riesgo y la labor conjunta con el Órgano Antidrogas.
La acción se suma a la serie de intentos frustrados en lo que va de 2026 mientras se consolida la vigilancia en el principal punto de entrada aéreo del país.

Incautación de cigarrillos electrónicos con marihuana
En paralelo, la Aduana comunicó en Facebook la detección de 68 cigarrillos electrónicos y 18 cigarros con extracto de marihuana. Aunque para algunos estos dispositivos pudieran parecer inofensivos, las autoridades subrayaron que su consumo eleva riesgos de cáncer y que, en Cuba, el uso de derivados de cannabis está prohibido.
La incautación confirma la diversidad de métodos empleados por los traficantes para introducir drogas, desde cápsulas ingeridas hasta objetos de uso cotidiano.
El empleo de cápsulas ingeridas representa un grave peligro para quienes se prestan a estas prácticas, pues la ruptura accidental de los envoltorios puede provocar intoxicaciones fatales.
Las autoridades recordaron que, en meses anteriores, se detectaron drogas ocultas en dobles fondos de maletas, electrodomésticos y hasta pelotas de béisbol, lo que evidencia la creatividad de los delincuentes y la necesidad de controles cada vez más sofisticados.
Historial reciente de operaciones frustradas
En marzo de 2026, se descubrió cocaína en el doble fondo de una maleta. En febrero, se incautaron metanfetaminas ocultas en objetos domésticos.
Ambos casos fueron informados por Pérez González, quien subrayó que ya suman seis operaciones de narcotráfico internacional frustradas desde comienzos de año.
Los pasajeros implicados fueron puestos a disposición de las autoridades policiales y procesados por tráfico de drogas.
El sistema judicial cubano contempla sanciones severas para quienes intenten introducir sustancias ilícitas, reafirmando que no habrá impunidad en estos casos.
Estos resultados, según la Aduana, ratifican la preparación de las fuerzas especializadas y la cooperación con el Ministerio del Interior.
La Aduana enfatizó que la vigilancia rigurosa en fronteras es esencial para impedir la penetración de drogas en la sociedad cubana, en un momento en que el consumo de drogas sintéticas cobra fuerza entre adolescentes y jóvenes de la isla, toda vez que su introducción es difícil de detectar.
Durante 2025, las autoridades cubanas incautaron 1941 kilogramos de drogas llegadas por recales marítimos, entre ellas marihuana, cocaína y hachís, según informó Cubadebate en febrero pasado.
Ese mismo año también se frustraron 31 operaciones por vía aérea, con la ocupación de 27 kilogramos de drogas, principalmente cocaína, cannabinoides sintéticos y metanfetamina procedentes de 11 países, nuevamente con EE. UU. como principal punto de origen.












