El presidente Donald Trump declaró ingresos superiores a los 1400 millones de dólares en 2025 gracias a negocios vinculados a criptomonedas, en lo que analistas consideran otro episodio de enriquecimiento personal impropio de su investidura y que se suma a su pródiga hoja de irregularidades y acusaciones.
El informe financiero anual, de 927 páginas, revela que la mayor parte de sus ganancias provino de empresas de activos digitales impulsadas por él mismo y sus hijos, mientras la Casa Blanca insiste en negar cualquier conflicto de intereses, indicaron medios internacionales de prensa como el portal británico BBC Mundo y el periódico español El País.
Criptomonedas como eje de su fortuna
El documento presentado ante la Oficina de Ética Gubernamental detalla que Trump obtuvo 635 millones de dólares por la venta de su propia “meme coin” y cerca de 800 millones de la firma World Liberty Financial, fundada junto a sus hijos Eric y Donald Jr., y el empresario Steve Witkoff.
La compañía generó ingresos por la venta de criptomonedas y acciones, consolidando a los activos digitales como la principal fuente de riqueza del mandatario el pasado año.
De la construcción al negocio digital mediante políticas favorables
La declaración patrimonial muestra cómo el antiguo magnate inmobiliario ha pasado del ladrillo y los casinos a los activos digitales. Además de las criptomonedas, Trump declaró ingresos millonarios por campos de golf, urbanizaciones de lujo y licencias de su marca. Sus clubes privados, como Mar-a-Lago en Florida, incrementaron sus beneficios en más de un 50 % respecto al año anterior.
El presidente republicano, de 80 años, ha promovido decretos para convertir a Estados Unidos en “la capital mundial de las criptomonedas”, según su portavoz Anna Kelly. Sin embargo, críticos señalan que sus políticas favorecen directamente a empresas de su familia, lo que alimenta las sospechas de conflicto de intereses.
Don Fox, exdirector interino de la Oficina Federal de Ética, subrayó que “con Trump, las normas éticas simplemente han desaparecido por completo”, destacando la necesidad de reformas legales que limiten las inversiones presidenciales.
Contradicciones y enriquecimiento paralelo
El giro hacia los activos digitales contrasta con las declaraciones de Trump años atrás, cuando calificaba al bitcoin como “no dinero” y “basado en la nada”. Hoy, las criptomonedas representan su fuente de ingresos más lucrativa, con beneficios que se han multiplicado por nueve desde su regreso a la Casa Blanca en 2025. Según cálculos recientes, la familia Trump ha ganado al menos 2300 millones de dólares con proyectos relacionados con criptoactivos en apenas un año y medio de mandato.
La declaración incluye ingresos adicionales por relojes, perfumes, zapatillas deportivas y hasta una Biblia con su nombre, además de acuerdos con tecnológicas como Meta y Alphabet para financiar proyectos vinculados a su presidencia.
Estos datos refuerzan la percepción de que Trump utiliza su posición para expandir su marca personal y obtener beneficios económicos en paralelo a su gestión pública.
En 2025, una de las operaciones más lucrativas para Donald Trump se concretó cuando un fondo de inversión vinculado a los Emiratos Árabes Unidos adquirió casi la mitad de World Liberty Financial, la principal empresa de criptomonedas de su familia. La transacción, de enorme impacto económico, volvió a difuminar la frontera entre la política exterior de Washington y los intereses privados del clan presidencial”, denunció el periódico The York Times.
“Las finanzas del presidente, que hasta ahora habían sido un misterio, ponen de relieve un conflicto en su negocio de criptomonedas: Trump es un importante operador del sector de las criptomonedas y, al mismo tiempo, el máximo responsable de sus políticas”, remató el influyente medio estadounidense en su edición de este martes.











