Un juez federal de California determinó que el gobierno del presidente Donald Trump no puede arrestar a migrantes en los tribunales de Estados Unidos.
El juez de distrito P. Casey Pitts dictaminó el martes que esta política viola la Ley de Procedimiento Administrativo y la calificó de “arbitraria y caprichosa”.
Pitts afirmó que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR) “no proporcionaron explicaciones razonadas para sus acciones”, y agregó que su presencia en las salas de audiencia tenía un efecto “disuasorio”.
U.S. District Judge P. Casey Pitts of the Northern District of California also limited how long the Trump administration can hold noncitizens in temporary detention facilities. https://t.co/0Ke7ZdWGmD
— USA TODAY (@USATODAY) June 24, 2026
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca el año pasado, los agentes de Seguridad Nacional han adoptado la táctica de esperar afuera de los tribunales de inmigración para detener a las personas cuando salen de sus audiencias de asilo, apunta un reporte de AFP.
Faltar a una audiencia en un tribunal de inmigración es un delito en algunos casos y puede, por sí mismo, implicar riesgo de deportación. Esto deja a muchos sin otra opción que acudir a la audiencia y enfrentar el arresto.
Se trata del segundo revés para los arrestos en tribunales desde mayo, cuando un juez federal en Nueva York los prohibió en los tribunales de inmigración, apunta otro reporte de AP. Esa orden se aplicaba solo en Nueva York, mientras que la decisión más reciente invalidó la política en todo el país.
Pitts, quien fue nombrado por el expresidente Joe Biden, reprochó al gobierno haber llevado a cabo los arrestos y haber mantenido a las personas en celdas cercanas durante más tiempo que el límite prescrito de 12 horas.
James Percival, asesor del Departamento de Seguridad Nacional, criticó el fallo, y dijo que un extranjero con orden de deportación emitida por un juez de inmigración debería ser tratado igual que un acusado condenado por un delito.
Trump ha puesto a prueba los límites del poder ejecutivo para endurecer las medidas contra extranjeros sin papeles, alegando que Estados Unidos está siendo invadido por criminales, subrayan las agencias.











