El triple salto del World Athletics Ultimate Championship, la nueva cita de élite del atletismo mundial, tuvo este domingo un sello marcadamente cubano gracias a Davisleydi Velazco y Leyanis Pérez.
Sin embargo, ninguna encontró la forma de destronar a la nueva reina de la especialidad, la senegalesa Saly Sarr, quien días atrás se coronó en la final de la Liga de Diamante y ahora volvió a hacerlo con un brinco de 15,06 metros.
En el Gyula Zsivotzky National Athletics Centre, de Budapest, Sarr impuso temprano su ley al estampar la marca ganadora en el mismo primer intento, según refleja el sitio web del certamen.
15m queen 👑
Saly Sarr leaps to 15.06m on her first attempt to claim the Ultimate trophy by just 2cm in the triple jump 🤩#WorldAthleticsUltimate pic.twitter.com/gpUcoUEwpZ
— World Athletics (@WorldAthletics) September 13, 2026
Luego la saltadora africana cometió foul en la segunda ronda y completó la faena con registros de 14,92 y 14,83 metros, para confirmar la excelente forma que le ha permitido protagonizar una temporada de ensueño.
No obstante, esta vez sintió la máxima presión de Velazco, quien ya había saltado este año sobre los 15 metros y a la que ahora solo le faltaron dos centímetros para igualar el registro ganador.
Había grandes expectativas con el desempeño de la camagüeyana, para quien el World Athletics Ultimate Championship marcaba su regreso oficial a la selección nacional de la isla, luego de mantenerse desvinculada de la federación cubana y compitiendo de forma independiente.
Y, aunque no logró escalar hasta lo más alto del podio, la chica no defraudó a sus parciales.
Velazco inició la prueba —esta vez de solo cuatro saltos— con un estirón hasta los 14,83 metros, y tras un salto nulo llegó el 15,04 que le colocó segunda y le dio finalmente la medalla de plata, antes de cerrar con un discreto 14,44.
Hasta la tercera ronda, el segundo escaño pertenecía a la también cubana Leyanis Pérez, vigente campeona universal bajo techo y al aire libre. La pinareña arrancó la competencia con 14,88 metros y luego se estiró hasta los 14,90, que le dieron un lugar en el podio.
Finalmente, culminó la tercera ronda con 14,66 y declinó participar en la vuelta de cierre, para quedarse con la tercera posición y dar a Cuba el 2-3 en la prueba.
Historia repetida
Lo sucedido en la jornada de cierre de la justa acogida por la capital de Hungría no fue una sorpresa. Apenas 10 días antes, las tres saltadoras habían protagonizado un desempeño similar en la final de la Liga de Diamante, con apenas una “permuta” entre las ocupantes del segundo y tercer escaño y sin que ninguna llegara a sobrepasar los 15 metros.
Ese día en Bruselas, con la gema en juego, la senegalesa se impuso con un salto de 14,96, mientras que Leyanis (14,82) se las arreglaba para aventajar a Davisleydi (14,73).
Leyanis Pérez queda segunda en Bruselas y pierde el diamante tras dos años de reinado
Como en aquella noche, la nueva batalla contó con la asistencia de otras habituales en la élite de la especialidad en el mundo, como la campeona olímpica de París 2024, Thea Lafond, de Martinica, y la también cubana Liadagmis Povea.
Lafond volvió a tener un desempeño discreto, y con un tope de 14,47 metros tuvo que conformarse con el cuarto escalón, mientras que Povea se despidió de la justa sin marcas para validar, después de cometer fallos en sus dos únicos intentos registrados.
Rentable cierre de calendario
La presencia de Cuba en la novedosa justa incluyó también la incursión de Roxana Gómez en la prueba de 400 metros, una de las más atractivas del programa.
La cienfueguera consiguió clasificar a la final tras entrar cuarta en su serie semifinal con un crono de 50,34 segundos, lo que le valió para quedarse con el último cupo de avance directo.
En la carrera decisiva, la cubana terminó séptima con un registro de 50.21 segundos, algo lejos del ordenamiento de vanguardia encabezado por la dominicana Marileidy Paulino (49.07). Por detrás se ubicaron esta vez la noruega Henriette Jaeger (49.28) y la jamaicana Nickisha Pryce (49.56).
ULTIMATE TROPHY REVEAL 💥
Every athlete gets a bracelet. Only the champions get to complete the trophy.
Each athlete competing at the #WorldAthleticsUltimate Championship will receive a unique bracelet, with the winners using theirs to complete the Ultimate trophy and take home… pic.twitter.com/wXblDA57lA
— World Athletics (@WorldAthletics) September 1, 2026
De esa forma, Gómez aseguró un premio de 12 mil dólares, 2 mil más que lo ganado por Povea con el último puesto entre las ocho candidatas en el triple.
La mayor bolsa entre las cubanas se la llevó Velazco con 75 mil dólares por su segundo puesto, al tiempo que a Leyanis le correspondieron 40 mil al quedar en la tercera posición.
Nota alta
En su edición fundacional, el World Athletics Ultimate Championship tuvo una nota sobresaliente, a juzgar por sus resultados y la acogida de fanáticos y especialistas.
La competencia, pensada con carácter bienal para alternar con el Campeonato Mundial de Atletismo, garantiza el espectáculo y las emociones al reunir a los mejores de cada disciplina, si bien no convocó todas las especialidades.
Ello impidió ver en acción, por ejemplo, a los triplistas masculinos y, en particular, a los cubanos nacionalizados Andy Díaz (Italia) y Pedro Pablo Pichardo (Portugal), dos de los principales representantes de su prueba en la actualidad.
A Budapest asistieron la inmensa mayoría de los campeones olímpicos de París 2024, los campeones mundiales de Tokio 2025 y los ganadores de la Liga Diamante 2026, junto a clasificados por ranking, en las especialidades previstas.
Más de 380 atletas de 65 federaciones compitieron en 28 pruebas entre individuales y relevos, con una bolsa total de 10 millones de dólares y premios de 150 mil dólares para cada ganador, cifra que duplica lo entregado a los campeones olímpicos o mundiales del ciclo anterior.













