La necesidad de implementar una metodología para la instalación de paneles solares en el sector residencial cubano ha sido señalada por las autoridades, que a su vez instan a los usuarios de estos sistemas a conectarlos al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) para el almacenamiento de la energía producida.
Armando Rodríguez Batista, titular del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba (Citma), resaltó a través de su perfil en Facebook la necesidad de ordenar la instalación de paneles solares en techos de viviendas y edificios, fenómeno creciente en los últimos meses.
Reseña la Agencia Cubana de Noticias (ACN) que el ministro reconoce la oportunidad histórica de esta tecnología, pero advierte sobre la necesidad de seguir la situación con detenimiento, para evitar futuros problemas.
La ACN se hace eco de las opiniones sobre el tema de la arquitecta Dania González Couret, profesora de la Universidad Tecnológica de La Habana y fundadora de Cuba Solar, quien explicó cómo también las cubiertas fotovoltaicas dobles pueden generar electricidad y proteger los inmuebles del calor.
De acuerdo con la experta, estudios recientes realizados en el barrio habanero de El Vedado demostraron que estas estructuras reducen la carga térmica interior y el consumo de energía por ventilación y climatización, siempre que los paneles se ubiquen entre 15 y 30 grados respecto a la horizontal de las cubiertas.
Por ello, advirtió que muchas instalaciones se realizan sin conocimientos técnicos adecuados, lo cual genera riesgos estructurales en las edificaciones.
En ese sentido, recordó que en zonas históricas o edificios multifamiliares se requieren permisos y garantías de seguridad para acometer la instalación de paneles solares.
González Couret insiste en que la transición energética no puede ser improvisada: “Nunca es tarde si la dicha es buena; lo que habría es que aprovecharlo bien, hacerlo bien y darle seguimiento para perfeccionarlo, y no abandonar esta práctica cuando la situación del suministro eléctrico mejore”.
A pesar de las deficiencias, González Couret valora un aprendizaje positivo que ha observado en las instalaciones recientes y tiene la esperanza de que la crisis actual sirva para que los cubanos aprendan a integrar la energía solar en sus viviendas de manera planificada, ordenada y segura.
No habrá sanciones
Aunque las opiniones de los especialistas van encaminadas a alertar sobre algo que no se está realizando de la forma más adecuada, subrayan que el objetivo no es preocupar con posibles sanciones a aquellos que ya han instalado sistemas de paneles solares en sus viviendas.
“Es un negocio y mucha gente cobra por eso sin tener todos los conocimientos. Se están haciendo cosas mal hechas”, advierte.
A su vez, insistieron en que se trata, sobre todo, de un llamado de atención sobre los beneficios que supone establecer una orientación técnica y unificar criterios para evitar confusiones a la hora de aplicar posibles normativas en los diferentes municipios.
Donde dije digo: El Gobierno flexibiliza la exigencia de permisos para paneles solares
El pasado abril, y tras la avalancha de dudas, cuestionamientos y confusiones generada por una disposición gubernamental sobre la instalación de paneles solares en viviendas, se flexibilizó una disposición gubernamental encaminada a la exigencia de permisos para la instalación de esta tecnología en el entorno residencial.
La medida fue emitida inicialmente por el Instituto Nacional de Ordenamiento Territorial y Urbanismo (INOTU), tomando como base un decreto ley de 2014. A partir de la interpretación del mismo, el montaje de paneles en una vivienda no sería “un mantenimiento; es una acción constructiva que modifica la estructura y la imagen de la ciudad”.
Después del análisis entre los organismos involucrados, se acordó que solo se necesitará permiso para instalar estos sistemas en casas ubicadas en los centros históricos, debido a su impacto en el ornato público, o en edificios multifamiliares, donde debe haber acuerdo entre los vecinos.
Cambio de visión
Además del llamado de atención sobre el modo de instalar los paneles solares en el sector residencial, González Couret también alerta sobre una decisión técnica asumida por muchos cubanos, a partir de la necesidad de contar con energía eléctrica para mitigar los efectos de los constantes y prolongados apagones que afectan la isla.
En medio de estas circunstancias, la mayoría ha optado por la instalación de sistemas autónomos, en lugar de aquellos que pueden conectarse a la red eléctrica del país.
“Los primeros que trataron de instalar los conectados a red tenían el problema de que, cuando se iba la electricidad, se quedaban sin energía. Por eso la mayoría de la gente lo está haciendo de forma autónoma”, acotó.
La experta señaló que esta solución tiene desventajas, debido a que los sistemas autónomos son más caros, requieren baterías cuyo ciclo de vida plantea problemas ambientales, y no permiten aprovechar la red eléctrica como almacenamiento.
“Lo ideal sería, cuando tengamos una condición más estable en el suministro, que esos sistemas se puedan conectar a la red y utilizarla como almacenamiento”, explicó.
Para apoyar ese cambio de matriz, el Gobierno cubano aprobó nuevos incentivos económicos para quienes quieran vender sus excedentes de energía a la red.
La Resolución 114 del Ministerio de Finanzas y Precios aumentó notablemente (90 CUP) el pago por cada kilovatio (kW) inyectado al SEN, con respecto a tarifas anteriores, y exoneró del impuesto sobre servicios los ingresos provenientes de estas operaciones.
No obstante, reconoce que muchos ciudadanos cuentan con equipamiento que no permite ese tipo de conexión, debido a la falta de una conexión a tierra y un contador “bidireccional” que mida tanto el consumo como la energía entregada.












