El partido gobernante de Venezuela desentonó este miércoles en la creciente sintonía entre Caracas y Washington al expresar su “absoluta solidaridad” con el expresidente cubano Raúl Castro, a raíz de la orden de arresto en su contra emitida por un juez de Miami.
“Esta maniobra intimidatoria con un líder histórico de 95 años, además de carecer de elementos jurídicos reales, atenta contra los principios elementales del derecho internacional y busca horadar la soberanía de la República de Cuba”, señaló la formación en un comunicado.
El PSUV, que fuera fundado por Hugo Chávez y que desde entonces ha encabezado el bloque de Gobierno en Venezuela, aseguró que esta acción “se suma al recrudecimiento del bloqueo económico y a la política de asfixia material” que aplica la Administración Trump, con vistas a forzar cambios políticos y económicos en el país caribeño.
En este escenario, el partido chavista reiteró su llamado a “respetar la soberanía de Cuba y el derecho de su pueblo a su independencia y libre autodeterminación”, al tiempo que reclamó la “acción urgente y conjunta de las naciones latinoamericanas y caribeñas en demanda del cese inmediato del cerco a la isla”.
Reacciones y escenario
El comunicado del PSUV se une al apoyo mostrado a Castro y el Gobierno cubano por otros aliados como Rusia, China y México, cuyas autoridades han expresado públicamente su oposición a la orden de arresto contra el nonagenario expresidente cubano.
Lo llamativo en este caso es que la declaración, si bien resulta meramente simbólica, llega en momentos en que los gobiernos de Donald Trump y Delcy Rodríguez han estrechado sus vínculos, luego de que esta última asumiera como presidenta encargada tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa por fuerzas estadounidenses.
A raíz de ello, y con la presión de Washington como detonante, Venezuela dejó de enviar petróleo a Cuba —después de ser su principal proveedor durante décadas—, lo que ha agravado significativamente la crisis energética en la isla.
Este período, por demás, ha traído un visible enfriamiento en las relaciones entre Caracas y La Habana, cuyas autoridades han dejado incluso de considerar a Venezuela como un país “aliado”.
La orden
Este lunes, la Fiscalía de Florida obtuvo una orden de arresto contra el exmandatario por conspiración para cometer asesinato en primer grado por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.
La orden fue emitida después de que el fiscal general del estado, James Uthmeier, ordenara el año pasado reabrir la investigación sobre la participación de Castro en el ataque en el que murieron cuatro personas, cuando era ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), precisa la agencia EFE.
Raúl Castro, de 95 años, también fue acusado formalmente en mayo pasado por la justicia federal de EE.UU. por su presunta participación en los hechos, incluidos cargos de asesinato y conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses.
Las acusaciones en su contra ocurren en momentos en que Cuba y EE.UU. atraviesan su mayor tensión bilateral en décadas, mientras Washington aplica una política de “máxima presión” con nuevas sanciones y un cerco petrolero que han agudizado la crisis en la isla.











