El Congreso de Estados Unidos se dispone a debatir y votar este martes iniciativas destinadas a impedir que el presidente Donald Trump ordene operaciones militares contra Cuba sin el consentimiento explícito del poder legislativo.
En el Senado, la resolución enfocada en Cuba es promovida por los demócratas Tim Kaine, Adam Schiff y Rubén Gallego, quienes cuestionan que la Administración haya actuado sin respetar la autoridad constitucional del Congreso para declarar conflictos armados, según reseña la agencia EFE.
Los impulsores de la medida argumentan que las recientes acciones militares de Washington en países como Irán y Venezuela reflejan un patrón de decisiones unilaterales por parte del Ejecutivo.
Trump’s Iran war killed 13 U.S. servicemembers and thousands of civilians and spiked gas prices—and the Iranian regime is still in place. Now, Trump says “Cuba is next.” Today, the Senate will vote on my resolution to prevent another illegal and unnecessary regime change war.
— Senator Tim Kaine (@SenTimKaine) April 28, 2026
“Lo último que necesitamos es otro intento ilegal de cambio de régimen en Cuba”, advirtió Kaine en un comunicado difundido antes de la votación.
La iniciativa se enmarca en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que establece que cualquier intervención militar en el exterior debe contar con la aprobación del Congreso.
La normativa también fija un límite de 60 días —prorrogable por 30 adicionales bajo ciertas condiciones— para el despliegue de tropas sin autorización legislativa.
Intentos por restringir facultades
El debate coincide con el vencimiento, el próximo 1 de mayo, del plazo inicial relacionado con las operaciones militares en Irán, lo que añade presión política al Gobierno.
Algunos sectores dentro del propio Partido Republicano han comenzado a mostrar reservas respecto a ampliar ese margen sin un mayor control legislativo.
En paralelo, legisladores demócratas en la Cámara de Representantes buscan forzar una votación similar centrada en las acciones en Irán, lo que evidencia una estrategia más amplia para limitar el uso del poder militar por parte del presidente.
Hasta ahora, intentos previos de restringir estas facultades no han prosperado debido al control republicano en el Congreso. Sin embargo, el nuevo impulso legislativo refleja un cambio en el clima político, marcado por cuestionamientos tanto dentro como fuera del oficialismo.
La controversia también se vincula con la falta de notificación previa al Congreso en operaciones recientes, incluida una acción en Caracas que derivó en la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro, lo que ha intensificado el debate sobre el equilibrio de poderes en la política exterior estadounidense.
Rubio vuelve sobre Cuba: “Es un país que acoge a adversarios y competidores”
Mientras se produce el debate, el secretario de Estado, Marco Rubio, volvió a endurecer el tono hacia La Habana al describir a Cuba nuevamente como un “Estado fallido” con una economía colapsada y sin libertades políticas.
En una entrevista con Fox News, Rubio sostuvo que la situación interna de la isla tiene implicaciones directas para la seguridad de Estados Unidos debido a su cercanía geográfica.
SECRETARY RUBIO: Things can get better in Cuba with serious economic reforms, but not with the current people in charge. They are economically incompetent.
They've rolled out the welcome mat to our adversaries to operate in Cuban territory against our national interests with… pic.twitter.com/D5qBbWRKPI
— Department of State (@StateDept) April 28, 2026
“Cuba es dos cosas en este momento. En primer lugar, es un Estado fallido. En realidad no tiene una economía real, por lo que su población vive en una miseria extrema y tampoco goza de libertades políticas. Y, en segundo lugar, es un país que acoge a adversarios y competidores”, aseguró el funcionario.
“Los chinos, los rusos y otros utilizan habitualmente a Cuba para sus propios fines, a solo 90 millas de nuestras costas. Eso es lo que diferencia a Cuba de cualquier situación en Oriente Medio o de lo que ocurre en Asia. Está literalmente a 90 millas de Cayo Hueso, a poco más de cien millas de Mar-a-Lago. Así que está muy cerca, y es importante porque se encuentra dentro de nuestro hemisferio. Es lo más cerca que se puede estar. Por eso nos preocupa; por eso es importante”, agregó.
El Secretario de Estado dejó claro que el Gobierno estadounidense no va “a permitir que un ejército extranjero, ni un aparato de inteligencia o de seguridad, opere con impunidad a 90 millas de las costas de Estados Unidos. Eso no va a suceder con el presidente Trump”.
“Solo les importa el control”
A su juicio, solo hay dos cosas que pueden pasar en Cuba. “La primera es el colapso total, de nuevo, no por culpa nuestra. La razón por la que la economía de Cuba lleva mucho tiempo colapsando es porque el marxismo, en general, no funciona, y realmente no funciona cuando las personas que intentan aplicar el marxismo también resultan ser incompetentes, no saben nada de economía y no les importa nada la economía. Solo les importa el control”.
En ese sentido, explica, así que o bien la situación empeora mucho más y se derrumba, lo cual es malo para nuestro país. “Un colapso humanitario a 90 millas de nuestras costas, en un país de 11 o 12 millones de personas, no es algo bueno para Estados Unidos”, dijo.
La otra posibilidad es que la situación mejore. “Pero para que mejore, necesitan reformas económicas muy sustanciales y serias. Esas reformas económicas serias son imposibles con esta gente al mando. No puede suceder. Y estas personas al mando no solo son incompetentes en materia económica”, concluyó el Secretario de Estado.











