|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Cuba enfrentará en 2026 la contracción más profunda de la región con un decrecimiento del 6,5 % de su Producto Interno Bruto (PIB), según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en su informe publicado este lunes, que contiene las proyecciones actualizadas para todas las economías del subcontinente.
El desplome se explica por el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, incluido el cerco petrolero, y por la propia incapacidad del modelo económico de la isla para generar crecimiento, tras acumular entre 2021 y 2025 un descenso de 15 % en su PIB.

Un retroceso histórico
La Cepal advirtió que, de concretarse estas cifras, Cuba se consolidará como la economía más golpeada de la región en 2026. El informe subraya que la isla no solo arrastra una crisis energética y alimentaria, además de insumos tan importantes como medicamentos, sino que enfrenta un escenario internacional más restrictivo, marcado por tensiones geopolíticas, inflación global y condiciones financieras adversas.
El organismo regional de Naciones Unidas señaló que, mientras América Latina crecerá en promedio un 2,2 % este año, Cuba se contraerá en niveles mucho más profundos que las caídas de Haití (-1,4%) y Jamaica (-1%), los otros dos países con desempeño negativo.
En Cuba, la crisis energética ha provocado apagones de hasta o más de 20 horas diarias, paralizando sectores productivos y generando malestar social. La economía, que ya se contrajo un 15% en el último lustro, enfrenta un escenario de mayor deterioro.

El peso del bloqueo, la crisis interna
El endurecimiento de las sanciones estadounidenses, particularmente el cerco petrolero impuesto desde enero de 2026, ha paralizado buena parte de la generación eléctrica y ha encarecido los costos de transporte e insumos, así como disparado los precios mayoristas y minoristas.
La isla necesita unos 100 mil barriles diarios para cubrir su demanda energética, pero apenas produce 40 mil y el acceso a importaciones está severamente restringido por falta de recursos financieros por la caída de las exportaciones, entre ellas la de servicios médicos, por presiones de Washington, y en frontera, con una industria turística golpeada por una contracción sin precedentes.
A ello se suma la falta de reformas estructurales capaces de dinamizar la inversión y el consumo interno. La Cepal subraya que el modelo cubano muestra una “baja capacidad para crecer” y que la contracción acumulada desde 2021 refleja un patrón de estancamiento difícil de revertir.
Cuba encalla como la economía más rezagada de América Latina y el Caribe, alerta CEPAL
América Latina: crecimiento moderado
El informe regional indica que 24 de los 33 países de América Latina y el Caribe desacelerarán su crecimiento en 2026. Solo siete mostrarán una aceleración. En conjunto, la región completará cuatro años consecutivos con tasas cercanas al 2,3 %, lo que evidencia un bajo dinamismo estructural.
América del Sur crecerá 2,4 %, por debajo del 2,9 % de 2025. América Central se expandirá 2,2 %, pero si se excluyen Cuba y Haití, el promedio subiría a 3,9 %. El Caribe anglófono y neerlandés alcanzará un 5,6 %, impulsado por Guyana; sin ese país, el promedio sería apenas 1,2 %.
Factores externos: petróleo y alimentos
El precio promedio del petróleo en abril de 2026 se ubicó un 74% por encima del valor de diciembre de 2025, generando presiones inflacionarias globales. Los alimentos también registran aumentos significativos, lo que afecta directamente a las economías más vulnerables.
La Organización Mundial del Comercio proyecta un crecimiento del comercio mundial de bienes y servicios de apenas 2,7 % en 2026, frente al 4,7 % de 2025. Esta desaceleración golpea a socios clave de la región como la Zona Euro, China e India, reduciendo la demanda externa.
Por otra parte, la Cepal estima que el empleo en la región crecerá apenas 1,1 % en 2026, frente al 1,5 % de 2025. La inflación mediana se ubicará por encima del 3 %, en contraste con el 2,4 % del año anterior. En América del Sur, las presiones cambiarias y el encarecimiento de insumos importados agravan la situación.
El turismo cae un 48 % en el primer trimestre: de los peores registros históricos para Cuba
Riesgos y desafíos estructurales
El balance de riesgos incluye la persistencia de condiciones financieras restrictivas, volatilidad en los mercados internacionales y debilidad de la demanda interna. En países como Cuba, las restricciones externas y las debilidades institucionales agravan el panorama.
La Cepal insiste en que la región necesita fortalecer sus motores internos de crecimiento, movilizar recursos y mejorar la gobernanza para enfrentar un entorno global cada vez más incierto. En el caso cubano, la falta de diversificación productiva y la dependencia de importaciones energéticas y alimentarias hacen más difícil cualquier recuperación.
La contracción prevista para 2026 confirma que Cuba atraviesa la peor crisis económica en décadas. El endurecimiento del bloqueo estadounidense, sumado a la incapacidad del modelo para generar crecimiento sostenido, coloca a la isla en una posición de vulnerabilidad extrema.
La Cepal advierte que, sin cambios estructurales y sin acceso a fuentes externas de financiamiento y energía, la economía cubana seguirá atrapada en un ciclo de recesión y dependencia internacional.












