El prefecto del dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral del Vaticano, el cardenal Michael Czerny celebró en la tarde del viernes en la iglesia de San Ignacio de Loyola de Roma una misa por “los sufrimientos, las esperanzas y las expectativas del pueblo cubano”.
La misa fue organizada por la embajada de Cuba ante la Santa Sede y junto al altar se colocó una imagen de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, venerada en el país.
En la homilía, publicada por la revista de la Compañía de Jesús en Estados Unidos, América Magazine, el cardenal jesuita expresó el “profundo afecto por una tierra que atesora una historia rica en dignidad, cultura, sacrificio, fe y resiliencia” en un momento en el que Cuba sufre una grave crisis energética tras el bloqueo petrolero que le impuso Estados Unidos en enero pasado.
“La doctrina social de la Iglesia nos recuerda claramente que la verdadera paz se fundamenta en pilares morales y espirituales, incluso antes que en pilares políticos o económicos”, dijo el purpurado canadiense que afirmó que “cualquier lógica de confrontación constante corre el riesgo de agravar la carga que ya soportan las personas comunes, especialmente los más pobres, los ancianos, los enfermos y los niños”.
Y recordó que “el papa León XIV, en sus recientes llamamientos a la comunidad internacional, nos ha recordado que ningún orden estable puede surgir de la fuerza de las armas ni de la presión que humilla a los pueblos; el desarrollo humano, en cambio, crece a través del diálogo, el derecho internacional, la cooperación entre naciones y la salvaguarda de la dignidad de todo ser humano”.
“En este mismo sentido, la ayuda humanitaria debe llegar en cantidades suficientes y sin obstáculos, y jamás debe ser utilizada con fines políticos o geopolíticos”, instó.
El papa León XIV y Marco Rubio abordan cuestiones “candentes”, como el tema Cuba
Asimismo encomendó a Dios “a las familias cubanas, a los jóvenes que buscan esperanza, a quienes ocupan cargos de autoridad, a los que sufren y a quienes anhelan días más pacíficos”.
“Oremos, pues, para que la amada tierra de Cuba conozca días de mayor serenidad, de auténtico desarrollo humano y social, de armonía y esperanza. Oremos para que toda decisión política, económica e internacional se guíe por la sabiduría, la prudencia y la búsqueda sincera del bien común”, agregó.
Cuba fue uno de los argumentos que se abordó en la reciente audiencia del papa al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.











