La Embajada de Rusia desmintió la presunta llegada de un submarino de su país a Cuba, una información que ha estado circulando en las redes sociales en momentos de creciente tensión entre EE.UU y la isla.
La sede diplomática aseguró en Facebook que “aunque quisiéramos que sea cierto” las publicaciones “sobre el supuesto arribo a la bahía de La Habana de un submarino nuclear ruso no corresponden a la realidad”.
Según explicó, las imágenes ahora divulgadas fueron tomadas “durante la visita a Cuba de un destacamento naval que se realizó en julio de 2024”.
“Recordamos que es necesario siempre consultar las fuentes oficiales. ¡No se dejen engañar!”, cerró su mensaje la Embajada del país eslavo.
Entonces y ahora
El submarino de propulsión nuclear Kazan llegó a la capital cubana dos años atrás como parte de una flotilla de la que también formaban parte la fragata Gorshkov, el buque petrolero Pashin y el remolcador de salvamento Nikolai Chiker.
El destacamento naval permaneció durante cinco días en la isla y fue visitado por representantes del Gobierno cubano, incluyendo Miguel Díaz-Canel.
Entonces, el Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba (Minfar) definió la visita como protocolaria, como parte de una “práctica histórica” entre países con “relaciones de amistad y colaboración”. Además, aseguró que ninguno de los navíos rusos era portador de armas nucleares y subrayó que la escala no representaba “una amenaza para la región”.
Aunque EE.UU reconoció la visita de los barcos rusos a Cuba como “una actividad naval rutinaria ”, el Comando Sur envió el submarino USS Helena a la base naval de Guantánamo y durante varios días siguió en la distancia con otros buques el desplazamiento de la flotilla.
Visita de flotilla rusa a Cuba “tuvo el efecto deseado”, según comandante de la Armada Rusa
Dos años después, Washington mantiene una presencia militar en la zona y ha realizado ataques a embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico y operaciones de intersección de buques petroleros sancionados, mientras sostiene un cerco energético y otras sanciones a la isla.
En ese contexto, la Administración permitió la llegada del tanquero ruso Anatoli Kolodkin con el único cargamento de crudo que ha recibido el país caribeño en los últimos meses, aunque ha advertido contra otros posibles envíos y ha reiterado amenazas de “tomar el control” de Cuba.












