En medio de una agudización de la crisis en la isla, que impacta sobremanera el sector del transporte, Cubana de Aviación confirmó nuevas frecuencias de sus vuelos nacionales.
Según informó este lunes la compañía, las nuevas frecuencias unirán a La Habana con Nueva Gerona, en la Isla de la Juventud, así como a la propia capital con las ciudades de Holguín y Santiago de Cuba, en el oriente de la isla.
Los vuelos veraniegos a Nueva Gerona serán los viernes, durante el actual mes de julio, y los martes y jueves, en agosto. Saldrán a las 10:45 AM de La Habana y retornarán de la principal ciudad pinera el mismo día a las 12:15 PM.
En cuanto a la nueva ruta entre la urbe habanera y Santiago, la misma será los sábados y tendrá como horario de ida las 7:30 AM y de vuelta las 10:30 AM.
En el caso de la frecuencia entre la capital y Holguín, volará los domingos y su salida también será a las 7:30 de la mañana. El retorno desde la ciudad nororiental está previsto para las 10:20 AM.
Reservaciones
Según el comunicado de Cubana de Aviación, para comprar los boletos de estas rutas los clientes podrán hacerlo a través del sitio web oficial www.cubana.cu o acudir a las oficinas de venta de la empresa.
“El pago podrá realizarse en efectivo o mediante transferencia”, apunta la nota oficial, que confirma que Cubana “no se hace responsable de los boletos obtenidos a través de terceros”.
La aerolínea señaló que “los precios para la adquisición serán los establecidos en la resolución 346/2020 del Ministerio de Finanzas y Precios”, establecida durante el llamado Ordenamiento Monetario. De acuerdo con esta, los pasajes a Nueva Gerona cuestan 300 pesos (CUP); los de Holguín, 935 CUP; y los de Santiago, 1100 CUP.
El anuncio de las nuevas frecuencias para los meses de verano llega tras una reducción previa de vuelos nacionales e internacionales —como el de España—, debido a la carencia de combustible y el agravamiento de la crisis por las sanciones y el cerco petrolero de EE.UU.
Esta situación también ha impactado el resto del transporte en Cuba —a la par de la economía y la vida en general—, lo que ha provocado una reducción drástica en otros medios, como los ómnibus nacionales, el ferrocarril, el ferry a la Isla de la Juventud y las rutas locales.












