La situación energética actual de Cuba es “extremadamente tensa”, confirmó este miércoles el ministro del sector, Vicente de la O Levy, quien admitió que en estos momentos la isla se encuentra “sin ninguna reserva” de combustible.
“No tenemos absolutamente nada de fuel, no tenemos absolutamente nada de diésel”, aseguró el titular de Energía y Minas durante una intervención en el programa televisivo Mesa Redonda en la que abordó el agravamiento de los apagones en los últimos días.
La razón, dijo, es que las 100 mil toneladas de petróleo llegadas a finales de marzo a Cuba desde Rusia “ya se agotaron”. Eso priva al país del aporte de la generación distribuida, las plantas de Fuel y las patanas turcas, mientras las antiguas termoeléctricas cubanas no paran de averiarse.
De todo ello De la O Levy responsabilizó al “férreo bloqueo energético” de EE.UU, que ha agudizado aún más la prolongada crisis energética y ha impedido a la isla recibir cargamentos de combustible en los últimos cuatro meses, a excepción del petrolero ruso.
“Esa es la principal causa de las largas horas de afectación”, apuntó sobre los actuales apagones, que han vuelto a atizar el malestar ciudadano y a provocar protestas y cacerolazos en La Habana y otras localidades del país.
La afectación eléctrica vuelve a sobrepasar los 2100 MW mientras los apagones se eternizan
“Un espejismo temporal”
Para reforzar dicha afirmación, el ministro apeló a lo sucedido en la isla a partir de la distribución del crudo ruso ya refinado. En ese momento, aseguró, “las horas de afectación bajaron considerablemente” e incluso en La Habana hubo “varios días de cero apagón”.
Sin embargo, esa mejoría fue “un espejismo temporal”. Aun cuando esas 100 mil toneladas “se estiraron” hasta principios de mayo, finalmente se acabaron, lo que dejó al país “sin ninguna reserva” para generar electricidad en momentos en que, por demás, ha comenzado a arreciar el calor.
“Hoy estamos con más temperatura y solamente el Sistema Electroenergético (SEN) está trabajando con las termoeléctricas, con Energás y con los parques solares fotovoltaicos”, resumió.
En ese contexto, reconoció que los apagones se han agravado y que cuando se restablece la corriente en La Habana “son dos horas, hora y media, tres horas en algunos circuitos, cuatro horas, y volvemos otra vez a las 20, 22 horas” de corte.
No obstante, el titular no se refirió al panorama del resto de provincias, donde la situación es mucho peor a la de la capital desde hace meses, subrayó en su reseña de la intervención televisiva la agencia EFE.
Entre averías, mantenimientos y el fin del petróleo ruso, la generación eléctrica cae en picada
“Abiertos a comprar”
Para la generación de electricidad se necesitan “millones de toneladas” de combustible, explicó De la O Levy, quien dijo que, si bien la producción petrolera y gasífera de Cuba ha mostrado “cierta mejoría”, la misma no basta para cubrir la demanda del SEN.
Por ello, a pesar de las serias limitaciones financieras, la isla está “abierta a comprar”.
“Estamos abiertos a comprar combustible, no nos negamos a que nadie que nos venda combustible podamos comprarlo, siempre se ha dicho”, remarcó el ministro.
No obstante, aunque insistió que “Cuba, como país soberano, tiene todo el derecho a gestionar e importar su combustible” y aseguró que se siguen realizando gestiones en esa dirección, el funcionario reconoció que “la realidad es otra” debido al bloqueo petrolero de EE.UU y el aumento de los precios derivado del actual conflicto en el Medio Oriente.
“En ningún momento se ha detenido la búsqueda de negociaciones de combustible de todos los tipos. No se ha detenido, se siguen las negociaciones, pero en condiciones extremadamente diferentes de todo tipo”, dijo.
Las termoeléctricas
Sobre la inestabilidad de las sobrexplotadas termoeléctricas, De la O Levy volvió a apuntar contra las sanciones estadounidenses, por las restricciones financieras que estas imponen a la isla.
“Hace falta repuesto, muchos recursos financieros que no tenemos, y cada vez se hace mucho más difícil poder adquirir piezas de repuesto y financiamiento para mantener esa tecnología”, aseveró.
En este escenario, el ministro explicó que parar esas unidades para darle mantenimiento no es un “capricho técnico” sino una necesidad para evitar su “sacrificio total”. “Es casi una condición obligatoria de que en medio de esta situación hay que parar, porque (de lo contrario) la perdemos totalmente”, señaló.
En tal sentido se refirió a las reparaciones a la que es sometida por estos días la unidad 1 de Felton para solucionar salideros en la caldera y un rodamiento partido. Aseveró que los trabajos “van avanzando” y se espera realizar una prueba hidráulica este jueves, de cuyos resultados dependerá su reincorporación al SEN.
Además, el titular reafirmó la apuesta del Gobierno cubano por la energía renovable, en especial por la solar fotovoltaica. No obstante, reconoció que esta “no se puede aprovechar plenamente” debido a la “fragilidad” del resto del Sistema Eléctrico”, algo que —apuntó— esperan mejorar con la instalación de sistemas de baterías actualmente en marcha.











