|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Cuba anunció la creación de los primeros 24 “mercados de barrio”, una modalidad que busca reorganizar la red de bodegas, mercados y carnicerías, así como acercar a las comunidades productos básicos de alimentación y artículos de aseo.
La iniciativa forma parte de las transformaciones impulsadas por el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) en el sector del comercio, la gastronomía y los servicios, señaló el periódico Granma.
De acuerdo con la información oficial, los establecimientos ofrecerán productos con precios entre un 10 % y un 15 % inferiores a los de otros puntos de venta.
Marpessa Portal de Villiers, directora general de Ventas de Mercancías del MINCIN, explicó al diario oficial que todas las provincias trabajan en la implementación de esta modalidad, aunque Guantánamo y La Habana concentran, por ahora, el mayor número de establecimientos.
El proyecto pretende aligerar la precariedad de productos antes distribuidos mediante la canasta básica y, al mismo tiempo, revitalizar la red estatal de comercio minorista mediante nuevas formas de gestión.
Mercados del barrio y privados
Los mercados de barrio podrán funcionar con la participación de actores económicos no estatales, quienes contarán con determinados beneficios fiscales para incorporarse a esta modalidad.
Entre los incentivos se encuentra una bonificación del 5 % en el pago del impuesto sobre ventas.
Además, los actores que comercialicen productos al por mayor con entidades seleccionadas del sistema de comercio interior estarán exentos de ese tributo.
La relación entre la empresa propietaria del establecimiento y el actor económico autorizado se establecerá mediante contratos de administración y comercialización.
Mercado del Barrio: alianza estatal y privada para revitalizar el comercio en tiempos de cambios
También se prevé priorizar la contratación de trabajadores que ya laboraban en esos locales.
Otro de los beneficios consiste en la exoneración del pago de arrendamiento durante los dos primeros años de funcionamiento.
La oferta contempla alimentos como leche en polvo, picadillo, hamburguesas, pollo, salchichas, huevos, aceite vegetal, conservas de tomate, pastas, fideos, granos, arroz, azúcar, harina de trigo, sopa instantánea y café, entre otros productos.
En el caso de los artículos no alimenticios, se incluyen detergente, jabón, papel sanitario, desodorante y crema dental.
Según los medios oficiales, el propósito es garantizar una mayor disponibilidad de productos, modernizar la experiencia de compra y recuperar el papel del comercio minorista “con un enfoque comunitario”.
Gobierno cubano reorganiza comercio y da luz verde a crear cadenas de tiendas y restaurantes
La creación de los mercados de barrio ocurre en un contexto de expansión de la participación privada en el comercio cubano.
El MINCIN promueve además la creación de mercados de abasto, concebidos como una alternativa para reorganizar el comercio mayorista.
Estos espacios permitirían a personas naturales y jurídicas acceder directamente a mercancías mediante ventas al por mayor en distintos formatos y bajo el principio de oferta y demanda.












