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El nacimiento de cuatro tigres de Bengala, entre ellos un ejemplar blanco extremadamente raro, se convirtió en una noticia alentadora para el Zoológico Nacional de Cuba, institución que enfrenta desde hace meses severas dificultades para garantizar el cuidado de cerca de un millar de animales debido a la crisis energética y la escasez de combustible que atraviesa el país.
La información la divulgó este lunes la agencia Reuters, que recogió el testimonio de trabajadores del parque zoológico, quienes calificaron el acontecimiento como “un pequeño milagro” en medio de uno de los momentos más complejos que ha vivido la institución.
Four Bengal tiger cubs, including a rare white tiger, were born at the Cuban National Zoo as the country grapples with economic difficulties and widespread shortages pic.twitter.com/0g8H5qSsYL
— Reuters (@Reuters) July 7, 2026
Para Ángel Cordero, cuidador del Zoológico Nacional por 44 años, el nacimiento de los cuatro felinos representa mucho más que un éxito reproductivo.
“Es solo la segunda vez que nacen tigres blancos en Cuba”, afirmó. El tigre blanco constituye una rara variante genética del tigre de Bengala y su aparición en cautiverio es considerada un hecho poco frecuente incluso en zoológicos especializados.
Según Cordero, la nueva camada ha servido para renovar el ánimo de los trabajadores, quienes diariamente enfrentan múltiples dificultades para mantener las condiciones de vida de los animales.
La crisis en Cuba también golpea al zoológico
Reuters destacó que la institución no ha escapado a los efectos de la crisis económica y energética que vive Cuba.
La escasez de combustible, agravada por el bloqueo petrolero de EE. UU. y las dificultades para importar energía, ha reducido considerablemente la capacidad operativa del parque.
Actualmente, los trabajadores requieren alrededor de 20 litros diarios de diésel para distribuir alimentos y realizar labores de mantenimiento en las instalaciones, donde habitan búfalos, cebras, rinocerontes, hipopótamos, leones y otras especies.
Sin embargo, la asignación disponible apenas alcanza cinco litros diarios, una cifra insuficiente para cubrir las necesidades habituales del zoológico.
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Caballos y triciclos para alimentar a los animales
Ante la falta de combustible, el personal ha tenido que adaptar sus rutinas de trabajo.
En lugar de utilizar los vehículos habituales, muchos recorridos por las 375 hectáreas del Zoológico Nacional se realizan ahora mediante carruajes tirados por caballos y triciclos eléctricos.
“Todo depende del combustible”, explicó Cordero.
“Los desplazamientos de los animales y la distribución de la comida, especialmente en áreas como la sabana africana, tienen que hacerse sobre ruedas; sencillamente no existe otra forma”, señaló.
El director del Zoológico Nacional, Juan Carlos Santos, aseguró que, pese a las dificultades, la población animal se ha mantenido estable gracias al esfuerzo de los trabajadores y a nuevas alianzas con pequeñas empresas privadas que suministran parte de los alimentos y otros recursos necesarios para el funcionamiento del centro.
Estas colaboraciones han permitido aliviar parcialmente los efectos de la escasez y garantizar la supervivencia de las distintas especies.
Expectativas con las reformas económicas
En ese sentido, las autoridades de la institución consideran que las recientes reformas económicas aprobadas por el Gobierno cubano podrían abrir nuevas oportunidades para el Zoológico Nacional.
Entre las posibilidades se encuentran una mayor participación de inversionistas extranjeros, el fortalecimiento de los programas de intercambio científico y un acceso más amplio a insumos y equipamientos necesarios para la conservación de la fauna.













