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Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto mayor del expresidente Raúl Castro y conocido como “El Cangrejo”, comentó que está dispuesto a negociar, personalmente, con Estados Unidos.
“Si me designan, puedo negociar con cualquiera seleccionado por el gobierno de Estados Unidos. Dada la oportunidad, claro que con Trump”, dijo al diario USA Today, que publicó ayer una extensa entrevista a quien se ha ido develando como una de las figuras con más poder en la isla, a pesar de que no tiene ningún cargo oficial dentro del Gobierno.
A rare glimpse inside Cuba’s next generation of power.
USA TODAY traveled to Havana to meet face-to-face with Raúl Guillermo Rodríguez Castro for his first interview with a U.S. news outlet.
Watch how the interview came together and read the exclusive: https://t.co/pJWaQjZI7r pic.twitter.com/mmJhGvsWzb
— USA TODAY (@USATODAY) July 6, 2026
La entrevista surge de una serie de encuentros realizados en La Habana durante dos días en junio y está firmada por un equipo de seis periodistas. Se trataría de la primera entrevista de Rodríguez Castro a un medio estadounidense.
Hace apenas semanas, el coronel del Ministerio del Interior y jefe de la seguridad personal de su abuelo había concedido una primera entrevista al diario The National, con sede en Emiratos Árabes, en la que aseguró que Cuba no representa ninguna amenaza para Estados Unidos. También en esa oportunidad reclamó una relación de respeto entre ambos países.
En su diálogo con USA Today, reconoció que impulsa el paquete de las 176 reformas presentadas el pasado 18 de junio y añadió que, bajo las condiciones adecuadas, el gobierno estaría dispuesto a liberar a “personas consideradas presos políticos”.
Según el diario, Rodríguez Castro cree que se puede alcanzar una Cuba con “tanta prosperidad que es difícil imaginarla”, basado en un modelo “innatamente cubano”.
Dijo además que “pronto los cubanos podrán encontrar en Cuba todo aquello que buscan en otros países”, aunque no dio más detalles, precisa el rotativo.
El perfil que publica USA Today dibuja a un hombre criado en el núcleo del poder, ya que Rodríguez Castro vivió con sus abuelos desde los 18 años y asistió desde adolescente a las discusiones de Estado entre Fidel y Raúl Castro.
Pero también se le presenta de apariencia radicalmente diferente, o al menos es la imagen que se quiere subrayar al describir sus jeans ajustados, camisetas de Hugo Boss y Dolce & Gabbana, tenis Hermès, un Rolex en la muñeca y afición confesa por los partidos de los Yankees desde asientos junto al terreno de juego.
“Es el Hegseth de Cuba”, dijo al diario una persona familiarizada con su físico y su imagen pública, en alusión al cuidado de su físico.
Rodríguez Castro no ocupa ningún cargo oficial en el gobierno cubano ni aparece en los medios estatales.
Sin embargo, asesora sobre inversiones, negociaciones y política pública, y ayuda a supervisar GAESA, el conglomerado militar que controla una porción significativa de la economía cubana.
Su padre, el fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, fue fundador de Gaesa y ahora su hijo sostiene que GAESA representa apenas el 15 % de la economía, una cifra que USA Today no pudo verificar de forma independiente.
De conversaciones con Marco Rubio y más…
La actividad diplomática informal ha sido más intensa de lo que se sabía públicamente, aunque nunca de forma explícita para los cubanos.
Según el reportaje, habló por primera vez con el secretario de Estado Marco Rubio en enero, tras la muerte de 32 soldados cubanos que custodiaban a Nicolás Maduro durante la operación militar estadounidense en Caracas.
En abril se reunió en La Habana con Jeremy Lewin, el principal enviado de Rubio para asuntos cubanos. Estuvo presente también cuando el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó la isla en mayo.
También se reveló que en abril envió una carta secreta a Trump con propuestas de cooperación económica y solicitud de levantamiento de sanciones. La carta fue interceptada en el Aeropuerto Internacional de Miami por un agente de Aduanas. Rodríguez Castro negó que estuviera dirigida a Trump.
USA Today también documenta su respaldo personal a un acuerdo de suministro de combustible con Vanguard Energy, la empresa de Coral Gables que semanas atrás había anunciado el envío de 250 mil barriles a Cuba.
La Casa Blanca bloqueó la operación a último momento y sancionó a la empresa cubana CUPET, cuyas instalaciones se utilizarían en la operación.
Influencia sobre el Gobierno cubano
Sobre su papel en las reformas del 18 de junio, Rodríguez Castro aseguró que utilizó su influencia para sacar adelante el paquete de más de 170 medidas aprobado por la Asamblea Nacional, y que la concesión más significativa contempla compensar a cubanos y estadounidenses cuyos bienes fueron confiscados durante la Revolución.
Ricardo Herrero, del Cuba Study Group, señaló que la administración Trump apostó al Cangrejo como interlocutor precisamente para evitar que un eventual acuerdo fuera visto como un “Obama 2.0”.
Pablo Uchoa, del University College London, lo describió como “una figura cuasi oficial” con “mayor flexibilidad” precisamente porque no tiene cargo formal.
El secretario Marco Rubio, en cambio, declaró ante el Congreso a principios de junio que no ha encontrado ningún funcionario cubano capaz de liderar una transición, y que no cree que el sistema sea capaz de reformarse desde adentro.
Hasta el momento, Rodríguez Castro no ha sido sancionado por Washington, a diferencia de varios miembros de la familia y su propio abuelo, sobre quien pesa una demanda legal interpuesta en Estados Unidos por el caso del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996.













