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Cuando Aroldis Chapman decida mirar atrás y repasar toda su carrera, además de un pergamino de éxitos, encontrará también las cicatrices propias de un pelotero del más alto nivel. Curiosamente, quizás las heridas más recordadas serán las de 2022, un año aciago en su trayectoria.
Ese curso terminó de la peor manera posible, apartado de la disciplina de los New York Yankees justo antes de la postemporada, aunque los problemas venían desde mucho antes. En mayo de ese año, después de encadenar una docena de salidas inmaculadas, atravesó una racha desastrosa, con nueve imparables —entre ellos dos jonrones— y seis anotaciones limpias permitidas en cinco partidos. Su efectividad en ese lapso fue terrorífica: ¡14.73!
Y lo peor, mientras intentaba salir a flote, su cuerpo “lo traicionó”, algo muy poco habitual en su trayectoria: una tendinitis en el tendón de Aquiles lo mantuvo fuera de la acción por más de un mes y prolongó su calvario. Eso dio margen a que perdiera su puesto de cerrador con los Yankees, que comenzaron a dar pistas de que querían quitarse al cubano del medio.
Su regreso a los diamantes no fue esperanzador. Lanzando entre el sexto y el octavo capítulo, lejos de ese santuario que ya era la novena entrada para él, Chapman tampoco rindió a la altura, con efectividad de 5.40 en 19 partidos. Por si fuera poco, a finales de agosto una infección en un tatuaje volvió a sacarlo de circulación durante casi un mes.
“Es mala suerte. Tengo muchos y nunca me había pasado nada igual”, dijo en su momento el cubano, cuestionado por hacerse un tatuaje en medio de la temporada. A esa altura y con tanto ruido, nadie lo decía en voz alta, pero parecía el fin de la carrera de Chapman como cerrador en Grandes Ligas.
El renacido
Aroldis Chapman ha demorado más de cinco años en rubricar el salto de los 300 a los 400 juegos salvados en MLB. Durante estos últimos tiempos hubo pasajes en los que parecía imposible que el cubano volviera a cerrar, sobre todo tras su despedida amarga de los Yankees en 2022. Después solo tuvo oportunidades puntuales de salvar en Kansas, Texas y Pittsburgh, tres equipos y tres temporadas saldadas con solo 20 rescates en 129 partidos de actuación.
Pero en 2025 apareció Boston, que apostó por él. El zurdo, luego de pelear fuerte por el puesto, no decepcionó y ha cumplido con las expectativas de la gerencia en el noveno inning, al punto de concretar 65 de las 69 oportunidades de salvamento que ha tenido.

“Años atrás pensé que no lo iba a lograr, pero por cosas de la vida, cosas de Dios, me puso aquí y he podido hacerlo”, dijo este domingo a la cadena NESN poco después de retirar con una sinker de 101 millas al antesalista Christian Encarnación-Strand y llegar a los 400 rescates.
Dos campañas mágicas en Fenway Park han espantado todos los fantasmas del holguinero, que ahora festeja como uno de los íconos del clubhouse de los Red Sox. “Simplemente siento felicidad. Me alegra que el equipo celebrara mis logros y que hayamos podido ganar. Y eso es lo mejor que me podía pasar ahora mismo: que mis compañeros se alegren por lo que he conseguido hasta la fecha. Esa era una de las metas personales que me había propuesto para este año”, apuntó Chapman.
El nombre del cubano ahora figura en la prestigiosa y exclusiva lista de lanzadores que han alcanzado los 400 salvados en la historia de MLB: Mariano Rivera (652), Trevor Hoffman (601), Kenley Jansen (493), Lee Smith (478), Craig Kimbrel (441), Francisco Rodríguez (437), John Franco (424) y Billy Wagner (422).

De ellos, Rivera, Hoffman, Smith y Wagner son miembros del Salón de la Fama, mientras Jansen y Kimbrel tienen candidaturas sólidas cuando se retiren. Lo mismo podría aplicar a Chapman, a quien le queda todavía gasolina en el tanque para añadir más argumentos a su caso de inmortal.
Su primer rescate
Ahora que ya es miembro del club de los 400 salvados, bien vale la pena rebobinar el casete y recopilar algunos apuntes de la carrera de Aroldis Chapman, como por ejemplo su primer rescate hace ya más de 15 años.
Tenemos que viajar en el tiempo, específicamente hasta el 6 de julio de 2011, cuando los Reds y los Cardinals comenzaron un partido más de la temporada. Aquel duelo se extendió tanto (más de cuatro horas) que terminó al día siguiente en el Busch Stadium de San Luis. Y justo después de la medianoche, frente a más de 37 mil personas que aguantaban aquella maratón en las gradas, apareció Chapman saliendo desde el bullpen.
En ese momento, el cubano era un enigma. Si bien lo acompañaba la reputación de ser uno de los lanzadores más veloces del circuito, todavía no se había asentado como una apuesta segura en el rol de relevista. De hecho, antes de esa salida a inicios de julio de 2011, tenía efectividad de 5.50 y casi tantos boletos (21) como ponches (25).
Pero siempre hay una primera vez en la vida, y esa fue la noche del primer juego salvado en la carrera de Aroldis Chapman. A la altura del inning 13, con sus Reds delante 9-8 en la pizarra, el antillano salió y preservó la ventaja tras dominar a Nick Punto, Daniel Descalso y Jon Jay, este último retirado por la vía de los strikes con una recta de 100.5 millas.
Se abrió así la cuenta de rescates del holguinero, que en 2011 no volvió a salvar ningún otro encuentro, aunque sentó las bases para convertirse al año siguiente en el cerrador a tiempo completo de Cincinnati.
Las marcas cerradas
A Aroldis Chapman le tomó tres años (2011-2014) conseguir su primer centenar de juegos salvados en MLB. Los siguientes 100 hasta llegar a 200 los completó entre 2014 y 2017, mientras el 300 cayó en 2021. Sin embargo, ha tardado más de cinco años en rubricar otros 100 rescates y alcanzar la mítica cifra de 400.
Si algo tienen en común estas cifras cerradas es que cada una de ellas marca partidos especiales, guardados en la memoria del antillano, como mismo lo fue su primer salvado en 2011 y como lo será su última presentación cuando decida colgar los spikes.
Repasando la historia, el zurdo llegó a 100 salvados el 29 de julio de 2014, cuando tenía 26 años. Ese día, en el Great American Ball Park de Cincinnati, frente a más de 33 mil fanáticos, retiró por su orden a Martín Prado, Gerardo Parra y Didi Gregorius y le dio la victoria a los Reds sobre Arizona.
Su salvado 200 llegó ya con la camisa de los New York Yankees el 13 de septiembre de 2017. Ese día los Bombarderos del Bronx se midieron como visitantes a los Rays en el Citi Field de Queens, porque Tampa no podía jugar como local por las afectaciones del huracán Irma. A Chapman no le vino mal el cambio de sede, pues retiró por la vía del ponche a Brad Miller, Kevin Kiermaier y Lucas Duda para sellar un triunfo por la mínima (3-2).
En tanto, los 300 se resistieron hasta el 26 de agosto de 2021, cuando contribuyó a la victoria 7-6 de los Yankees contra los Athletics en el Coliseum de Oakland. Ese día liquidó a Elvis Andrus y Mark Cahna sin problemas, pero Starling Marte le pegó sencillo y le robó una base antes de que Matt Olson fallara en roletazo a segunda.
Su víctima favorita y otras misceláneas
Aroldis Chapman no ha dejado libre a ninguna víctima en el camino hacia sus 400 salvados. En su carrera ha logrado al menos cinco rescates contra cada una de las 30 franquicias de Grandes Ligas, siendo Tampa Bay su rival favorito.
Frente a los Rays, el cubano suma 25 salvamentos, ocho victorias y una notable efectividad de 1.61 en 44.2 entradas de labor. En total, ha enfrentado a 169 bateadores de la novena de la Florida y ha ponchado a casi la mitad (83).
Entre sus víctimas predilectas aparecen también los Brewers (24 salvados contra ellos), los Orioles (24), los Pirates (22), los Cubs (21) y los Cardinals (20), únicos contra los que ha superado la veintena de salvamentos. En tanto, al equipo que menos ha golpeado (solo cinco veces) es a los Reds, donde militó por espacio de seis campañas.
A breakdown of Aroldis Chapman’s 400 career saves by catcher 👏 pic.twitter.com/x0RFIrINwa
— MLB (@MLB) September 6, 2026
Según Elias Sports Bureau, un total de 23 receptores han trabajado en los 400 rescates del “Misil” cubano. La lista la lideran Gary Sánchez (68), Devin Mesoraco (56), Ryan Hanigan (47), Austin Romine (42), Carlos Narváez (37), Connor Wong (22) y Kyle Higashioka (20).
Y para quienes duden de la exigencia, 190 de los salvados de Chapman han sido frente a novenas con balance de victorias y derrotas igual o superior a .500. Tampoco ha sido inferior lanzando como visitante, algo que suele costarles a algunos peloteros. De local, Chapman acumula 207 salvados, mientras en la carretera va por 193.
Sus estadios favoritos son el Yankee Stadium (88), el Great American Ball Park de Cincinnati (78), el Fenway Park de Boston (37) y el Wrigley Field de Chicago (23).
En cuanto a la carga de trabajo, el 85.5 % (342) de los salvados de Chapman han sido con tres o menos días de descanso. Entre esos se incluyen 127 que ha logrado sin jornadas de asueto y 117 solo con una fecha de reposo.
Por último, la gran mayoría (356) de los salvados de Chapman han sido de tres outs, pero también tiene 13 de un out y 18 de dos outs. En menor medida, ha tenido que realizar una carga superior trabajando más de una entrada. Por ejemplo, suma 9 rescates de cuatro outs y tres de cinco, mientras solo una vez (21 de agosto de 2013 contra Arizona) ha tenido que sacar seis outs.
La constancia
Hay 224 lanzadores que han logrado al menos una temporada de 30+ salvamentos. De ese gran grupo, solo cuatro hombres han registrado diez o más campañas de 30+ rescates: Mariano Rivera (15 veces), Trevor Hoffman (14), Lee Smith (10) y Aroldis Chapman (10). Los tres nombres que acompañan al cubano en esa lista son ilustres miembros del Salón de la Fama de Cooperstown.
“Hemos hablado mucho sobre él. Es impresionante lo que está haciendo y el tiempo que lleva haciéndolo, así como el trabajo que dedica a mantenerse en forma y listo para jugar con tanta frecuencia. Es realmente impresionante”, aseguró Chad Tracy, mentor de Boston, poco después de la victoria dominical sobre Baltimore.
Igualmente, el joven Payton Tolle, lanzador ganador del partido de marras con imponente marca de 12 ponches, precisó que es un placer trabajar al lado de jugadores como Chapman. “Es increíble. Mantenerse en ese nivel de élite durante tanto tiempo es algo fantástico de presenciar. Y es otro momento para que muchos de nosotros, especialmente yo, hagamos una pausa y agradezcamos profundamente que Dios me haya puesto aquí para poder ver a jugadores como él”, sentenció el chico.
Sus palabras quizás son la prueba más elocuente de que Aroldis Chapman ha logrado despertar la admiración mayoritaria del circuito, desde sus compañeros y entrenadores hasta sus rivales. Eso no tiene precio.













