El cubano Yasiel Puig, quien brilló durante seis temporadas con los Dodgers de Los Ángeles en las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés), solicitó el pasado mes de julio la protección por bancarrota bajo el Capítulo 11, ante un tribunal federal de Florida.
El pelotero, envuelto en problemas legales en los últimos tiempos que podrían llevarlo a prisión, suma así un nuevo episodio problemático en su controvertida trayectoria personal y profesional.
Según un reporte del portal especializado Pelota Cubana USA, Puig acude a este procedimiento con el objetivo de reorganizar sus deudas bajo supervisión judicial y mantener determinadas protecciones frente a sus acreedores.
⚾🤑 Yasiel Puig se declara en bancarrota y enfrenta posible condena de prisiónhttps://t.co/BlVdeaczli
— Notitarde (@webnotitarde) August 12, 2026
Una parte importante del proceso se concentra ahora en dos propiedades pertenecientes a compañías vinculadas al pelotero.
La primera es una vivienda donde Puig declaró que residía cuando presentó la bancarrota, y que está registrada a nombre de una compañía administrada por él, y con un valor de mercado aproximado de 6.84 millones de dólares.
Esa empresa habría recibido en marzo de 2025 un préstamo de 7 millones de dólares ejecutado por Precedent Asset Management-4B, y los documentos revisados por la fuente indican que Puig garantizó personalmente las obligaciones de ese préstamo.
Precedent, que asegura que la deuda ha escalado hasta los 8.8 millones, recibió recientemente autorización judicial para continuar con la ejecución hipotecaria y avanzar hacia una eventual venta judicial de la vivienda.
La otra propiedad en cuestión pertenece a una segunda compañía relacionada con Puig y sobre ella también pesa ya otro proceso de ejecución hipotecaria autorizado por el juez del caso, según los trascendidos de prensa.
La situación financiera completa de Puig todavía es una incógnita, pues al presentar la bancarrota no entregó todos los documentos en los que debe detallar sus propiedades, ingresos, gastos y obligaciones, precisa el reporte.
Más dolores de cabeza
Los nuevos contratiempos legales salen a la luz mientras que el pelotero aguarda por el desenlace de otro proceso judicial por delitos federales.
El pasado 6 de febrero, Puig fue declarado culpable en un tribunal de Las Vegas por obstrucción de la justicia y ofrecer declaraciones falsas a investigadores federales en un caso relacionado con una operación ilegal de apuestas deportivas.
Yasiel Puig ante su partido más difícil: Podría enfrentar hasta 18 meses de prisión
Los fiscales federales solicitaron una condena de 18 meses de prisión y tres años de libertad supervisada, más el pago de una multa de 55 200 dólares.
El equipo de defensa del cienfueguero solicitó en ese momento que no se le enviara a prisión y ha presentado mociones que han obligado a la jueza federal Dolly M. Gee a posponer la audiencia para dictar sentencia que estaba prevista el pasado 28 de julio.
Además de los problemas financieros, Puig ha saltado a los titulares de prensa en días recientes al aparecer su nombre en una investigación sobre redes de contrabando de migrantes desde Cuba, publicada por el periódico The New York Times.
Cuba rechaza acusaciones contra Raúl Guillermo Rodríguez Castro publicadas por The New York Times
De acuerdo con el medio, la llamada “Mafia cubana de Quintana Roo” trasladó clandestinamente durante más de una década a personas de Cuba a México en embarcaciones robadas en Florida, y entre los traficados estuvieron peloteros como Adeiny Hechavarría y el propio Puig.
El reportaje también señala que Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro, habría usado su influencia para proteger esta operación de contrabando de personas y mercancía ilícita.
Estrella vagando por ligas independientes
Puig salió de Cuba en el año 2012 y según otra investigación periodística, viajó a Estados Unidos vía México con la ayuda de cubanoamericanos y una red de tráfico de personas vinculada a la organización criminal Los Zetas;
En medio de esa operación los traficantes lo mantuvieron retenido en un motel de Isla Mujeres durante más de 20 días, a la espera del pago de una elevada suma, y amenazaron con cortarle una mano si no recibían la cantidad exigida como rescate.
Superada la traumática situación, el sureño debutó en la MLB en 2013, tras firmar un contrato de 42 millones de dólares por siete años con Los Dodgers.
A lo largo de su carrera de siete temporadas -seis de ellas en Los Ángeles- ganó aproximadamente 52 millones de dólares en salarios. Fue seleccionado al Juego de Estrellas en 2014 y se convirtió en una de las figuras más carismáticas del béisbol cubano en la Gran Carpa.
Sin embargo, sus excesos dentro y fuera del diamante, mayormente impulsados por un carácter inestable, le cerraron definitivamente las puertas de la MLB.
Su carrera se enfocó entonces en el extranjero, con presencia en ligas de México y Corea del Sur durante el verano, mientras que en el invierno participaba en los torneos de República Dominicana y Venezuela.
Esa dinámica cambió este año, cuando se enroló en los Toronto Maple Leafs de la Liga Canadiense de Béisbol, donde también ha dejado huella de su talento.













