Derrumbes parciales y totales, daños en los sistemas eléctricos y telefónicos, así como embarcaciones sobre la carretera resultan, a primera vista, algunas de las huellas del Huracán Melissa en la ciudad portuaria de Manzanillo, Granma.
Una comunidad, Secadero, permanecía aislada este miércoles, según informó el presidente del Consejo de Defensa Municipal, Reynier Beltrán Sánchez, al periodista Roberto Mesa Matos.
La información suministrada desde Facebook apunta que la presa Paso Malo, del municipio Bartolomé Masó, ahora vierte hacia zonas bajas del territorio y está desbordado el río Jibacoa.
“Las personas que residen en esos lugares están protegidas en instalaciones estatales. Hacemos hincapié en mantener la disciplina y no salir de los centros de protección hasta que se indique”, afirmó Beltrán Sánchez.
En horas de la madrugada las rachas de viento alcanzaron casi los cien kilómetros por hora en Manzanillo. La lluvia fue sostenida, pero no de gran intensidad.
En Granma varias zonas han reportado inundaciones producto a la intensidad de la luvia que dejó este huracán, con mayores reportes en Bayamo, Jiguaní, Guisa, Media Luna y Campechuela.












